Mercados energéticos
Alerta en el mercado ante un nuevo ‘tope al gas’: el precio del TTF está a sólo 6 euros del nivel que activó el mecanismo ibérico
El gas en Europa supera los 90 euros/MWh por primera vez desde 2022.
En septiembre, el Gobierno anunció que estudiaba intervenir el mercado.
Más información: El TJUE avala el tope ibérico al gas aprobado por España y Portugal durante la crisis energética de 2022
Porque el índice TTF neerlandés ya supera 90 euros/MWh, quedando a solo seis euros del umbral que llevó a España y Portugal a implantar la excepción en 2022, lo que reactiva la posibilidad de medidas para contener el precio de la electricidad.
La excepción de 2022 aumentó la generación con gas y elevó las emisiones de CO2 en torno a un 27%, lo que muestra que un nuevo tope al gas podría reducir el precio de la electricidad pero aumentar temporalmente las emisiones.
El TTF es el índice de referencia europeo y refleja la cotización continental; el mecanismo ibérico se basó en el precio en MIBGAS, el mercado ibérico, que normalmente va casi sincronizado con el TTF pero es la referencia operativa para activar el tope.
Los defensores, como ACENEL, dicen que es urgente por el sobrecoste en los servicios de operación; los críticos advierten de distorsiones de competencia y pérdida de incentivos para la transición energética, como ocurrió en 2022.
Si se aplica, reduciría parte del coste del gas que se traslada al precio de la electricidad, bajando facturas a corto plazo; en cambio, podría incentivar más generación con gas y aumentar emisiones, con efectos medioambientales y regulatorios.
Vuelve de nuevo a sobrevolar la idea de que se podría reactivar el 'mecanismo ibérico', o excepción ibérica, la medida aprobada por España y Portugal en junio de 2022 para limitar el precio del gas que se utiliza para generar electricidad.
El precio de referencia del continente, el índice TTF neerlandés, ya ha superado los 90 euros/MWh, sólo 6 euros menos que cuando el Ministerio para la Transición Ecológica, entonces liderado por la actual vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, puso como umbral.
Tras varias semanas de tensión internacional y el miedo a un invierno frío en Europa, el gas natural en el mercado spot se acerca a un nivel que reabre el debate sobre las medidas extraordinarias que el Gobierno podría volver a adoptar para contener el precio en la factura final.
Y el miedo no es ingenuo.
A finales de septiembre, el Gobierno reconoció que estaba estudiando y analizando una nueva intervención en los precios del gas para frenar el encarecimiento de la factura eléctrica, valorando entre las distintas opciones la recuperación del tope al gas.
La cotización se encuentra a apenas unos euros del nivel que sirvió como límite para la puesta en marcha de aquel mecanismo en 2022.
Sin embargo, conviene precisar que aquel instrumento no se activaba por alcanzar una cotización determinada en el TTF, sino por el precio del gas utilizado como referencia en el mercado ibérico, MIBGAS, que está casi sincronizado.
Tensión por el invierno
La evolución del TTF refleja un mercado especialmente sensible a cualquier alteración del suministro.
Las restricciones en las exportaciones de GNL desde Oriente Próximo, las dificultades logísticas y la competencia con los compradores asiáticos están elevando la incertidumbre sobre la disponibilidad de gas para los próximos meses.
A este escenario se suma el nivel de llenado de los almacenamientos europeos.
Las reservas se encuentran por debajo de los registros de años anteriores y la Unión Europea afronta la temporada de calefacción con un margen de seguridad menor del habitual.
Según los análisis publicados por Reuters y los datos de mercado recogidos por distintos operadores, Europa podría cerrar octubre con sus reservas en torno al 75%-78%, por debajo de la media de los últimos cinco años.
Esta situación incrementa la exposición del continente a episodios de frío, interrupciones de suministro o una mayor demanda de GNL por parte de Asia.
La incertidumbre geopolítica también está incorporando una prima de riesgo a las cotizaciones.
La evolución del conflicto en Oriente Próximo y las posibles alteraciones en las rutas marítimas pueden modificar el equilibrio entre oferta y demanda en un mercado que necesita atraer cargamentos para cubrir el consumo invernal.
Defensores y detractores
La escalada del gas reabre una pregunta relevante para España: ¿sería posible recuperar una herramienta similar a la excepción ibérica por la nueva subida de los precios eléctricos?
El precedente de 2022 podría abrir la puerta para diseñar un nuevo mecanismo que desacople parcialmente el coste del gas del precio de la electricidad. Para la Asociación de Comercializadores de Energía Eléctrica (ACENEL), no hay que esperar más. Es necesario reactivarlo.
"Septiembre cerró en 143,25 euros/MWh, el mes más caro desde 2022 y con un gas a un tercio del precio de entonces y el 6 de octubre el pool marcó 201,99 euros/MWh, máximo anual", explica a EL ESPAÑOL-Invertia Javier Colón, presidente de ACENEL y CEO de la consultora Neuro Energía.
"El sobrecoste de los servicios de operación acumula 4.100 millones en 2026, un 40% más que el año pasado, por eso, solicitamos su puesta en marcha que se podría aprobar pese al adelanto electoral".
"Un Gobierno en funciones puede aprobar un real decreto-ley cuando concurre urgencia, y la Diputación Permanente puede convalidarlo. No es una hipótesis: ya se ha hecho", afirma el experto.
Su aplicación requiere un marco regulatorio específico y condiciones de funcionamiento distintas de las que existían durante la crisis energética.
"Que el TTF se aproxime a determinados niveles de precios observados en 2022 no implica automáticamente la reactivación de aquel mecanismo ni la entrada en vigor de un nuevo tope", señalan fuentes de las eléctricas a este diario.
De hecho, no es un secreto que en 2022 tenía en contra la posición casi unánime de las grandes eléctricas, de los fondos de inversión, de las casas de análisis y de los operadores de los mercados eléctricos como OMI.
"Ya se pudo comprobar entonces que las medidas de control de los precios de la electricidad en el mercado ibérico causaron distorsiones de la competencia en los mercados de electricidad y gas y la destrucción de incentivos para la transición energética", concluyen.