Un familia pasea en el parque de El Retiro en Madrid.

Un familia pasea en el parque de El Retiro en Madrid. Efe

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Adiós a la libreta de ahorro: los españoles invierten ya en fondos y Bolsa casi tanto como lo que tienen en depósitos

Casi un 28% del ahorro ya está en productos de inversión financiera, frente al 33,9% que permanece en efectivo y depósitos.

Más información: El Estado eleva su inversión en la Bolsa española a máximos de 27 años pero la de las familias se hunde a mínimos desde 1993

Adiós a la libreta de ahorro: los españoles ya invierten en fondos y Bolsa casi tanto como guardan en depósitos.

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Las claves

Las familias españolas han reducido el peso de los depósitos en su ahorro, pasando del 51,2% al 33,9% del total de activos financieros.

La inversión en acciones, fondos y otros productos financieros alcanza máximos históricos y ya supone cerca del 28% del patrimonio familiar.

La inversión directa en empresas (acciones cotizadas y no cotizadas) ronda los 1,1 billones de euros, representando el 33,3% del ahorro financiero de los hogares.

El patrimonio en fondos de inversión ha crecido un 12,6% en 2025, con más de 450.000 millones de euros y cinco años consecutivos de entradas netas positivas.

Las familias españolas han dado un vuelco a su forma de ahorrar y destinan una parte creciente de su dinero a productos de inversión. El peso de las acciones, los fondos y otros vehículos de ahorro a largo plazo roza máximos históricos en las carteras de los hogares, mientras los depósitos pierden terreno.

Durante años, la mayor parte del dinero de las familias estaba en cuentas y depósitos: llegaron a concentrar algo más de la mitad de su riqueza financiera, con un peso máximo cercano al 51,2% sobre el total de activos.

Ahora, esa proporción se ha reducido hasta alrededor del 33,9%, lo que indica que una parte importante del ahorro ha dejado de estar solo en liquidez.

Parte de ese dinero se ha trasladado a productos de inversión financiera: en torno a un 28% del patrimonio de los hogares está ya en bonos, fondos, otros vehículos de inversión y fondos de pensiones, además de la inversión directa en acciones.

Si se mira la evolución en euros, Inverco recoge que ese 33,9% equivale hoy a 1,125 billones de euros en efectivo y depósitos.

De ellos, unos 913.479 millones son depósitos a la vista (el 27,5% del total), 177.393 millones otros depósitos (5,3%) y apenas 35.086 millones en billetes y monedas (el 1,1%).

Además, el Banco de España usa un índice para seguir el tamaño de ese colchón a lo largo del tiempo: marcó un máximo reciente en 2020‑2021, en plena pandemia, con 84,2 puntos, y ha bajado hasta unos 68 puntos en el tercer trimestre de 2025.

No son porcentajes, sino un termómetro de nivel, ya que confirman que parte de ese dinero ha salido de las libretas hacia otras inversiones.

La otra cara de la moneda son las participaciones en el capital, la categoría con la que el Banco de España agrupa la inversión directa de las familias en empresas: acciones cotizadas, acciones no cotizadas y otras participaciones.

Acciones

Esta partida se ha convertido en uno de los pilares del balance financiero de los hogares y explica buena parte del cambio de perfil del ahorrador.

En términos de saldo medio, las participaciones en capital han pasado de unos 39,8 puntos a finales de los noventa a unos 65 puntos en 2020‑2021. Al cierre del tercer trimestre de 2025 se situaban en torno a los 64,8 puntos, su máximo histórico.

En euros, la inversión directa total en empresas ronda los 1,107 billones, lo que supone aproximadamente el 33,3% del ahorro financiero de las familias.

Con el desglose porcentual más reciente, las acciones cotizadas representan el 5,8% del total de activos financieros y las no cotizadas el 6%.

Es decir, el capital empresarial pesa cerca de un tercio de la cartera, pero solo una parte de ese bloque está realmente en Bolsa; otra parte son participaciones en compañías no cotizadas, también inversión en empresas, pero fuera del mercado bursátil.

Los fondos de inversión son el otro gran motor de este furor inversor. Su peso en la cartera ha pasado de mínimos históricos en torno al 6,26% al 17,1%.

Otras inversiones

En cifras, esto supone 567.500 millones de euros, repartidos entre 362.976 millones en fondos de inversión y 204.524 millones en instituciones de inversión colectiva extranjeras y sicav.

El salto reciente es muy significativo. El patrimonio en fondos de inversión ha cerrado 2025 al borde de los 450.000 millones de euros y un crecimiento anual del 12,6%. Son 50.092 millones más en un solo ejercicio.

Una parte importante de esa subida se debe al dinero fresco. Las suscripciones netas suman 31.810 millones en 2025, el mejor registro desde 2014, con más de cinco años seguidos de entradas positivas.

También influye el comportamiento de los mercados. En 2025, los fondos ofrecieron una rentabilidad media cercana al 4,7%.

La subida de la renta variable nacional fue muy pronunciada –el Ibex 35 se disparó casi un 50% en el segundo mejor año de su historia–, mientras que otros segmentos –como la renta fija– aportaron retornos más modestos, pero positivos.

A todo ello hay que sumar los fondos de pensiones, otro vehículo de ahorro invertido a largo plazo. Según las mismas fuentes, los planes y fondos de pensiones acumulan 137.863 millones de euros, alrededor del 4,1% del total de activos financieros.

No registran el tirón reciente de los fondos de inversión, pero siguen siendo una pieza relevante del ahorro que las familias colocan en los mercados a través de gestoras.

La renta fija también suma en la parte de inversión del ahorro familiar, aunque su peso es más reducido que el de la bolsa o los fondos.

Letras y bonos suponen unos 33.987 millones, aproximadamente el 1% del total, más allá de que una parte de los fondos españoles y extranjeros está centrada en deuda, tanto pública como privada.

Así, en torno a un 23% del patrimonio financiero de las familias está ya en mercados cotizados, fundamentalmente a través de acciones en Bolsa (5,8% del total) y de participaciones en fondos e instituciones de inversión colectiva (17,1%).

Si se amplía el foco e incluye también los bonos en cartera (1%) y los fondos de pensiones (4,1%), el ahorro colocado en productos de inversión financiera asciende aproximadamente al mencionado 28% del total, mientras que el 33,9% sigue en efectivo y depósitos.