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Las claves

En estas fechas es habitual que la demanda de alquiler en Ceuta crezca por la llegada de funcionarios y profesores dispuestos a buscar un techo donde residir durante su año laboral. Sin embargo, este verano la situación se ha desbordado.

La crisis migratoria ha irrumpido de lleno en un mercado donde encontrar un alquiler ya era complicado. Los miles de inmigrantes que permanecen en la ciudad buscan a la desesperada cualquier lugar donde cobijarse tras la negativa de volver a su país.

Y las inmobiliarias de la ciudad autónoma ya notan el impacto. El sector calcula que la demanda de alquiler se ha disparado alrededor de un 30% desde el inicio de la crisis migratoria.

Los teléfonos no paran de sonar. Las llamadas llegan desde Ceuta, pero también desde Marruecos, Francia, Alemania, Bélgica y diferentes puntos de España.

Al otro lado hay inmigrantes que buscan una habitación y familiares dispuestos a pagar más de lo que pide el propietario con tal de conseguirles un techo.

"Es exagerado", explica Yoti Arjandas, de la inmobiliaria EuroEstrecho, a EL ESPAÑOL-Invertia. "Desde el viernes en el que asaltaron la ciudad no paro de recibir llamadas desde Francia, Alemania, Bélgica, Marruecos... Me dicen que me pagan el año entero porque vienen con dinero, lo que no tienen es papeles y, además, te lo dicen".

En Mar Real Estate la situación es similar. En apenas tres días esta inmobiliaria ha recibido entre 25 y 30 llamadas. "Algunos me hablan en inglés y otros intentan hablarme en árabe. Yo les digo claramente que no lo entiendo", explican desde la inmobiliaria.

Sin embargo, añaden que las personas que quieren alquilar no buscan una vivienda a largo plazo. Quieren una solución inmediata y, en la mayoría de casos, temporal.

Inmaculada Núñez, de Marina 6, cuenta a este periódico que algunos preguntan por una habitación para una semana. Otros buscan alojamiento durante 15 días o menos de un mes. También llaman familias enteras y personas dispuestas a compartir piso con quien sea.

"Llaman preguntando por habitaciones individuales, habitaciones compartidas, pisos para compartir o algo económico donde puedan entrar", explica la responsable.

El problema es que prácticamente no queda nada que ofrecer. "El mercado del alquiler en Ceuta ahora mismo está saturado. No hay prácticamente ninguna oferta", advierte Núñez.

La ciudad autónoma ya arrastraba desde hace más de un año una oferta muy escasa, y ahora, la llegada de estos demandantes ha elevado todavía más la presión.

Marina 6 calcula que la demanda ha podido crecer alrededor de un 30% desde que se produjo el asalto el pasado 30 de julio. Sin embargo, ese aumento de llamadas no se está traduciendo en contratos. "No se ha hecho ningún alquiler", asegura su responsable.

Uno de los principales obstáculos es el precio. Un apartamento de un dormitorio en el centro ronda ya los 900 euros al mes. Fuera de esta zona, los alquileres se mueven aproximadamente entre los 600 y los 750 euros.

"En el momento en el que les dicen que un alquiler cuesta 900 u 850 euros, no les encaja", explican desde esta agencia.

Asimismo, las inmobiliarias evitan alquilar sin nóminas o sin una renta que permita comprobar que esa persona tiene ingresos y solvencia, según aclaran desde EuroEstrecho.

Las agencias recuerdan que su responsabilidad es ofrecer garantías a sus clientes -los propietarios que ponen sus viviendas en alquiler-, ya que aseguran que con esta situación ha aumentado la preocupación entre algunos de ellos.

"Hay gente que está vendiendo y pide quitar el anuncio por miedo a que se metan dentro", detallan desde la inmobiliaria.

Las empresas explican que parte de estas búsquedas responden a una falsa creencia extendida entre quienes accedieron a territorio español a nado tras bordear el espigón de El Tarajal.

Según señalan desde Mar Real Estate, algunos piensan que disponer de una vivienda alquilada puede dificultar su expulsión de España o acelerar una futura regularización. Sin embargo, advierten de que tener un contrato de alquiler no garantiza ninguna de estas dos situaciones.

"Algunos buscan un alojamiento porque creen que así pueden conseguir documentación", explica el responsable de la inmobiliaria ceutí, quien asegura que ha tenido incluso que consultar esta cuestión con especialistas y abogados de extranjería y que "hay una información equivocada".

"No sé quién les da esa información desde la parte marroquí, pero no es tan fácil. Es muy complicado", señala.

Ante la imposibilidad de conseguir alquileres de manera legal, tal y como adelantó este periódico, habitaciones en casas compartidas, garajes y hasta zonas comunes de edificios se están utilizando como alojamientos improvisados en plena crisis migratoria.

Los vecinos y las ONG de Ceuta denuncian la aparición de pisos patera donde se cobra de manera irregular por pasar la noche a migrantes llegados tras atravesar la frontera.

La tensión en Ceuta no para de aumentar y "aunque es cierto que los primeros días fueron un caos y tuvimos que estar encerrados", desde EuroEstrecho explican que "la falta de alojamiento ya está teniendo consecuencias en las calles".

Aseguran que hay personas durmiendo en portales, azoteas, intentando entrar en casas y que se han registrado entradas en colegios, donde ya existe presencia policial a menos de un mes del inicio de curso.

Por eso, desde el sector reclaman una respuesta inmediata y rechazan que la situación se alargue a la espera de una solución administrativa. "Tiene que darnos una solución ya. Ya han pasado 10 días", sentencia Arjandas.