Varias personas en el andén de un tren de cercanías en la estación Almudena Grandes-Atocha Cercanías.

Varias personas en el andén de un tren de cercanías en la estación Almudena Grandes-Atocha Cercanías. Europa Press

Observatorio de la movilidad

Renfe arrastra a Cercanías a niveles de 2021: vuelve a ser el servicio peor valorado por los usuarios de tren

Aspectos como la hora punta, la frecuencia y la puntualidad son los que más descontento generan.

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Las claves

Renfe cerró 2025 con un fuerte aumento de incidencias y averías, lo que devolvió a Cercanías a los niveles de insatisfacción de 2021.

Solo el 63% de los usuarios valoran positivamente Cercanías en 2025, una caída respecto al 83% de 2023.

Las principales quejas de los usuarios se centran en la puntualidad, la frecuencia y el servicio en hora punta, con altos niveles de insatisfacción.

Organizaciones de usuarios denuncian déficit de personal, problemas de accesibilidad y falta de información ante averías y retrasos en Cercanías.

Renfe cerró 2025 como uno de los años más complicados para su red ferroviaria por el elevado número de incidencias y averías. Eso ha provocado que Cercanías recupere los mismos niveles de insatisfacción registrados en 2021.

Así se desprende de un informe realizado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que cada dos años pregunta a los representantes de los usuarios del sector ferroviario de mercancías y viajeros sobre la calidad de los servicios.

Y lo cierto es que el pasado año la valoración de la gran mayoría de los servicios empeoró, especialmente en el caso del servicio de Cercanías (que pasa del 83% de respuestas positivas en 2023 al 63% dos años después).

En el caso de este servicio, que es el que usan millones de personas a diario, tiene el mismo número de personas satisfechas que en 2021.

Pero no es la cifra más baja de la serie. En 2019, sólo el 53% de los usuarios valoraba positivamente el servicio.

En cuanto a la puntuación media, Cercanías también es el que recibe la nota más baja: pasa del 3,3 de valoración media (en una escala del 1 al 5) en 2023 a 2,8 en 2025.

El mejor valorado es la alta velocidad (3,2), seguido de la calidad de estaciones y andenes (2,8).

Principales quejas

En el caso del servicio de Cercanías, de los 13 aspectos analizados, hay tres donde el descontento de los viajeros es mayor.

Hablamos del servicio en hora punta, la frecuencia y la puntualidad con un grado de insatisfacción del 67% en los dos primeros casos y del 83% en el último. A eso hay que añadir que un 50% de los usuarios está a disgusto con la capacidad de los trenes.

En puntuación, tan sólo mejora un aspecto: el precio (ahora en nivel aceptable, a pesar de la gratuidad de los abonos o de las bonificaciones entre 2022 y 2025).

En paralelo, los representantes de usuarios valoran de forma adecuada la red de estaciones y andenes, a pesar de que las mejoras se concentran en las grandes estaciones (como Atocha y Chamartín en Madrid) en detrimento de las medianas y pequeñas.

En estas estaciones los representantes de usuarios creen que hay mucho margen para mejorar en accesibilidad y comodidad.

Por otro lado, asociaciones participantes en el estudio (ECU, Facua, OCU, UNAE, Cermi o Cocemfe) advierten de que la progresiva digitalización de la venta de billetes incrementa la brecha digital.

Denuncian un déficit generalizado de personal, que redunda en la falta de asistencia en la adquisición de billetes en la estación o para realizar algún cambio o interponer una queja.

Asimismo, reportan quejas de los usuarios sobre la infrainversión en el servicio de Cercanías.

También muestran su descontento con las averías o retrasos que perciben frecuentemente y de las que consideran que no son informados suficientemente ni se les ofrece una asistencia mínima aceptable.

Algo que, en su opinión, puede desincentivar el uso del servicio.

Por último, los representantes de usuarios con movilidad reducida denuncian problemas de accesibilidad en estaciones y la escasez de plazas H en los trenes. Es decir, espacios reservados, sin asiento convencional, diseñados para viajeros con discapacidad física.