El pánico ante el coronavirus hace especial mella en la cotización de bancos, compañías industriales y valores ligados a materias primas. Tres sectores habitualmente protagonistas en la cartera de los gestores value. Una situación que en las últimas semanas les ha obligado a redoblar esfuerzos para evitar una estampida de partícipes de sus depreciados fondos de inversión.

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Después de un ejercicio 2019 con rendimientos poco lucidos frente a sus índices de referencia, la irrupción del coronavirus a mitad del primer trimestre de este 2020 pone en apuros a los seguidores de Warren Buffett en todo el mundo, y especialmente, en España. Varios de sus valores favoritos en el parqué nacional se cuelan en el podio de los que más sufren por la aparición de la pandemia y el descontento de los inversores aumenta de forma directamente proporcional a este descalabro.

Las herramientas para infundir tranquilidad en unos partícipes que ven menguar el valor de su inversión un día tras otro son variadas. Desde las tradicionales cartas llamando a la calma, hasta estrategias para facilitar la captación de nuevos recursos que poner a trabajar en lo que se perciba la oportunidad de comprar a precios de ganga a la espera del ansiado rebote.

Una de las firmas que ha recurrido a estas ofertas es Azvalor. La gestora que comandan Álvaro Guzmán de Lázaro y Fernando Bernard aprovechó su reciente conferencia anual para anunciar que el importe mínimo para nuevas aportaciones se reducía desde los 500 hasta los 100 euros para todos sus fondos de inversión.

Esta iniciativa destinada, fundamentalmente, “a favorecer la inversión a largo plazo y el ahorro entre los más jóvenes”, según anunció, pero abierta a todos.

Llamadas y rebajas

La misma gestora, que acaba de suspender la atención personal en su oficina de Madrid y asegura haber recibido “cientos de llamadas” de sus partícipes, posibilita la contratación de sus fondos de forma totalmente digital. Una estrategia conveniente si se tiene en cuenta que el 90% de las aportaciones adicionales de patrimonio hacia los fondos de Azvalor ya se venía haciendo de forma digital. Y más aún si se tienen en cuenta las restricciones de movilidad decretadas con el estado de alarma.

Un paso más allá, aunque de momento solo de palabra, ha ido Francisco García Paramés. El fundador de Cobas AM y gran apóstol del value en el mercado español ha asegurado que más pronto que tarde “vamos a bajar seguro las comisiones de nuestros fondos”. Antes de hacer este anuncio para el que, de momento, no hay calendario ni cifras, llegó tras reconocer que cada vez sus tasas de gestión son más “discutidas”.

Esta discusión nace en unos partícipes que acumulan caídas de doble dígito en los principales fondos de inversión de la casa especializada en renta variable. A estos mismos inversores fue a los que a través de varias cartas ha solicitado “paciencia” y un voto de confianza en que “los fondos van a subir”. “Acabará pasando”, sentenciaba el gallego en su última conferencia anual a finales del pasado febrero.

Mientras ese momento llega, Paramés se ha encargado de recordar que la valoración de sus inversiones “casi es el triple de la cotización”, con lo que el potencial de revalorización “se parece” a los que se vieron en 2008 y 2009 y que tan famoso le hicieron años después. Entre los argumentos que aporta a favor de esta teoría, “la continua generación de caja de nuestras compañías cada día”, que ha resultado en que “varias compañías tienen ya más caja neta de lo que cotizan en el mercado”, remarca la penúltima carta del gestor.

De la prudencia al acecho

En Magallanes, el director de inversiones Iván Martín Aránguez defiende que la “muy robusta” salud financiera de las carteras de sus fondos supone “un valor adicional en un entorno de máxima incertidumbre” como el actual. El experto insiste en que “no hay razones para estar tan negativos” a pesar de que reconoce que “el nivel de descuento de los valores que forman los diferentes fondos [de su catálogo] es el más alto desde el lanzamiento e la firma hace cinco años”.

Los que después de meses de llamadas a la confianza, la calma y la prudencia han decidido enseñar a sus partícipes cómo han pasado a la acción han sido los chicos de Bestinver. La gestora comandada por Beltrán de la Lastra hasta que este otoño abandone la firma remitió una carta a sus partícipes en la que anunciaba que se abría la veda para salir de compras. En el blanco, valores financieros y energéticos. Ya en la cesta, el banco francés BNP Paribas y la minera británica Riotinto.

Iniciativas que convencen

Los primeros datos oficiales de este marzo de desplome señalan que, solo en la primera quincena, los fondos de inversión nacionales han sufrido reembolsos netos por 1.912,93 millones de euros. Un volumen que desde Inverco se define como "manejable" y frente al que Cobas y Azvalor han sacado pecho.

La firma de Paramés ha anunciado que justo en esta primera quincena de marzo ha logrado suscripciones netas por cinco millones de euros. Además, ha adelantado que en plena caída del mercado, incluso en la visita a mínimos del año 2003, también ha ganado en número de inversores. Por su parte, la gestora que colidera Fernando Bertrand ha reconocido reembolsos netos, que sin embargo explica que "no son significativos", mientras que presume de haber conseguido "más de un centenar de nuevos partícipes y entradas brutas de 15 millones de euros".

Los datos de la patronal Inverco del pasado febrero, cuando los mercados ya comenzaron a temblar por la llegada del coronavirus de Wuhan a territorio europeo, reflejaban también ganancia de partícipes en Bestinver, que sin embargo no era capaz de resistir a los reembolsos. En sus principales competidoras value, incluida Cobas, hubo pérdidas tanto por cuentas partícipes como por reembolsos netos.