Históricamente, estaba establecido que la inflación era el factor que hacía subir los tipos de interés oficiales en una economía. Pero las heterodoxas políticas monetarias ultraexpansivas llevadas a cabo por los bancos centrales desde la gran crisis financiera de 2008 han echado por tierra esta teoría. Según los gestores de fondos internacionales, en la última encuesta de Bank of America (BofA), será más bien la futura vacuna contra la Covid-19 lo que empuje al alza el precio del dinero.

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Y esto tiene una implicación directa en los inversores de renta fija. "La vacuna es la clave". Un 41% de los inversores profesionales e institucionales consultados a nivel global cree que, probablemente, la vacuna contra el coronavirus desencadenará mayores rendimientos en los bonos, frente a un 37% que sigue pensando en la inflación como factor de arrastre.

Entre los segundos, se encuentra Nicolo Carpaneda, director de Inversión del área de Renta Fija de M&G Investments. "La inflación para los próximos cinco años será mayor del 1,5%. Esta expectativa de aumento de la inflación en Estados Unidos está impulsando la rentabilidad de sus bonos, y eso explica a su vez la caída del Nasdaq en las últimas dos semanas". En términos locales, calcula, también "va a pasar factura al bono español, que no va a resultar tan interesante".

Sin ir más lejos, la Fed aprobó hace varias semanas los cambios en su meta de inflación ("moderadamente" por encima del objetivo del 2% "durante algún tiempo") dejando la puerta abierta a una era más larga de dinero barato.

El bono americano a diez años (el 'Treasury') cotiza hoy en torno al 0,69%, mientras que el español diez años se mueve en el entorno del 0,26%. El gestor de M&G solo da margen para que el bono español se mueva hasta el 0,40% o el 0,50% fruto de la actividad inversora, puesto que "su comportamiento va a estar cerca de lo que haga el 'Bund' alemán (-0,48%), siempre comprado y protegido por el BCE". "El paraguas del BCE ha unificado el riesgo español, portugués, italiano y griego con el alemán o el francés", recuerda.

Ligando economía a salud, la mayoría de los profesionales participantes en la encuesta de BofA esperan que se anuncie una vacuna "creíble" para la Covid antes del 30 de enero de 2021. Un 39% la visualiza hacia el primer trimestre del próximo año, y un 32% para el cuarto trimestre de 2020. Sin embargo, apenas le dan relevancia a otros factores macroeconómicos como los altos niveles de deuda, el resultado de las elecciones presidenciales en EEUU o un aumento en los precios del petróleo.

Más próximos al miedo

Según este barómetro, solo el 11% piensa que el rendimiento del 'Treasury' superará el rango entre los 50 y los 100 puntos básicos a final de año, aunque cuatro de cada cinco inversores advierten que un giro en el Senado de EEUU, controlado ahora por los republicanos de Donald Trump, propiciaría un 'risk-off', es decir, la percepción de que el riesgo en los mercados financieros es alto con la consiguiente huida de inversores.

Durante el último mes, los gestores de fondos han aumentado sus niveles de liquidez desde el 4,6% en promedio hasta el 4,8%. BofA establece que cuando el 'cash' está por debajo del 4%, entre los profesionales reina la codicia, y cuando supera el 5%, impera el miedo. El sentimiento generalizado, por tanto, está escorándose hacia el segundo de los escenarios.

Volcados con las grandes tecnológicas

La actual asignación de activos en las carteras está muy sesgada hacia el sector tecnológico, las compañías de salud y Wall Street, en general, y también liquidez, valores del Reino Unido y bancos en comparación con la media histórica. Asimismo, destacan los cortos sobre el sector energético. En lo que respecta a las grandes tecnológicas y las FAANG, se ha marcado un récord, ya que un 80% de los encuestados por BofA reconoce que estas cotizadas son las más compradas para sus carteras. Es el consenso más fuerte que se ha visto nunca.

Según Luca Paolini, estratega jefe de Pictet Asset Management, la renta variable mundial puede generar rentabilidades anuales del 7,5% en dólares. Por sectores, consumo básico, salud y tecnología pueden proporcionar rendimientos del 11%, 10% y 9%, respectivamente, pero servicios públicos y financieros solo del 1% y 4%. En el terreno de la renta fija, "los inversores pueden esperar pérdidas de capital en bonos de mercados desarrollados una vez ajustado a inflación", pronostica.

A 12 meses vista, Carpaneda, de M&G, recomienda entrar en crédito corporativo desarrollado y en deuda emergente soberana, "eventualmente de alta calidad", para encontrar tipos más altos.

Por otra parte, el experto de Pictet calcula que el capital riesgo (o privado) generaría rentabilidades del 10,3% anual en dólares, lo que supone una prima del 2,8% respecto a las acciones cotizadas. De su lado, los 'hedge funds' pueden proporcionar más de un 3% anual, "mejor que durante la última media década", sobre todo los que tienen estrategias neutrales respecto al mercado, con flexibilidad para mitigar las caídas. El oro, considerado como activo refugio, podría alcanzar los 2.500 dólares por onza para 2025, frente a los 1.960 de julio.