Eólica en Finlandia

Eólica en Finlandia Invertia

Observatorio de la Energía

Iberdrola estudia la instalación de renovables en Finlandia tras el desembarco de Google en el país con centros de datos

Durante años la región nórdica ha sido un imán para los centros de datos.

El frío, su energía verde y redes eléctricas fiables son la clave de su éxito.

Más información: Google firma un acuerdo de compra de energía con Fortum en Finlandia y extiende 22 años la vida útil de una nuclear

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Las claves
Las claves

Iberdrola estudia invertir en renovables en Finlandia tras la llegada de Google, que planea invertir 13.000 millones de euros en centros de datos e inteligencia artificial.

La adquisición del 80% de Caruna, la mayor distribuidora eléctrica finlandesa, coloca a Iberdrola en una posición estratégica para abastecer la creciente demanda energética.

Finlandia genera el 96% de su electricidad sin emisiones de CO2, con la eólica representando el 28% de la producción y una previsión de fuerte crecimiento en renovables.

El auge de los centros de datos y la electrificación genera debate político sobre la capacidad de la red eléctrica y posibles subidas de precios, aunque el Gobierno defiende la solvencia del sistema.

El desembarco de Google en Finlandia con 13.000 millones de dólares bajo el brazo ha despertado el interés en el gélido país nórdico para desarrollar más proyectos renovables.

Entre los posibles inversores se sitúa estratégicamente el gigante español Iberdrola, que está en una posición ventajosa después de haberse hecho hace unos meses con el 80% de Caruna, la mayor distribuidora eléctrica finlandesa.

"La distribuidora de Iberdrola da servicio a más de 1,5 millones de personas y cuenta con 89.000 kilómetros de redes eléctricas, esenciales para absorber la nueva demanda eléctrica asociada al desarrollo tecnológico", señalan a EL ESPAÑOL-Invertia fuentes cercanas a la compañía.

"Caruna opera en Espoo y otros municipios del área metropolitana de Helsinki, una de las principales concentraciones tecnológicas del norte de Europa".

"Es un enclave estratégico para el desarrollo de la inteligencia artificial, el software, el análisis de datos, la ciberseguridad y las tecnologías cuánticas".

Pero el recorrido para extender aún más las redes de Caruna es mucho más limitado que la otra pata de negocio de Iberdrola: el desarrollo de proyectos renovables.

Con la llegada de grandes centros de datos se va a acelerar todavía más la demanda de electricidad. La compañía considera que el crecimiento de la electrificación, la industria y las nuevas inversiones vinculadas a la inteligencia artificial pueden abrir nuevas oportunidades.

Un 96% de electricidad descarbonizada

Finlandia está tratando de atraer grandes consumidores de electricidad aprovechando uno de los mix eléctricos más descarbonizados de Europa.

En 2025, aproximadamente el 96% de la electricidad generada en el país fue libre de emisiones de CO2, con la nuclear como principal tecnología, seguida de la eólica y la hidráulica.

La eólica representa ya cerca del 28% de la generación eléctrica finlandesa y se ha convertido en el principal motor de crecimiento de la producción.

El país pretende seguir incrementando esta capacidad mientras mantiene la nuclear como fuente firme de electricidad y apuesta por el almacenamiento, la hidráulica y una mayor capacidad de red.

Carrera por la electricidad

La oportunidad para Iberdrola puede estar precisamente en esa combinación de nueva demanda y nueva generación.

El operador del sistema finlandés, Fingrid, prevé que el consumo eléctrico pase de unos 83 TWh actuales a entre 103 y 123 TWh en 2030 y entre 104 y 159 TWh en 2035.

La eólica será la principal responsable de ese incremento, mientras que también se espera un fuerte crecimiento de la solar y los centros de datos, la producción de hidrógeno y combustibles sintéticos y la industria.

El desembarco de Google en Finlandia puede acelerar estas previsiones. La tecnológica anunció esta semana una inversión de 13.000 millones de euros en infraestructura de inteligencia artificial en el país durante los próximos dos años, incluyendo tres nuevos centros de datos.

Debate político

El proyecto estará acompañado de inversiones en redes, almacenamiento y generación limpia.

El movimiento ha generado un debate político en Finlandia. Partidos de la oposición han advertido de que el crecimiento de los centros de datos puede tensionar el suministro eléctrico y elevar los precios si la generación y las redes no crecen al mismo ritmo.

Reclaman incluso un sistema nacional de permisos para los nuevos centros de datos que permita coordinar su despliegue con la capacidad energética y de infraestructura disponible.

El primer ministro finlandés, Petteri Orpo, ha defendido por el contrario que el país dispone de capacidad suficiente y que las inversiones contribuirán al crecimiento económico sin provocar un incremento de los precios eléctricos.

Finlandia, estratégica

Para Iberdrola, el movimiento de Google refuerza el atractivo de un mercado que ya había identificado como estratégico.

La compañía prevé invertir entre 200 y 300 millones de euros anuales en reforzar y digitalizar la red de Caruna, aunque estas inversiones podrían aumentar si se acelera la demanda por los centros de datos y la electrificación.

Además, tiene previsto destinar 21.000 millones de euros a generación renovable y clientes dentro de su plan 2026-2028, con inversiones centradas especialmente en eólica marina, eólica terrestre, almacenamiento y solar.

Finlandia encaja además con el perfil de mercado que busca Iberdrola: elevada calidad crediticia, regulación estable y un fuerte proceso de electrificación.

Electricidad limpia

La compañía prevé que Caruna registre un crecimiento de sus resultados de alrededor del 7% anual durante los próximos años.

El reto será especialmente importante en un sistema donde la eólica está creciendo con rapidez y donde buena parte de los nuevos proyectos de generación se localizan en el norte y oeste del país, mientras que una parte relevante de la demanda se concentra en el sur.

Esto obliga a reforzar las redes de transporte y distribución y a incorporar almacenamiento y flexibilidad.

Así, la entrada de Iberdrola en Finlandia puede terminar siendo algo más que una operación de redes. La compañía ha adquirido una posición desde la que puede observar de primera mano dónde aparecerán las nuevas necesidades de electricidad y qué zonas requerirán más capacidad de red.

La carrera que se abre ahora en Finlandia no será únicamente por construir centros de datos. También lo será por disponer de electricidad limpia, redes y capacidad renovable suficiente para alimentarlos.