Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). AIE

Observatorio de la Energía

La AIE anticipa un superávit de crudo pero si no escala la crisis entre Irán y EEUU y los ataques ucranianos a refinerías rusas

Anticipa una caída de la demanda mundial de petróleo en 2026.

Sería el primer descenso anual del consumo desde 2020.

Más información: La Agencia Internacional de la Energía amplía el desplome de la demanda de petróleo en 2026 y un exceso de oferta en 2027

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Las claves

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La AIE prevé un superávit de crudo hacia finales de año y en 2027, siempre que no se agrave la crisis entre Irán y EE.UU. ni los ataques a refinerías rusas.

El tránsito por el estrecho de Ormuz se recuperó tras el alto el fuego, aumentando las exportaciones de petróleo a 16,1 millones de barriles diarios en junio.

La demanda global de petróleo muestra signos de recuperación, aunque se espera la primera contracción anual del consumo desde 2020.

Los ataques ucranianos a refinerías rusas han reducido la producción y generado escasez de combustible en Rusia, llevando al Gobierno a prohibir exportaciones de diésel.

La evolución del mercado petrolero apunta a que se registrará un nuevo superávit de crudo hacia finales de año y en 2027, después de dispararse en junio el tránsito a través del estrecho de Ormuz tras el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos.

Sin embargo, una nueva escalada de las hostilidades podría alterar el pronóstico de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

"Los recientes enfrentamientos armados en el Golfo esta semana ponen de manifiesto los riesgos de no alcanzar un acuerdo de paz duradero, indispensable para la normalización de los mercados petroleros", ha advertido la AIE en su boletín mensual de julio.

En este sentido, si bien todo apunta a que el mercado petrolero mundial "volverá a registrar un superávit hacia finales de año", la agencia adscrita a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha subrayado que su pronóstico se basa en la suposición de que el flujo a través de Ormuz se recuperará gradualmente.

Lo que permitirá reactivar yacimientos y a las refinerías reanudar los envíos de productos.

De tal manera, con el levantamiento temporal de las restricciones a las exportaciones iraníes, el informe señala que los petroleros atrapados en el Golfo Pérsico se apresuraron a salir aprovechando el alto el fuego.

Se dispararon las exportaciones de petróleo de la región en 6,5 millones de barriles diarios (mb/d) en junio, hasta sumar 16,1 mb/d; un incremento considerable, pero aún muy por debajo del promedio de 24 mb/d previo a la guerra.

Al mismo tiempo, se ha observado una recuperación de la demanda mundial de petróleo desde el mínimo de 97,9 mb/d en mayo, lo que permitiría en octubre superar los niveles de 2025 por primera vez desde el pasado mes de febrero, antes del estallido del conflicto en Oriente Próximo.

Sin embargo, la AIE ha advertido de que la escalada de las hostilidades entre el 7 y el 8 de julio "ensombrece las perspectivas" y podría alterar el pronóstico que prevé un superávit en el mercado petrolero el próximo año.

Demanda de petróleo

En este escenario, las nuevas previsiones de la AIE contemplan una recuperación en el consumo mundial de petróleo desde el mínimo de mayo, impulsado por tendencias estacionales y la liberación de la demanda reprimida en consonancia con el repunte de la oferta.

De tal modo, se espera que la contracción de 4,8mb/d en el segundo trimestre de 2026 se modere a 1,7 mb/d en el tercero, tras lo que seguirá un aumento del consumo de 1,2 mb/d en el cuarto trimestre de 2026, resultando en un descenso anual de 1 mb/d, la primera contracción anual del consumo de crudo desde 2020.

Sin embargo, es menos intensa de lo previsto en su boletín anterior (-1,1 mb/d), mientras que para 2027 la AIE sigue proyectando un incremento anual de 2 mb/d, lo que supone "un ritmo de expansión bienal muy inferior a las tendencias históricas".

En cuanto al suministro de crudo, la agencia ha destacado el fuerte repunte de 4,1 mb/d en junio, hasta alcanzar los 98,8 mb/d, gracias a la reanudación de los flujos a través del estrecho de Ormuz, lo que impulsó una recuperación parcial de la producción en el Golfo Pérsico.

No obstante, a pesar del incremento, la producción mundial se situó unos 9,4 mb/d por debajo de los niveles previos a la guerra, y se prevé que la oferta disminuya en un promedio de 3,7 mb/d hasta alcanzar los 102,6 mb/d en 2026, ligeramente mejor que la caída anual de 3,9 mb/d anticipada hace un mes, bajo el supuesto de una rápida desescalada de las hostilidades.

En tal escenario, si los volúmenes de tránsito mejoran, la oferta de petróleo aumentaría en 7,5 mb/d el próximo año, por debajo de los 8 mb/d previstos en el boletín anterior, hasta aproximadamente un total de 110,1 mb/d en 2027.

De su lado, las reservas mundiales de petróleo observadas han aumentado en junio por primera vez en cuatro meses, ya que el fuerte incremento de los volúmenes de petróleo en agua compensó con creces la continua disminución de las reservas terrestres.

De este modo, tras un descenso de 73 millones de barriles en mayo, las reservas totales de la OCDE cayeron otros 62 millones de barriles en junio, incluyendo 44 millones de barriles por la liberación de reservas gubernamentales.

Por su parte, las reservas de crudo de países ajenos a la OCDE disminuyeron en 37 millones de barriles en junio, principalmente debido a una reducción de 41 millones de barriles en China.

Ataques ucranianos a refinerías rusas

La AIE ha rebajado sus proyecciones iniciales sobre la producción de petróleo ruso argumentando que los daños sobre su infraestructura debido a los ataques ucranianos a refinerías en suelo ruso ralentizarán la actividad petrolera del Kremlin.

"Los persistentes ataques ucranianos están ejerciendo una presión creciente sobre la actividad de las refinerías rusas, el suministro interno de productos y las exportaciones de productos", reza el boletín mensual del mes de junio de la AIE ante lo que añade que "hemos reducido nuestras previsiones de suministro ruso para este año y el próximo".

De esta manera, las previsiones de la AIE se han reducido en 85.000 barriles diarios para este año y en 150.000 barriles cada día para el próximo ejercicio, lo que supone un total promedio de 8,8 millones de barriles diarios (mb/d) durante el periodo de previsión.

"El suministro al mercado interno también se ha visto significativamente afectado, registrándose escasez de combustible en varias regiones", se lee en el documento, algo que ha llevado al Gobierno ruso a prohibir las exportaciones de diésel.

Rusia impuso este miércoles la prohibición para exportar diésel a los productores de derivados del petróleo, extendiendo así una limitación anterior solo aplicada sobre comerciantes y otros vendedores rusos, con el objetivo "mantener la estabilidad en el mercado interno de combustible".

En esta situación de escasez, la AIE ha informado que el Kremlin encargó un buque de gasolina india en junio y que buscaba comprar combustible para aviones de origen japonés a través de intermediarios, al tiempo que triplicaba sus importaciones de gasolina procedentes de Bielorrusia.

"Debemos reconocer que el mercado de combustibles está experimentando problemas y escasez, por lo que estamos viendo colas. A veces, las gasolineras funcionan de forma irregular. La escasez ha surgido por razones obvias, porque nuestras refinerías están siendo cerradas para reparaciones debido a ataques con drones", ha afirmado el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, en declaraciones recogidas por la agencia rusa TASS.