Vuelta al verde. El Ibex 35 aprovechó el impulso del Banco Central Europeo (BCE) para reponerse del tropiezo de la semana pasada y volver a echar el lazo a los ansiados 9.200 puntos. A lo largo de los últimos cinco días, el índice español remontó un 1,28% hasta marcar su último precio en los 9.205 puntos. Un paso más cerca para luchar por asomarse a nuevos máximos anuales.

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A pesar de la incertidumbre reinante durante una buena parte de las últimas sesiones, el contundente mensaje de apoyo a los estímulos desplegados por parte del BCE se tradujo en viento de cola para la renta variable europea. Una oportunidad que el Ibex 35 no desaprovechó a pesar de los persistentes miedos a un repunte desbocado de la inflación.

De hecho, el foco de la semana se repartió entre dos puntos. En primer lugar, la sede del BCE en Fráncfort, donde Christine Lagarde dio a conocer unas previsiones macroeconómicas para la Eurozona más amables que las que presentó en su última revisión. Ahora la institución considera que la Eurozona crecerá un 4,6% este año y que su expansión llegará al 4,7% en 2022, cuando se espera un mayor despliegue de los fondos europeos.

El otro punto de atención en el mapa se desplazó hacia la otra orilla del Atlántico. Como hace un mes, el dato que todo el mundo esperó fue la tasa de inflación. Mientras el BCE publicó su comunicado sobre política monetaria, la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo de EEUU confirmó que el coste de la vida en la primera economía mundial se disparó en mayo hasta un nuevo máximo de los últimos 13 años al saltar al 5%.

Las noticias sobre la reapertura de fronteras de cara a los viajes turísticos de este verano terminaron de animar la toma de posiciones en el mercado bursátil. Y todo ello mientras la cumbre del G7 comenzaba en Cornualles (Reino Unido) con el objetivo de ratificar el compromiso de una tasa corporativa mínima mundial que el fin de semana pasada alcanzaron los ministros de finanzas de las economías integrantes de este grupo.

'Blue chips' sin bancos

De regreso a la bolsa española, varios de los pesos pesados del Ibex 35 fueron protagonistas de su regreso a la senda de las ganancias. Entre los valores más pujantes de la semana se colocaron compañías como Telefónica, que con avances del 5,8% recuperó la cota de los 4 euros por acción, Cellnex (+3,6%) y Naturgy (+1,3%).

No obstante, el valor abanderado del rebote fue Indra. La compañía tecnológica se repuso en parte del golpe sufrido por el relevo forzoso de su presidente gracias al anuncio de varias inversiones, entre las que destacó su implicación junto a la SEPI en el lanzamiento de la agencia aeroespacial española.

Las tres farmacéuticas del Ibex 35 también lograron hacer valer su carácter refugio frente a las incertidumbres reinantes. Almirall se apuntó subidas del 5,8% mientras que PharmaMar (+4%) y Grifols (+2,9%) sumaron avances algo más contenidos.

Al fondo de la tabla de revalorizaciones, varios valores financieros, que descontaron la persistencia de los tipos en mínimos históricos en la Eurozona. Bankinter se colocó al fondo de la tabla con descensos del 4,7%, mientras que Mapfre se dejó un 3,3% en la semana.

Grifols, motor del viernes

La última sesión de la semana puso la guinda al pastel con un avance del 0,78% que se hizo grande en la recta final de la jornada. Tanto que una apertura que apuntaba a una sesión plana o incluso a la baja terminó siendo la segunda mejor de las últimas cinco.

Al frente de las que tiraron al alza del selectivo español, Grifols se disparó con avances que por momentos llegaron a ser del 16% gracias a que Vertex Pharmaceuticals vuelve a tirar la toalla en el ensayo clínico de un medicamento que hubiera puesto en apuros una de las áreas de negocio clave de la farmacéutica española. Al cierre, subidas del 8,5%.

En verde se movieron también los títulos de valores estrechamente vinculados con el sector turístico. Amadeus sumó un 3,2% a su gráfica y Meliá Hotels repuntó un 2% gracias a los mensajes optimistas lanzados por su dirección en la junta de accionistas celebrada el jueves.

Inditex cerró la jornada con subidas del 0,8% y aunque en la semana en la que presentó sus resultados trimestrales y su nuevo plan de desescalada se dejó cerca de un 1%.

Del otro lado, tocó corrección en Enagás, que cedió un 1,4% después de haber recibido una recomendación pesimista de los analistas de RBC. No obstante, logró mantenerse en zona de máximos anuales. También Colonial (-1,3%) y Aena (-0,6%) se colocaron en la parte menos amable de la tabla de revalorizaciones.

Impacto en los bonos

Por el mercado secundario de renta fija, el mensaje del BCE caló aún más profundo. El bono español a diez años llegó a marcar el viernes tipos del 0,34%, una cota insólita en estos papeles desde hace dos meses.

La brecha frente a los rendimientos del 0,48% a los que empezó la semana es más que evidente. Sin embargo, no hubo tanto efecto en la prima de riesgo, que despidió la semana en los 63 puntos básicos debido a que la solidez del discurso de Lagarde también tuvo su efecto sobre un 'bund' alemán de referencia que regresó a cotas del -0,28%.