La Puerta del Sol de Madrid se vuelve a llenar de tiendas de campaña.
Recuerda una canción de los años sesenta del siglo pasado que se oía en los 'guateques'. Su inicio: ¡Es Maricarmen dijeron todos! (Duo Dinámico). A ese grito, y su desgraciada situación de desahuciada con 78 años, se ha montado una acampada reivindicativa en el centro de la capital de España.
Estos activistas de izquierda radical del 27S (27 de septiembre de 2026) recuerdan los del 15 de mayo de 2011; llamados "indignados". El inicio de Podemos. El despegue de dirigentes como Pablo Iglesias, Errejón, Monedero, Belarra, Montero, Ada Colau, Teresa Rodríguez, Pablo Echenique, ...
¿Dónde está Podemos? ¿Dónde sus dirigentes? Encajados en el sistema, unos con más suerte que otros. Algunos desaparecidos, otros ocultos y muchos en sus casas.
Sí en sus casas. No se sabe que ninguno de ellos haya sido desahuciado por falta de pago de su vivienda. Alguno pasó del pisito al chalé.
¿Dónde está Podemos? ¿Dónde sus dirigentes? Encajados en el sistema, unos con más suerte que otros
Aquel fue un movimiento general, ahora es específico. En 2011 se trataba de resolver la vida política. En 2026 el tema de la vivienda. En concreto: el arrendamiento.
Si entonces los "malos" eran los partidos tradicionales, ahora son: los arrendatarios, los propietarios de pisos, los llamados "fondos buitres", el capitalismo salvaje.
El gobierno Sánchez no ha impedido la acampada del 27S, porque piensa que le favorece. Es posible que le quite algún voto. Pero espera que ese voto vaya a los partidos de izquierda y disminuya las expectativas de la derecha.
En unos meses, Pedro Sánchez espera convencer a esos votantes de que el PSOE es el voto útil para esa izquierda. Bien directamente o bien votando a partidos que acaben aboyándole parlamentariamente.
Junto con la "ley de nietos" y las regularizaciones masivas, Pedro Sánchez busca cualquier factor que active la izquierda, desilusionada con sus políticas.
Si entonces los "malos" eran los partidos tradicionales, ahora son: los arrendatarios, los propietarios de pisos, los llamados "fondos buitres", el capitalismo salvaje
Pero que no se engañen los acampados en la Puerta del Sol o los que esperan soluciones de ellos. Dentro de unos años los "líderes" de este movimiento, que ahora se llama "sindicato de inquilinos", estarán como los de los "indignados": en sillones oficiales y acusados de incapaces e inoperantes por los nuevos disconformes.
Así es la vida. Ahora más aún que en aquel 15 de mayo de 2011. Porque si entonces se trataba de un tema social y político, ahora se trata de una situación económica.
Los "acampados" del 27S predican pseudo-soluciones; demagogia contra las más elementales leyes de la economía de mercado.
Limitar las decisiones del mercado es una pseudo-solución que agrava el problema real que es: la falta de oferta de vivienda en alquiler.
Cuantas más rigideces en los alquileres, menos propietarios están dispuestos a ofertarlos y más sube el precio.
Los "acampados" del 27S predican pseudo-soluciones; demagogia contra las más elementales leyes de la economía de mercado
Si los llamados "fondos buitres" se retiran del mercado de alquiler pondrán sus propiedades en venta y se irán. Consecuencia: menos oferta de alquiler y mayor exigencia en precios y condiciones para alquilar.
Si se eliminan los alquileres temporales, cuando alguien vaya a alquilar tendrá que dar muchas garantías. Sólo las clases acomodadas podrán alquilar. Ningún propietario se liga eternamente a alguien si no tiene seguridad de su cobro.
Si se reducen los llamados pisos turísticos, los beneficiados serán los hoteles y, además, aumentará el mercado negro de alquileres vacacionales.
Si se dificultan los desahucios, se retrae la oferta de alquiler. El desahucio tiene que ser acompañado por la obligación del vulnerable de aceptar la oferta alternativa que le den las administraciones.
Si se dificultan los desahucios, se retrae la oferta de alquiler
La solución no está en vulnerar las reglas del mercado o atacar a la propiedad privada, que en un 90% son pequeños ahorradores. La solución es aumentar la oferta de vivienda y ofrecer soluciones públicas a los vulnerable.
Para ello hay que crear suelo urbano en grandes cantidades, construir vivienda social y libre con ayudas fiscales, financiación preferente a los promotores inmobiliarios y liberar el mercado en lugar de restringirlo.
Pero eso exige tiempo y los demagogos prefieren ideas irrealizables e utópicas. Ideas que no solucionan nada, pero que a ellos los sirve de trampolín personal.
Lo volveremos a ver. El 15M de 2011 solo solucionó la vida a unos cuantos aprovechados que siguen en el machito. Ahora igual.
** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.