Juan José Ganuza, presidente de la CNMC.

Juan José Ganuza, presidente de la CNMC. Europa Press

Observatorio de la Energía

La CNMC regula permisos flexibles para conectar nuevos consumidores a la red eléctrica sin capacidad firme

Esta flexibilidad será a través de cuatro modalidades de permisos.

Se permite así la incorporación de nuevos consumidores e industrias.

Más información: La CNMC obligará a partir de 2026 a contar con mecanismos de flexibilidad que hagan más estables las redes energéticas

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Las claves

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La CNMC ha aprobado una nueva regulación que permite la conexión flexible de nuevos consumidores e industrias a la red eléctrica, incluso sin capacidad firme disponible.

Se establecen cuatro modalidades de permisos de acceso flexible, adaptándose a diferentes tipos de instalaciones y necesidades de consumo.

Las infraestructuras de almacenamiento, como baterías y sistemas de bombeo, también se tratarán como instalaciones con acceso flexible para liberar capacidad de la red.

La implementación de estos permisos comenzará el 1 de septiembre, con distintos plazos y requisitos para cada tipo de permiso y supervisión anual por parte de la CNMC.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aprobado la nueva regulación para facilitar la conexión de nuevos consumidores a la red de transporte y a las redes de distribución de energía eléctrica mediante permisos de acceso flexible.

Se permite así la incorporación de nuevos consumidores e industrias, aun cuando no exista capacidad firme disponible en la infraestructura existente.

Es una resolución que desarrolla lo previsto en la circular 1/2024, de 27 de septiembre, por la que se establece la metodología y condiciones del acceso y de la conexión a las redes de transporte y distribución de las instalaciones de demanda.

En ella, el regulador fija las condiciones técnicas, operativas y temporales para permitir el acceso a la red siempre que no se comprometa la seguridad y fiabilidad del sistema eléctrico.

En concreto, los consumidores podrán solicitar estos permisos en zonas donde no haya capacidad disponible firme, pero sí sea posible conectarse con ciertas condiciones, por ejemplo, reduciendo o adaptando su consumo en determinados momentos para no comprometer la seguridad de la red.

En un comunicado, la CNMC indicó que los permisos de acceso flexible permitirán aprovechar mejor las redes ya existentes y facilitarán la conexión de nuevos consumos.

Además, impulsará así la electrificación, aunque subrayó que esta mayor flexibilidad irá acompañada de más control, más información en tiempo real y una mejor coordinación por parte de los distribuidores.

Con ello, el regulador destacó que "se busca optimizar el uso de las redes actuales y acelerar la electrificación de la economía, la descarbonización y la independencia energética".

Cuatro modalidades

Así, el organismo presidido por Juan José Ganuza ha articulado esta flexibilidad a través de cuatro modalidades específicas de permisos.

La primera de ellas, denominada 'Permiso tipo 0', se aplica en las redes de distribución y funciona mediante patrones horarios de consumo, limitando la potencia asignada únicamente a los intervalos predeterminados y autorizados.

Mientras, el 'Permiso tipo 1' está concebido para las redes de distribución del sistema peninsular e incluye a instalaciones que cumplen los criterios de acceso firme en condiciones ordinarias.

En este caso, el acceso se gestiona mediante la desconexión remota de la posición dedicada en la subestación cuando se produzcan situaciones de indisponibilidad de elementos en la red.

La tercera modalidad, el 'Permiso tipo 2', se dirige a instalaciones en redes de distribución peninsulares con una potencia flexible superior a 1 megavatio (MW).

Permite una gestión activa en tiempo real o de forma programada, mediante instrucciones del gestor de la red para limitar parcial o totalmente dicha potencia.

Finalmente, el 'Permiso tipo 3' aplica a las instalaciones de consumo conectadas directamente a la red de transporte peninsular con capacidad flexible superior a 1 MW.

Los titulares de estos puntos deberán estar preparados para reducir su consumo cuando el operador del sistema lo solicite por razones estrictas de seguridad.

Junto a estas modalidades, la resolución aprueba el Procedimiento de Operación de Distribución (POD1), marco que define los parámetros de control eléctrico, la observabilidad, el envío de datos en tiempo real y la coordinación entre los distintos gestores de red, el operador del sistema y los usuarios.

Almacenamiento, acceso flexible

En lo que respecta a las infraestructuras de almacenamiento, como los sistemas de bombeo y las baterías, se tratarán como instalaciones con acceso flexible, de acuerdo con lo previsto en el Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, lo que ayudará a liberar capacidad de la red para otros usos.

Además, se establece un régimen transitorio para los permisos ya concedidos.

Asimismo, la CNMC supervisará la correcta implementación de estos permisos y para ello los gestores de red deberán remitir anualmente a la CNMC información sobre su uso efectivo. Además, se publicarán los mapas de capacidad de acceso flexible disponible.

En cuanto al calendario de implantación, la resolución surtirá efectos a partir del próximo 1 de septiembre, abriéndose a partir de esa fecha un plazo de seis meses para solicitar formalmente los permisos de tipo 0 y tipo 1.

Por su parte, los permisos tipo 2 podrán solicitarse desde el momento en que el gestor de la red de distribución disponga de las herramientas de visibilidad y control necesarias y, en todo caso, no más tarde del 1 de enero de 2028.

Mientras que los de tipo 3 podrán hacerse en el plazo de seis meses desde que surta efectos la resolución.

Hasta el 1 de enero de 2029, solo podrán solicitarse cuando el punto de conexión a la red de transporte sea una posición de conexión con motivación de consumidor dedicada de forma exclusiva al titular y operada por el gestor de la red de transporte.

Además, para los permisos tipo 1 y tipo 2 en distribución, la tensión nominal inicial del punto de conexión deberá ser igual o superior a 30 kV. Posteriormente el umbral se reducirá a tensiones superiores a 1 kV.

La CNMC indicó que esta reducción del nivel de tensión tiene por objeto extender la aplicación de los permisos tipo 1 y tipo 2 a un mayor número de instalaciones conectadas en redes de media tensión, "por lo que los gestores de red deberán desarrollar las herramientas de observabilidad, supervisión y control necesarias".