Una de las numerosas protestas contra el cierre de Almaraz. En el centro, María Teresa Guardiola, presidenta de Extremadura.

Una de las numerosas protestas contra el cierre de Almaraz. En el centro, María Teresa Guardiola, presidenta de Extremadura. GOBIERNO DE EXTREMADURA.

Observatorio de la Energía

Sánchez cede a la presión extremeña y alarga tres años la vida de Almaraz incumpliendo su pacto de gobierno con Sumar

Respalda la propuesta del Consejo de Seguridad Nuclear llevándolo al BOE sin debate previo en el Ejecutivo.

La formación de Yolanda Díaz había exigido que el cierre de la central se ejecutara en 2027 y rechaza la medida.

Más información: El Gobierno extiende la vida de la central nuclear de Almaraz hasta junio de 2030

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El Gobierno prorroga la vida útil de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, cediendo a la presión social y política extremeña.

La decisión rompe el acuerdo de coalición entre PSOE y Sumar, que preveía un cierre planificado de las nucleares entre 2027 y 2035.

Sumar rechaza la prórroga y acusa al PSOE de ceder a presiones corporativas en vez de priorizar criterios técnicos o medioambientales.

El Ejecutivo justifica la medida por la volatilidad de los mercados energéticos derivada de los conflictos en Europa y Oriente Medio.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha decidido alargar la vida útil de la central nuclear de Almaraz al menos hasta 2030. Se trata de una medida que supone respaldar la propuesta del Consejo de Seguridad Nuclear y ceder a las reclamaciones que desde el gobierno y la sociedad extremeños se han venido haciendo. Y que crea un cisma en el Gobierno de coalición, dado que supone romper el acuerdo de Gobierno entre PSOE y Sumar.

De hecho, el contrato cerrado entre Pedro Sánchez y Yolanda Díaz en 2023 recoge un "cierre de las nucleares planificado, seguro, ordenado y justo socialmente, escalonando el cese de operación de todas las centrales españolas entre 2027 y 2035".

Sin embargo, este cierre nuclear se prorroga a 2030. Algo que Sumar había reclamado que no ocurriera en sucesivas ocasiones.

De hecho, Sumar ya ha rechazado la prórroga del cierre de Almaraz a través de Ernest Urtasun, ministro de Cultura.

De hecho, ha acusado al PSOE de incumplir el acuerdo del gobierno de coalición y ha afirmado que el "mantenimiento del parque nuclear obedece a presiones corporativas y no a necesidades técnicas, medioambientales ni de competitividad económica".

Ya en julio, el propio Urtasun el cierre de Alcaraz era un “compromiso de Gobierno, que además tenemos firmado en el acuerdo de coalición entre el PSOE y Sumar. Se debe cumplir en su totalidad".

Sin embargo, la parte socialista del Gobierno ha ignorado estas reclamaciones y ha decidido de forma autónoma, sin discutirlo en el Consejo de Ministros, prorrogar la vida útil de la central. Lo ha hecho mediante una orden del Ministerio para Transición Ecológica, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), este viernes.

Desde el departamento que dirige Sara Aagesen indican que la decisión se toma ante la volatilidad de los mercados energéticos derivada de los conflictos en Europa y en el Golfo Pérsico.

Afirman que se han ponderado "las circunstancias extraordinarias derivadas del conflicto en Oriente Medio y de la continuidad de la guerra en Ucrania. Hay una situación energética excepcional y sobrevenida que está generando un escenario de elevada volatilidad y precios altos de los combustibles fósiles, cuya duración es actualmente imposible de prever".

Con todo, en el departamento aseguran que la extensión limitada "se circunscribe exclusivamente a la instalación de Almaraz, no alterándose la fecha de cese definitivo del conjunto del parque nuclear en 2035".

Pese a estos argumentos, en la decisión del Gobierno también ha pesado las numerosas y multitudinarias protestas sociales que se han sucedido en Extremadura en los últimos años contra el cierre de Almaraz, planta que es propiedad de Iberdrola, Endesa y Naturgy.

Miles de personas se han movilizado en los últimos años contra el cierre de la central, una medida contra la que se han venido rebelando tanto el Ejecutivo extremeño como su sociedad civil. Así como la práctica mayoría de los agentes económicos estatales, que reivindican Almaraz y otras centrales nucleares del país como un sostén fundamental para el sistema energético nacional.

"Hoy se hace justicia con una central que es parte inseparable de la historia y el desarrollo de Extremadura", señala María Teresa Guardiola, presidenta de Extremadura, en un mensaje en la red social X.

Curiosamente, incluso el PSOE de Extremadura ha celebrado la prórroga del cierre. Álvaro Sánchez Cotrina, secretario general de los socialistas en la región, considera que la decisión es “una muy buena noticia para Extremadura, para el Campo Arañuelo, para Almaraz y para España en su conjunto”.

El Partido Popular, mientras, echa una mirada hacia el futuro. La vicesecretaria de Coordinación Sectorial de la formación, Alma Ezcurra, ha celebrado la decisión del Gobierno central también en redes sociales.

"Hoy es un buen día. Almaraz no cierra", indica. "Ahora", continúa el post de Ezcurra, "a por todo el parque nuclear".

Interior de la central nuclear de Almaraz.

Interior de la central nuclear de Almaraz. Invertia

Ezcurra se refiere al resto de centrales en activo en Cataluña y Comunidad Valenciana, y cuyos reactores está previsto que se paren a partir de 2030.

¿Habrá prórroga también? El Gobierno actual, como se ha reseñado antes, no lo tiene en sus planes. Pero hay elecciones generales el próximo año. Aún es pronto para saber qué color tendrá el Ejecutivo que tome esa decisión.