El índice referente de la bolsa española, el Ibex 35, terminó 2020 con un retroceso de 15,5% por rentabilidad. Posiblemente, por tener entre sus componentes de mayor peso compañías de los sectores más castigados por la pandemia, que tuvieron dificultades en recuperarse de la etapa de mayores descensos durante el confinamiento.

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Nuestro vecino portugués, representado por el índice PSI 20, llegó a final de año con un resultado algo mejor, retrocediendo un 11,4%. Al hilo de estos resultados, los fondos que invierten en acciones españolas, de la categoría VDOS de renta variable España, se anotaron el pasado año un descenso de media por rentabilidad del 10,27%.

Uno de los fondos de esta categoría con mejor comportamiento, tanto por rentabilidad como por volatilidad, es Gesconsult Renta Variable que en su clase B se revalorizó un 2,26%. Su exposición a renta variable es superior al 75% de la cartera y, de este porcentaje, el 80% corresponde a emisores y mercados españoles y portugueses, pudiendo invertir el resto en emisores y mercados de la OCDE.

Asigna a renta fija el porcentaje restante, tanto de emisores públicos como privados de calidad crediticia media o equivalente a la del Reino de España. La exposición al riesgo divisa es como máximo del 30% de exposición total. Toma como referencia el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM), en un 85%, y el portugués PSI 20 Total Return, en un 15%.

La selección de valores para incluir en la cartera se basa en el análisis por fundamentales, a través del cual tratan de identificar compañías a un precio sustancialmente por debajo de su valor real. El análisis parte de un conocimiento lo más profundo posible de las empresas, complementándose con análisis macroeconómico de casas externas.

Su responsable

El gestor del fondo es Gonzalo Sánchez Crespo, responsable de renta variable de España y Portugal. Gonzalo es Licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Gestión de Carteras por el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Comenzó su carrera profesional en Caja Madrid como asesor de inversiones. En 2011 entró a formar parte del equipo de Gesconsult como gestor/analista financiero. Ocupa su cargo actual desde noviembre de 2017.

El proceso inversor parte de un conocimiento profundo de las compañías españolas y portuguesas. Es partir de ahí cuando se identifican las que se encuentren infravaloradas por el mercado y que reúnan además una serie de requisitos. Entre estos está la calidad del equipo directivo -alineado con los objetivos del accionista -, la orientación a la generación de caja o el estado financiero saneado.

Cartera de inversión

Las cinco mayores posiciones en su cartera incluyen acciones de CAF (6,50%), Navigator (5,64%), Inditex (4,61%), Grifols B (4,46%) y Global Dominion (3,92%). Por subsector, los mayores pesos están representados por eléctricas (11,51%), farmacéuticas (10,25%), construcción (9,89%), papel (8,84%) y automóviles (7%). Actualmente tiene un 11,1% en Portugal, correspondiendo el resto a España.

La historia de rentabilidades del fondo lo sitúa entre los mejores de su categoría por rentabilidad, en el primer quintil, durante 2017, 2018 y 2020, siendo el fondo más rentable el pasado año de los fondos de su categoría que obtienen la calificación de cinco estrellas de VDOS. En cuanto a volatilidad, a tres años registra un dato del 22,29% y del 28,93% en el último año. Se posiciona entre los mejores de su categoría por este concepto en este último periodo, en el quintil cinco.

Condiciones

También a un año, su ratio sharpe es de 0,23 y su tracking error respecto al índice de su categoría es del 6,84%. Grava a sus participes con una comisión de depósito del 0,1275%. La inversión en la clase A del mismo fondo requiere una aportación mínima de 6,01 euros, la misma cantidad que ha de mantenerse para permanecer como partícipe del fondo, a los que aplica una comisión fija del 2,25% y de depósito del 0,13%.

La tan esperada recuperación para este año probablemente será diferente en función de países y sectores. Probablemente 2021 será un año de transición, con una primera parte del año marcada por los calendarios de vacunación y una segunda parte en la que deberíamos ir recuperando la ansiada ‘normalidad’ previa al virus, en términos de movilidad principalmente.

Será muy importante vigilar los tiempos de esa reapertura económica, ya que el consumo depende en gran medida de la movilidad. No olvidemos que el consumo en las economías occidentales supone alrededor de dos tercios del PIB.



En opinión del equipo gestor, si todo sale según lo esperado, 2021 supondrá la vuelta a un ciclo expansivo de la economía, en el que la exposición a renta variable española jugará un papel muy beneficioso en las carteras. Tiene un sesgo más claro en favor de la recuperación al tiempo que parte de unos niveles de valoración más bajos que sus homólogos europeos y americanos.

Impulso a las bolsas

Algunos factores que han mejorado y darán sustento a esta tesis son:

1) Abundante liquidez, consecuencia de la política monetaria del BCE, que redunda en unos costes de financiación muy bajos para las empresas y da pie a la recuperación.

2) Política fiscal, a través del Plan de Reconstrucción en Europa.

3) El gran catalizador, la vacuna, permite la reincorporación a las carteras de sectores antes denostados por la escasa visibilidad de sus resultados. En el caso español esto es especialmente importante ya que el país en su conjunto ha quedado fuera del radar del inversor internacional, sin importar la calidad del negocio, la visibilidad de la generación de caja o simplemente la procedencia de sus ventas.

Esto ha abierto una ventana de oportunidad para la incorporación en cartera de negocios excelentes a precios que solo se dan con una situación tan improbable como esta pandemia y creen que el actual momento del suelo, en términos de PIB, indica un buen punto de entrada.

El equipo gestor estima que la parte negativa está ya puesta en precio, mientras que la llegada de la vacuna y los fondos de reconstrucción europeos van a afectar muy positivamente a España. Con esos catalizadores, el mercado irá haciendo justicia con España, siendo los primeros síntomas las operaciones corporativas vistas los últimos meses: opa sobre MásMóvil, venta de servicios industriales de ACS, venta de activos en Ence, Naturgy o venta en EEUU de BBVA.

Qué vigilar

En cuanto a beneficios empresariales, a nivel micro y con la situación sanitaria más controlada, parecen haber hecho suelo en 2020, tanto en EEUU como en Europa. Su recuperación servirá de catalizador para las bolsas, aunque habrá sectores más dependientes del calendario de vacunas en los que la recuperación de beneficios todavía tardará.

Hacia el futuro, hay que estar muy vigilantes respecto a:

1) La inflación, derivada de todas las políticas de estímulo.

2) Rebrotes/mutaciones del virus.

3) Cualquier otro imponderable, ya que si algo nos ha enseñado este 2020 es a estar preparados para todo aquello con lo que no se contaba anteriormente.

Y la mejor forma de estar preparado es invirtiendo en empresas con balances claros, orientadas a la generación de caja, con barreras de entrada, equipos directivos sólidos y siempre con valoraciones atractivas.

***Paula Mercado es directora de análisis de VDOS