Planta química de Shell
La venta de los activos químicos en EEUU de la europea Shell despierta el interés del gigante petrolero americano Exxon
Los activos podrían alcanzar un valor de hasta 8.000 millones de dólares.
Compite con LyondellBasell, una de las mayores químicas del mundo.
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El gigante petrolero angloholandés Shell ha despertado el interés de posibles compradores, entre ellos ExxonMobil y LyondellBasell, por sus activos químicos multimillonarios en Estados Unidos.
El objetivo es desprenderse de las partes de sus operaciones que no están rindiendo al nivel esperado.
Las plantas químicas de Shell en Estados Unidos están en Luisiana, Texas y Pensilvania, y producen una amplia gama de productos químicos para su uso en plásticos, detergentes y productos farmacéuticos.
Entre las instalaciones se encuentra el vasto complejo de Monaca en Pensilvania, que comenzó a operar en 2022 y produce hasta 1,6 millones de toneladas de polímeros al año.
Shell ha invertido 14.000 millones de dólares en esta planta.
Pero ahora Exxon, Lyondell, el grupo de capital privado Apollo y la división química de la empresa estatal Kuwait Petroleum Corporation, han expresado su interés en los activos.
Según fuentes cercanas al asunto, las partes interesadas presentaron ofertas indicativas no vinculantes por los activos el mes pasado.
Estas ofertas incluían propuestas de adquisición tanto de la totalidad del negocio como de partes del mismo.
En conjunto, los activos podrían alcanzar un valor de hasta 8.000 millones de dólares, según publica FT.com, aunque señalaron que no había garantía de que el proceso de venta se concretara en una transacción.
Ese precio representaría un fuerte descuento con respecto al capital que Shell ha invertido en sus instalaciones químicas en Estados Unidos.
La importante compañía energética también está trabajando con asesores para comercializar sus activos químicos en Europa, aunque, según algunas fuentes, es probable que su valor sea mucho menor.
El director ejecutivo, Wael Sawan, declaró el año pasado que Shell había invertido 45.000 millones de dólares de capital "que no están dando los resultados esperados", repartidos entre su negocio de productos químicos y su división de energías renovables.
La compañía declaró en marzo del año pasado que no se consideraba la propietaria natural de su cartera de productos químicos y que quería reducir su exposición para 2030.
La salida de Shell del sector químico se produce en un momento en que otras compañías petroleras, como Chevron, la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dhabi (Adnoc) y Saudi Aramco, han ampliado o considerado ampliar sus inversiones en el sector con el objetivo de controlar una mayor parte de la cadena de valor del petróleo, desde la extracción de crudo hasta la producción de plásticos y otros productos químicos.