La recuperación de la crisis del coronavirus tiene diferentes velocidades dependiendo de hacia donde se mire. Una situación que también se aplica a las cotizadas y a su generosidad a la hora de repartir beneficios entre sus accionistas. De momento, ya son tres las compañías del Ibex 35 que han confirmado que como poco duplicarán sus dividendos del año pasado.

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Se trata de una terna de valores aventajados, ya que los analistas no esperan una cierta vuelta a la antigua normalidad en el reparto de dividendos hasta el año que viene. Y eso confiando en la buena marcha de la reapertura económica también en los sectores más perjudicados por la pandemia, como el turismo y la banca, que sigue teniendo limitada su capacidad de distribución de ganancias.

De las compañías del índice rey que han desvelado su hoja de ruta para el pago de dividendos a lo largo de este 2021, hay una que destaca sobre las demás en lo que se refiere a ‘romper la hucha’. Y eso que muchas están haciendo sus mejores esfuerzos por volver a atraer al inversor en un mercado en el que los rendimientos asegurados son muy escasos.

Multiplicar por 15

Este honor le corresponde a la farmacéutica PharmaMar, que en el segundo año de su historia con premio para el accionista elevará el pago hasta los 0,6 euros brutos por título. Aunque la cifra puede parecer modesta, se trata de 15 veces el importe repartido el año pasado, cuando la compañía se estrenó en esto de repartir dividendo.

La heredera de la antigua Zeltia está pendiente de conseguir autorización para que su Aplidín se prescriba para la lucha contra la Covid-19, lo que ayudaría a la cotizada de origen gallego a multiplicar sus cifras de negocio en los próximos meses.

De momento, la farmacéutica cerró el año pasado con beneficios récord de 137 millones de euros y una facturación de 270 millones, un 215% más que en el ejercicio pasado.

El pago está pendiente de aprobación en la primera junta de accionistas que la compañía celebrará como componente del Ibex 35. Un índice del que, además, forma parte solo desde septiembre del 2020 de la pandemia.

Impulso renovable

La segunda de este reducido grupo que ha prometido el doble de dividendo que hace un año es Acciona. La compañía de energía e infraestructuras se ha lanzado a volver a cifras previas al estallido de la pandemia en la retribución a sus accionistas gracias a un beneficio neto de 380 millones al cierre de 2020. Una cifra que, pese a todo, supone un 8,1% más que en el ejercicio precedente.

El consejo de administración que comanda José Manuel Entrecanales ya ha anunciado su intención de poner sobre la mesa 3,9 euros brutos por acción. Una cifra que supone nada menos que un incremento del 101,44% frente a los 1,936 euros por título repartidos en julio del año pasado con cargo a las cuentas del ejercicio 2019.

Así, la cotizada recuperará -y con holgura- la cota de los 3 euros que se estableció por primera vez con cargo al balance del año 2017.

En este caso, una menor incidencia de la esperada en las hipótesis más conservadoras y las amables previsiones que se dibujan para su negocio han llevado a la compañía a abrir la mano. No hay que olvidar que Acciona actualmente trabaja a brazo partido en la salida a bolsa de su negocio de renovables como una cotizada independiente como método para conseguir aflorar todo el valor del grupo y, especialmente, de esta división.

Pago extraordinario

El tercer valor que ya ha puesto sobre la mesa el doble de premio a la inversión en sus acciones que hace un año es Inditex. La gigante textil optó por la prudencia el año pasado y se dejó en el cajón el reparto del dividendo extraordinario que tenía previsto haber ejecutado en 2020. El objetivo era valorar mejor el impacto de la pandemia y los confinamientos en su negocio mundial.

Con los resultados anuales sobre la mesa, la cabecera de Zara ha señalado la distribución de 0,7 euros brutos por acción a lo largo de este año. Un importe que, según ha adelantado, repartirá en dos pagos que tendrán lugar en mayo y noviembre. En principio, los dos por el mismo importe de 0,25 euros por título.

No obstante, a pesar de la decisión de igualar las salidas de caja fuerte previstas, se trata de pagos de muy diversa naturaleza. En concreto, uno ordinario de 0,22 euros por acción, mientras que los restantes 0,48 euros por título corresponden con el dividendo extraordinario ya señalado con el que inicialmente la compañía quería haber distribuido 1 euro por título entre los años 2018 y 2020.

Después de este abono, que tendrá que refrendarse en una junta de accionistas que aún no se ha convocado formalmente pero acostumbra a celebrarse a mediados de julio, quedarán pendientes todavía 0,3 euros por acción de este pago extraordinario. Eso sí, la compañía considera que el incremento del 100% anunciado para este año es suficiente y se ha reservado esta cuantía para “el ejercicio 2022”.

Bancos candidatos

Entre los valores financieros, hay varios candidatos a sumarse a este reducido grupo. En este sentido, todo dependerá de cuál será definitivamente el impacto de la pandemia sobre sus números. Y especialmente en cuanto a sus tasas de morosidad, que será la principal guía que use el Banco Central Europeo (BCE) para decantarse por un eventual fin de las limitaciones al pago de dividendos.

En este sentido, después de la suspensión total decretada en 2020, el supervisor no contempla pagos por más del 15% del beneficio neto conseguido. No obstante, entidades como Bankinter, Banco Santander, CaixaBank y BBVA han mostrado su firme objetivo de regresar a las tasas de pay-out a las que tenían acostumbrados a sus accionistas antes de que la Covid-19 apareciera en escena.

A medio camino

Aunque hay cotizadas que precisamente por el impacto de la pandemia en sus cuentas del ejercicio pasado han tenido que instaurar para sus pagos de este 2021 la prudencia que no gastaron entonces, más y más se muestran más generosas. Las previsiones del mercado apuntan hacia un engorde de dividendos del entorno del 14% en Europa este año, hasta rondar los 330.000 millones de euros.

No obstante, y a pesar de incrementos tan desbocados como el de PhamaMar en el caso del índice de referencia de la bolsa española, todavía quedará un largo camino hacia la vieja normalidad. La cifra señalada se quedaría, en el mejor de los casos, un 10% por debajo del montante distribuido en 2020.