Equipo directivo de Lantania

Equipo directivo de Lantania Lantania

Observatorio de la Energía

Lantania desacelera su negocio renovable para apostar por el del agua, la joya del grupo: “Hay más margen de beneficio”

La constructora renuncia a desarrollar proyectos fotovoltaicos propios.

Duplicará su tamaño a 2030, sobre todo, por el negocio de las desaladoras.

Más información: Acciona, Lantania, Ferrovial, Sacyr y Cox, entre las 20 empresas con más proyectos de desalación del mundo

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Lantania abandona el negocio de energías renovables para centrarse en el sector del agua, considerado más rentable según su Plan Estratégico 2026-2030.

La compañía prevé multiplicar por cuatro el volumen de negocio en agua, pasando de 145 millones de euros a cerca de 600 millones en 2030, gracias a una alianza con el grupo emiratí NMDC.

Los grandes proyectos internacionales de agua, como la desaladora de Fujairah (EAU) y la planta potabilizadora de Ankara (Turquía), consolidan esta división como principal generadora de beneficios.

Lantania planea reducir su dependencia del mercado español, reforzando su presencia en Oriente Medio y priorizando la rentabilidad, la internacionalización y la sostenibilidad.

Giro de timón en Lantania, empresa que nació hace solo ocho años de un grupo de exdirectivos de la malograda Isolux, y que ha conseguido en tan poco tiempo hacerse un hueco entre los grandes 'players' del sector de la energía, las infraestructuras y el agua.

Y precisamente, este último negocio, el del agua, se va a convertir en la joya de la corona del grupo en los próximos cuatro años, según su Plan Estratégico 2026-2030.

"El sector de las energías renovables se ha paralizado en Europa y en España (a excepción de Polonia e Italia que iban más rezagados en su desarrollo)", señala el equipo directivo a EL ESPAÑOL-Invertia.

Este negocio ha sufrido en los últimos años un fuerte deterioro por la caída de precios, el incremento de la competencia y la reducción de los márgenes, pero aprovechará las oportunidades en construcción de nuevas redes eléctricas.

"Tenemos varios proyectos en diferentes partes del mundo", responde a este diario Andrés Álvarez, director general Corporativo y Financiero (CFO) de la compañía.

Lantania interviene en la construcción de subestaciones y líneas eléctricas de transmisión y distribución, además de trabajos de mantenimiento, renovación y mejora de las instalaciones existentes, o proyectos asociados a infraestructuras eléctricas en el ámbito ferroviario y aeroportuario.

"En el caso del agua, hay una gran proyección de futuro, y no solo porque las empresas españolas gozan de prestigio internacional por su alta tecnología y experiencia, sino porque deja más margen de beneficio", puntualiza.

Proyectos en marcha

Lantania ejecuta trabajos para clientes como Red Eléctrica de España, Power Choice, Elawan, Steag y Solaria, entre otros.

Destacan una subestación eléctrica en Valladolid, con una línea subterránea de evacuación de alta tensión para evacuar la energía generada por parques renovables hacia la red eléctrica, otra en el embalse de Almudévar (Huesca) para el suministro eléctrico del embalse y su conexión con la red, o la renovación de subestaciones eléctricas en el noroeste de España.

También está desarrollando una línea de alta tensión para la subestación de tracción de Totana (Murcia) para alimentar a una subestación ferroviaria y un sistema de evacuación eléctrica en Tordesillas (Valladolid) para la energía producida por siete plantas fotovoltaicas (más de 290 MW de potencia conjunta), con subestación de 132/30 kV.

"Además, hay planes de participar en otros países, como en Estados Unidos, un mercado complicado pero con mucho recorrido, en Latinoamérica, en Australia y en países europeos como Polonia", confirma por su parte Federico Ávila, presidente y CEO de la compañía.

Nuevos nichos de negocio

"Por el momento, estamos siguiendo de cerca el negocio de los centros de datos y tenemos algo de ingeniería en ello, pero no valoramos entrar porque es un mercado que está yendo más lento de lo esperado".

"Hace unos años, el furor fue el hidrógeno verde y ya hemos visto que no ha sido todo lo esperado".

Un operario de Lantania Infraestructuras

Un operario de Lantania Infraestructuras Lantania

Tampoco esperan entrar en el negocio de la valorización energética de residuos, un pastel que espera inversiones de casi 10.000 millones de euros en los próximos años en España para cumplir con la normativa europea.

"Estamos estudiando participar como 'ingeniería' en algunos proyectos que se vayan a construir, pero no como partner industrial, porque no somos EPCistas", añade Ávila.

Doblar la compañía en cuatro años

La empresa fija como objetivo alcanzar una facturación de 1.100 millones de euros en 2030, más del doble de los 531 millones previstos para este ejercicio, y elevar el EBITDA hasta los 75 millones de euros.

La apuesta se apoya en la reciente alianza con el grupo emiratí NMDC, que dio lugar a la creación de NMDC Lantania Water. "Vamos de la mano de ellos, que tienen el 51% de la compañía, pero las decisiones se toman conjuntamente", dice el presidente del grupo.

Sede de Lantania

Sede de Lantania Lantania

La nueva sociedad nace con una cartera inicial cercana a los 500 millones de euros y permitirá al grupo acceder a grandes proyectos internacionales, especialmente en Oriente Medio y el Sudeste Asiático.

Y de ahí, a crecer. Su objetivo es multiplicar por cuatro el volumen de negocio de esta división, pasando de unos 145 millones de euros actuales a cerca de 600 millones en 2030, convirtiéndola en el principal generador de beneficios del grupo.

La operación también refuerza la capacidad financiera de Lantania para competir por contratos de gran escala.

La importancia del agua ya se refleja en las cifras del grupo. En 2025, esta actividad concentró el 52% de la contratación y representa el 47% de la cartera de proyectos, consolidándose como la principal línea de negocio de Lantania.

Actualmente, la compañía ejecuta algunos de los mayores contratos de agua de su historia, entre ellos la desaladora de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, valorada en 108 millones de euros.

Pero también la ampliación de la planta potabilizadora de Ankara (Turquía) (73 millones) y la desaladora Ras Mohaisen, en Arabia Saudí, un proyecto de 491 millones de dólares desarrollado junto a NMDC.

Frente al crecimiento basado exclusivamente en aumentar ingresos, Lantania priorizará la rentabilidad, la generación de caja y la reducción del coste financiero.

Entre las cinco prioridades estratégicas figuran la orientación al margen, el desarrollo internacional, las adquisiciones selectivas, la digitalización y la sostenibilidad como ventaja competitiva.

La compañía prevé además reducir progresivamente su dependencia del mercado español, que actualmente representa el 68% de su actividad, para reforzar su presencia internacional, especialmente en Oriente Medio.