El logo de Repsol.

El logo de Repsol.

Mercados La lupa de Bolinches

Repsol amenaza el soporte crítico de los 15,50 euros tras un aumento de la volatilidad

La caída del precio del petróleo, el entorno geopolítico y la presión de los bajistas intensifican el ajuste del valor.

Más información: El Ibex 35 se frena bajo los 17.700 puntos pese a la menor tensión entre EEUU e Irán

Eduardo Bolinches
Publicada
Actualizada

Las claves

Las acciones de Repsol caen un 6,3% y amenazan el soporte clave de los 15,50 euros tras varios días de subidas.

La compañía enfrenta riesgos por su alta exposición a Venezuela y por la caída del precio del petróleo, afectados por el contexto internacional.

Las recomendaciones de los analistas y la presión de los bajistas contribuyen a la volatilidad y al retroceso de las acciones.

Desde el punto de vista técnico, la pérdida del nivel de 15,50 euros podría desencadenar una corrección más profunda hasta los 14,87 euros.

El Ibex 35 se deja un 0,3% en la sesión de este jueves y cae hasta los 17.642,70 puntos. El principal selectivo español ve el rojo después de tres jornadas consecutivas cerrando en positivo. Si examinamos los valores de su composición, destaca el comportamiento de las acciones de Repsol, que caen un 6,3%.

Uno de los hechos más relevantes que está perjudicando el precio de las acciones de Repsol es que la petrolera pone en juego 200 millones de dólares en la Venezuela de Trump. La compañía concentra en el país el 15% de sus reservas y el 12% de su producción mundial, lo que la convierte en la petrolera con mayor exposición y riesgo en este escenario.

Además, según las estimaciones comunicadas por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Latinoamérica encabezó la producción por regiones con 243.000 barriles diarios, un 7,6% menos. Le siguió América del Norte, con 184.000 barriles diarios y un descenso del 5,2%, mientras que Europa, África y el resto del mundo cerraron con 121.000 barriles diarios, es decir, un aumento del 5,2%.

A ello se suma la importante caída en el precio del petróleo, otro de los factores que están frenando su escalada bursátil en la sesión de hoy. El probable inminente ataque a Irán por parte de EE. UU. está provocando un descenso acusado del precio de esta materia prima.

De este modo, el retroceso de hasta el 3,5% que está sufriendo el barril de Brent en la mañana de este jueves está contagiando a las acciones de Repsol, que reciben además presiones adicionales por parte de los bajistas.

Asimismo, tanto RBC Capital, que el martes recomendó “infraponderar”, como JB Capital Markets, que ha rebajado su precio objetivo y mantiene una recomendación “neutral”, también están provocando una presión de los precios a la baja.

Desde el punto de vista técnico, las acciones de Repsol muestran una progresión alcista iniciada desde los mínimos del pasado mes de abril, en la zona de los 8,77 euros por acción, un movimiento que ha provocado subidas constantes en el precio del valor durante varios meses.

Esta progresión ha llevado a los títulos de Repsol a buscar resistencia cerca de los 16,70 euros por acción, un nivel que ya trató de superar el pasado mes de noviembre y donde, atendiendo a su comportamiento actual, se perfila una posible figura de triple techo.

Evolución de las acciones de Repsol

Evolución de las acciones de Repsol Eduardo Bolinches TradingView

Un aspecto favorable para la compañía es que los volúmenes han sido crecientes en cada proceso correctivo que ha acometido el valor y que sus medias móviles más representativas han acompañado el movimiento alcista, mostrando cierta acumulación. Sin embargo, en el corto plazo observamos un valor con bastantes problemas y un exceso de volatilidad.

Con la caída de hoy, el valor borra todos los avances acumulados durante las últimas seis sesiones y aumenta de forma notable la probabilidad de que vaya a buscar el soporte situado en la zona de los 15,50 euros.

Se trata de un soporte horizontal que coincide muy de cerca con la directriz alcista, o zona de mínimos crecientes, extendida desde el pasado mes de abril. Es decir, una zona que podría frenar el retroceso de Repsol en el muy corto plazo.

Con este escenario de elevada volatilidad cerca de máximos históricos, la posible formación de un triple techo en torno a los 16,70 euros por acción y la probabilidad de que el valor tantee el soporte de los 15,50 euros, Repsol se convierte en un título especialmente peligroso.

Por tanto, y desde un punto de vista técnico y operativo, si ya tenemos acciones de Repsol en cartera, sería conveniente no permitir que el precio pierda la zona de los 15,50 euros, ya que la pérdida de este nivel implicaría una corrección más profunda hacia los 14,87 euros, donde se sitúa su siguiente soporte. Este nivel de los 15,50 euros se convierte así en la referencia clave a vigilar en el corto plazo.

Así pues, Repsol solo ofrecerá una señal de compra clara y con riesgo controlado si logra superar los máximos alcanzados en la jornada de ayer, es decir, los 16,75 euros por acción.

En caso contrario, y si las caídas continúan, cualquier acercamiento a la zona de los 15,50 euros podría servir para probar una entrada parcial, siempre que el pulmón financiero lo permita y asumiendo el riesgo de que el soporte no aguante.

En este escenario, la operación debería limitarse como mucho a un tercio de la posición habitual y contar con una orden de protección muy ceñida, de aproximadamente un 2% por debajo del nivel de entrada, ya que se trataría de una operativa con riesgos elevados.