Rafael Alcón, director general de Energía de Lantania
Lantania reduce su actividad en renovables en España y pone el foco de las redes eléctricas: "vamos allí donde se invierte"
Reduce el peso del negocio renovable en España por la caída de la inversión.
Como contratistas, son clave en la construcción y gestión de proyectos.
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El Grupo español Lantania, especializado en ingeniería y gestión de proyectos, no ha abandonado ni reducido su apuesta por el negocio de las energías renovables, pero sí ha comenzado a reorientar geográficamente su actividad ante la ralentización del mercado español.
La compañía mantiene su vocación de crecimiento en este ámbito pero pone el foco en las redes eléctricas, que considera el principal cuello de botella del sistema energético actual.
"Vamos donde va la inversión, porque necesitan de nuestros servicios para desarrollar proyectos", señala a EL ESPAÑOL-Invertia Rafael Alcón, director general de Energía de Lantania.
La estrategia pasa por compensar la menor actividad en España con una mayor presencia internacional.
"No hay que olvidar que los mismos clientes que están aquí son fondos de inversión globales o utilities que igual están aquí, que se marchan a Europa, América, que se van a Italia, a Polonia o a Estados Unidos. Entonces, vamos detrás de ellos porque ellos mismos nos llevan", explica el responsable de Energía de Lantania.
Polonia o Italia
La compañía reconoce que en España existen actualmente menos oportunidades de inversión en renovables, pero insiste en que esto no implica un cambio de rumbo. "Hay menos oportunidades porque hay menos inversión", señala.
"Nosotros seguimos muy activos en España en lo poco o lo menos que hay ahora, pero lo que estamos haciendo es reorientar nuestros esfuerzos a otras ubicaciones geográficas".
Subestación eléctrica construida por Lantania.jpg
Es el caso de Italia, que se ha convertido en uno de los principales mercados internacionales para la compañía. Lantania desembarcó allí hace aproximadamente un año y medio, aprovechando que el desarrollo renovable avanza a un ritmo algo más lento que en España.
"Italia va un poquito más lento, España va un par de años detrás, pero va a explotar también", apunta Alcón, que considera que la evolución actual reproduce ciclos anteriores de expansión internacional del sector fotovoltaico.
La compañía cuenta ya con una estructura estable en el país, con filiales y equipo propio, y tiene actualmente unos 80 MW de capacidad renovable en construcción. Se trata de tres proyectos: uno de 40 MW y otros dos de 20 MW.
Su estrategia consiste en aprovechar la implantación local para ampliar progresivamente la cartera de servicios.
Parque fotovoltaico construido por Lantania.jpg
"Una vez ya tienes esa presencia, ya tienes ese equipo y tienes track record que enseñar tanto a los clientes que ya te conocen, que son más fáciles, como a los que no te conocen, propios del país, oiga, que yo ya soy italiano", explica con cierta ironía.
Polonia constituye el otro gran mercado prioritario en Europa. Lantania cuenta con una presencia consolidada gracias a su actividad en otros ámbitos de las infraestructuras y ha comenzado a posicionarse también en el sector energético. La empresa ya ha sido homologada por una utility polaca, lo que le permite optar a nuevos proyectos.
Fuera de Europa, la empresa está explorando oportunidades en México y Colombia en el ámbito renovable. Lantania dispone de filial en Colombia y está trabajando en la apertura de una estructura propia en México, "donde se espera una explosión de proyectos en los próximos años".
La expansión del negocio de aguas dentro del grupo ha reducido el peso relativo de la división energética. Si hace dos años llegó a representar alrededor del 37% de la actividad, actualmente se sitúa "entorno a algo más de un 20%".
Redes eléctricas, cuello de botella
Más allá de las renovables, el gran foco de crecimiento de Lantania está en las redes eléctricas. La compañía considera que la falta de capacidad de las infraestructuras de transporte y distribución es actualmente uno de los principales obstáculos para el desarrollo energético.
"Para mí sí", confirma el responsable de Energía cuando se le pregunta si las redes constituyen el principal cuello de botella del sistema energético español.
La combinación de una creciente generación renovable, la necesidad de electrificar nuevos consumos, el desarrollo de centros de datos y la exigencia de contar con una red más robusta está obligando a replantear la planificación de las infraestructuras.
"Hay que reorganizar las necesidades de redes al contexto actual y el contexto es el que es: muchísima generación", señala.
A ello se suma el impacto del apagón, que, a su juicio, "nos obliga a robustecer las redes, la distribución y lo que viene", especialmente ante el crecimiento de nuevas demandas eléctricas.
"El cuello de botella puede aparecer en una línea, en una subestación o en las propias redes de transporte y distribución. Por ello, aumentar la capacidad de una infraestructura concreta no siempre resuelve el problema si existe otro punto limitado aguas arriba o aguas abajo".
Constructora especializada en redes
En este contexto, la compañía busca posicionarse como un especialista capaz de intervenir en diferentes fases de los proyectos de redes eléctricas. "Fundamentalmente como un EPCista", explica.
La empresa realiza la ingeniería de subestaciones y líneas, ejecuta las compras y construye las infraestructuras. También trabaja para promotores privados en las evacuaciones de parques solares y está homologada para realizar trabajos para Red Eléctrica.
El problema es que los diferentes promotores pueden avanzar a velocidades distintas. "Un parque solar lleva unos plazos, otro otros", explica.
Y la financiación de las infraestructuras compartidas puede convertirse en un obstáculo cuando alguno de los proyectos todavía no ha conseguido todos sus permisos.
'Permitting'
Y más que los materiales o la falta de capacidad técnica, Lantania identifica la burocracia y los plazos administrativos como uno de los principales problemas para ejecutar nuevos proyectos energéticos.
"Los problemas fundamentales son que se cumplan los plazos administrativos", afirma. Los retrasos afectan directamente a la financiación de los proyectos, ya que los promotores trabajan con calendarios asociados a sus contratos de financiación.
"Yo puedo correr más, pero si luego el promotor que tiene que conectar el parque tarda un mes o dos o tres, todos tenemos que esperar" explica.
El problema se reproduce también en otros mercados. En Italia, por ejemplo, la tramitación puede prolongarse durante meses debido a la necesidad de obtener permisos adicionales incluso cuando el proyecto parece preparado para comenzar.