El 39,6% de las enfermeras y enfermeros tiene intención de dejar su profesión en los próximos diez años, mientras que el 17% se plantea hacerlo en un plazo inferior a dos años, según una investigación liderada por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III.
El trabajo, publicado en la revista Journal of Nursing Management, es el mayor hasta la fecha sobre este tema: una encuesta a más de 20.000 profesionales de enfermería de todos los ámbitos asistenciales y comunidades autónomas. Por lo que sus resultados son representativos del sentir del colectivo.
En su análisis se identifican varios factores predictores. Por ejemplo, aquellas enfermeras que consideran mala la seguridad del paciente presentan un 81% más de probabilidad de querer abandonar la profesión.
Además, las que perciben una baja calidad asistencial tienen un 71% más de riesgo.
La contratación temporal, por otro lado, incrementa un 33% la probabilidad de intención de abandono. La omisión de cuidados de enfermería por falta de tiempo es otro factor laboral importante, referido por el 60% de los profesionales encuestados.
El estudio también refleja las disparidades territoriales de un sistema descentralizado como el español. Madrid, Canarias, Galicia y Baleares presentan más del doble de probabilidades de intención de abandono respecto a Navarra debido a diferencias en la estabilidad laboral, el reconocimiento profesional y las condiciones de ejercicio entre los territorios.
Las razones que expresan aquellos que quieren abandonar la profesión son mayoritariamente de carácter estructural y profesional. La falta de estabilidad laboral es señalada por el 56,5% de los participantes como el principal motivo para querer hacerlo, seguida del poco reconocimiento profesional (31,5%) y un salario insuficiente (5,3%).
También es un factor importante la sobrecarga asistencial, mencionada por el 3,5% de las enfermeras encuestadas.
El estudio también pone de relieve una brecha entre el elevado nivel formativo de la profesión y las condiciones reales de desempeño profesional. Actualmente, solo el 34,5% de las enfermeras especialistas ejerce en su área de especialidad, mientras que muchas profesionales son contratadas en puestos generalistas.
Los factores asociados a la intención de abandono presentan variaciones según el ámbito asistencial. En atención primaria, no ejercer como especialista incrementa un 56% el riesgo de intención de abandono, mientras que el turno de tarde supone un riesgo un 48% superior respecto al turno de mañana. En el ámbito hospitalario, las jornadas superiores a 7,5 horas muestran un impacto especialmente negativo, mientras que los turnos de 12 horas aparecen asociados a menores tasas de intención de abandono.
Por el contrario, las enfermeras de urgencias extrahospitalarias y del ámbito sociosanitario registran menores niveles de intención de abandono, posiblemente vinculados a características organizativas específicas de estos entornos.
Los autores señalan que, al tratarse de una encuesta autorreportada, los resultados pueden estar sujetos a sesgos de respuesta. Asimismo, el análisis excluyó a profesionales mayores de 55 años con intención de abandonar próximamente la profesión para evitar confundir jubilación con abandono voluntario.
