Venezuela vuelve a situarse en el foco del mercado en este inicio de ejercicio. El crudo prolonga su corrección y retrocede tras las últimas decisiones de Trump, quien comunicó de madrugada que el país sudamericano colocará hasta 50 millones de barriles a precios de mercado.
El Ibex 35 mantiene su racha alcista y continúa en zona de máximos. Parte hoy desde los 17.647 puntos alcanzados al cierre del martes y, en la sesión, tratará de consolidar la zona de los 17.500 puntos. Entre sus integrantes destaca el comportamiento de las acciones de Indra, que suben con fuerza en los primeros intercambios.
Toda noticia positiva procedente de EE. UU. genera un impacto favorable en las empresas del Ibex 35. En este contexto, Indra se ha adjudicado un contrato cercano a los 300 millones de euros en EE. UU. La compañía española de tecnología y defensa ha sido elegida por la Administración Federal de Aviación para actualizar sus sistemas de control del tráfico aéreo.
La FAA considera la renovación de los radares una pieza clave para mejorar la detección y el seguimiento de aeronaves, con el objetivo de reforzar la seguridad y la eficiencia del transporte aéreo.
En la sesión precedente, Indra registró la mayor subida del Ibex 35, con una revalorización del 9,68%, liderando las alzas del sector de defensa europeo, impulsado por las tensiones geopolíticas en Venezuela.
Desde el punto de vista técnico, los títulos de Indra mantienen una estructura sólidamente alcista. En el ejercicio 2025, ya finalizado, la revalorización fue del 186%, y el nuevo ejercicio comienza de manera muy similar. Todo apunta a que puede ser un año muy positivo si se mantienen las condiciones actuales.
En el gráfico se aprecia que el valor inició una fase estructuralmente alcista en febrero del ejercicio anterior, cerca de la zona de los 16 euros por acción. Desde ahí construyó una secuencia de mínimos y máximos crecientes en temporalidad diaria que impulsó el precio por encima de los 50 euros. Este movimiento incluyó fases de consolidación relevantes, como la registrada entre junio y septiembre, cuando el mercado tomó un respiro.
Evolución de las acciones de Indra
Eduardo Bolinches
TradingView
El segundo tramo alcista llevó a Indra desde la zona de los 32,50 euros hasta marcar un máximo interanual en noviembre en los 51,25 euros por acción. En ese nivel se formó un techo de mercado a corto y medio plazo, al que siguió una fase correctiva de cierta intensidad.
Posteriormente, los alcistas reaccionaron con contundencia y lograron que Indra superara, el pasado lunes, esos máximos históricos de 51,25 euros. El valor dibujó una gran vela alcista y volvió a marcar nuevos máximos mostrando signos de una gran fortaleza técnica.
Como aspecto negativo, conviene tener en cuenta que los niveles de sobrecompra son ya muy extremos, lo que podría propiciar algún movimiento correctivo. Este ajuste no debería llevar al valor por debajo de la zona de los 51,25 euros, un nivel que conviene vigilar muy de cerca.
Aunque es probable que Indra siga avanzando en el corto plazo, es recomendable extremar las precauciones y limitar las compras a un tercio de la inversión habitual para este tipo de valores.
Con este escenario, desde un punto de vista técnico y operativo, Indra generaría una señal de entrada para perfiles más conservadores si el valor retrocede hacia la zona de los 52,70 euros, aproximadamente el 50% de la última gran vela alcista. Ese movimiento permitiría plantear una orden de compra con un riesgo más controlado.
Para perfiles con mayor tolerancia al riesgo, la entrada se podría plantear si el valor se mantiene dos sesiones diarias o una semanal por encima de los máximos de las dos últimas sesiones, es decir, por encima de los 54,80 euros por acción. En ese caso, Indra entraría de nuevo en subida libre, técnica y absoluta, generando una señal de entrada atractiva, aunque con un mayor nivel de riesgo.
Para evitar un eventual giro del mercado, la orden de protección debería situarse a no más de un 3,5% desde el nivel de entrada, lo que permitiría acotar el riesgo de la operación.