La puerta abierta por Tesla para que las empresas cotizadas inviertan en bitcoins tiene ahora una cerradura blindada para las compañías españolas. La contundente advertencia que los dos grandes supervisores nacionales han lanzado en plena fiebre por las criptomonedas aleja aún más una posibilidad que incluso sin esta alerta ya se antojaba remota.

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Tras el movimiento de Tesla, inversores y analistas no tardaron en hacer cábalas de cuáles serían las grandes cotizadas que se decidirían a seguir sus pasos. Las españolas no entraban en las quinielas más inmediatas por la escasa actividad que han venido desplegando en este entorno, pero desde el sector sí se veía posible algún coqueteo con esta idea de cara a previsiones más prolongadas.

A media mañana del martes, todo cambiaba. La contundente y pormenorizada alerta suscrita por la Comisión del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España hacía que la posibilidad de ver a cotizadas nacionales hablando abiertamente de la posibilidad de invertir en bitcoins parte de sus reservas se redujeran a la mínima expresión. Al menos por un tiempo.

Toque de atención

Desde el sector se da por hecho que la advertencia ha cortado cualquier posibilidad de ‘contagio’ al mercado español de lo ocurrido en Tesla. Aunque la legislación española no impediría un movimiento así, cualquier cotizada se las vería muy complicadas para justificar ahora que parte de su tesorería pasase a activos digitales de “alto riesgo”, “elevada volatilidad” e incluso “no adecuados para pequeños ahorradores”.

“Más que un aviso para incautos, lo que se ha puesto es un muro infranqueable”, asegura a Invertia un directivo de una firma de inversión especializada en activos digitales que opera en España. Así se refiere a la advertencia que, aunque dirigida a inversores particulares y especialmente no profesionales, irremediablemente también se convierte en un toque de atención para institucionales y empresas.

Dos vehículos de Tesla en un cargador de la marca.

Los analistas consultados por este periódico no tienen duda de que si en los próximos días alguna cotizada española anunciara que pasa parte de sus reservas de liquidez al bitcoin sufriría la espantada de muchos inversores. Todo lo contrario a lo ocurrido en Tesla, que tras el anuncio se convirtió en blanco de órdenes de compra que auparon su cotización por encima de los 860 dólares por acción, a solo un 2% de sus máximos históricos.

En este sentido, los expertos coinciden en señalar que España no cuenta con las hordas de fanáticos de las criptomonedas que sí hay en EEUU, incluso a pesar de ser uno de los países europeos más favorables a estos activos. Por lo contrario, lo que sí abunda es mucho volumen automático de compraventas a golpe de titular, como se ha podido ver a lo largo de esta pandemia.

“Estamos a años luz”

El consejero delegado y cofundador de Criptan, Jorge Soriano, tiene claro que esta adopción tras los pasos de Tesla primero se dará entre empresas de inversión como “family offices que tienen a su disposición billeteras frías para invertir parte de su patrimonio sin operar”, después entre no cotizadas más vinculadas con el sector y por último entre las del Mercado Continuo.

Sin embargo, se muestra optimista en que “va a pasar antes de lo que pensamos” debido al acelerón que la industria de criptomonedas está experimentando en los últimos meses. Un crecimiento exponencial tanto en difusión como en volumen de mercado y hasta en regulación.

Sin embargo, el portavoz de eToro para España, Javier Molina, se muestra mucho más cauto. Asegura que “no lo veremos en España porque estamos a años luz” de EEUU. Allí, Tesla es solo la última y más conocida de un grupo en el que, como recuerda, ya figuraban otras cotizadas como Square y MicroStrategy.

Actualmente, la ley vigente para el mercado español no impediría un movimiento así, aunque muchas cotizadas tendrían que modificar sus estatutos para poder copiar a Tesla a pies juntillas. Y, aún así, se toparían con dificultades para encajar en sus balances los bitcoins u otras criptomonedas como reservas de liquidez o efectivo.

Difícil encaje

Los auditores, cuando no los supervisores, podrían poner en duda la honestidad de esta maniobra dadas las circunstancias que hoy por hoy siguen rodeando a estos activos. Especialmente, como señalaba la advertencia de este martes, su volatilidad y escasa aceptación como moneda de pago. Un apunte de la operación como inversión financiera conllevaría menos problemas.

El fundador y consejero delegado de Eurocoinpay, Herminio Fernández, señala que tras estas advertencias “lo lógico sería que el sandbox fintech estuviera más abierto a iniciativas de criptomonedas, para que estén controladas y legisladas”. Un punto clave ahora que acaba de abrirse el primer plazo de presentación de proyectos a esta herramienta de regulación blanda y que, potencialmente, podría ayudar a que Tesla pudiera crear escuela en estas latitudes.

Por ahora, solo dos cotizadas españolas han mostrado una apuesta clara en su negocio por las criptomonedas. BBVA ha lanzado un servicio de compraventa y custodia de estos activos a través de Suiza, mientras que Prosegur ha puesto en marcha una unidad de custodia para clientes institucionales que bien podrían usar los discípulos de Tesla en el mercado español. Sin embargo, ambas iniciativas quedan hoy por hoy muy lejos de una inversión directa.