Papeles de una hipoteca.

Papeles de una hipoteca.

Observatorio de la vivienda

La subida de tipos no frena las hipotecas variables: suben 13 puntos en un año pese a la escalada del Euríbor

El encarecimiento de los préstamos hace que el predominio de las hipotecas a tipo fijo, ahora ya con interés superior al Euríbor, se reduzca.

1 septiembre, 2023 03:18

Las hipotecas variables protagonizan una remontada. Aunque pueda resultar extraño, su contratación ha subido en un año 13,4 puntos: si en junio de 2022 el 26,6% de las hipotecas que se firmaron fueron a tipo variable, doce meses más tarde son el 40%. Una situación que puede sorprender teniendo en cuenta la escalada del Euríbor, que ha convertido las revisiones anuales de las variables en una pesadilla.

Y sin embargo, el ascenso de las hipotecas variables es claro. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística más recientes, el 60% de las hipotecas constituidas en junio eran a tipo fijo; el 40% a variable. Un año antes, la relación era entre el 73,4% y 26,6%, respectivamente.

¿Por qué crecen las hipotecas variables? Este tipo de préstamos empezó su remontada a partir de julio de 2022, cuando alcanzó su menor cifra (24,6% del total de préstamos hipotecarios constituidos), pero el ascenso empezó a llamar la atención esta primavera.

[Sigue el desplome de las hipotecas: caen un 21,9% en junio, con el tipo de interés medio disparado al 3,19%]

Y lo hizo porque costaba entender por qué subían mientras el Euríbor, el índice de referencia para estos préstamos, continuaba su escalada, que amenazaba incluso con llegar al 4%. Es una advertencia ya cumplida: ha cerrado agosto en el 4,073%, su primera bajada en 20 meses. 

Esto implica que quien tenga contratada una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años y con un diferencial del 0,99% más Euríbor y deba revisar su tipo de interés en el mes de agosto, registrará un aumento de su cuota hipotecaria de unos 238 euros al mes. 

Los expertos prevén que el índice baje en 2024, pero sigue siendo un terreno incógnito. Y aun así, las hipotecas variables han ganado atractivo. ¿Por qué? La respuesta está en la subida de tipos, que ha encarecido los préstamos hipotecarios a tipo fijo.

Si a finales de 2021 podían encontrarse en el mercado las hipotecas más baratas que nunca, con tipos de interés que rozaban el 1% incluso para las fijas, un año y medio más tarde la fotografía es muy diferente.

[Estas son las hipotecas a tipo fijo que puedes contratar por debajo del 4%]

Si se observa la oferta comercial de los grandes bancos, las hipotecas fijas se venden a una TAE del 4,49% en Santander cumpliendo condiciones (5,23% si no); del 3,73% en BBVA con requisitos (4,47% sin ellos); del 5,185% en CaixaBank con condiciones y a 30 años (5,343% sin ellas); del 4,76% en Sabadell con bonificaciones (5,42% sin ellas); del 4,73% en Unicaja con requisitos (5,07% sin ellos), o del 4,09% en Bankinter hasta 30 años con condiciones (5,16% sin ellas).

"Hipotecarte a 30 años a un interés fijo mayor que el Euríbor hace que esa oferta haya empezado a cambiar de signo", apunta a EL ESPAÑOL-Invertia Lorena Zenklussen, directora general de Comprarcasa.

Zenklussen destaca también que España es un país de tendencia a tipos variables. Una senda que interrumpió la crisis del 2008, en los que el Euríbor llegó al 5,393%. 

Otros especialistas, como Ferran Font, de pisos.com, llaman la atención sobre la aceleración experimentada en el crecimiento del interés fijo, más intensa que la del tipo variable. 

[La inflación de la eurozona se mantiene en el 5,3% y mete presión al BCE para seguir subiendo tipos]

Mientras que el tipo de interés medio al inicio de las hipotecas constituidas ha pasado en las hipotecas fijas en el último año del 1,84% al 3,45%, en el caso de las hipotecas variables la evolución en el mismo periodo ha sido algo menor, del 1,79% al 2,84%, de acuerdo con los datos del INE. 

“El tipo de interés medio al inicio de la hipoteca sigue notando la política de tipos del BCE", subraya Font. Un ciclo de subidas que dura ya un año y que la presidenta de la institución, Christine Lagarde, pareció dispuesta a pausar en septiembre si la evolución del IPC en la eurozona era favorable.

Sin embargo, el dato de agosto, que indica que se mantuvo estable en el 5,3%, agrega presión para que el BCE acometa nuevas subidas de tipos. Con todo lo que ello implica para el encarecimiento de las hipotecas.