Arturo Gonzalo Aizpiri, consejero delegado de Enagas.

Arturo Gonzalo Aizpiri, consejero delegado de Enagas. Europapress

Observatorio de la Energía

El CEO de Enagás advierte que el precio del gas no bajará a su estado "normal" hasta finales de 2027

Arturo Gonzalo Aizpiri advierte que habrá que esperar a que se reconstruyan algunas instalaciones importantes, sobre todo en Qatar.

Más información: La banca de inversión ve España como el epicentro mundial del hidrógeno verde: el país cumple con todos los requisitos.

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Las claves

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El CEO de Enagás, Arturo Gonzalo Aizpiri, prevé que el precio del gas no volverá a niveles normales hasta finales de 2027 o principios de 2028.

El mercado del gas seguirá con precios elevados debido a la guerra en Oriente Medio y daños en infraestructuras, especialmente en Qatar.

España se ve menos afectada por la crisis, con solo un 1,7% de su suministro comprometido en el Estrecho de Ormuz y una alta capacidad de almacenamiento de gas.

El sector gasista europeo enfrenta el reto de desarrollar un mercado rentable de hidrógeno verde, con la infraestructura H2Med prevista para 2032.

El consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo Aizpiri, ha advertido que incluso cuando se confirme el alto el fuego en Oriente Medio y quede sin trabas el Estrecho de Ormuz, el precio del gas no volverá a su precio normal hasta finales del año que viene.

En el mes de febrero, antes del ataque sobre Irán, el gas estaba a 30 euros el megavatio hora. La guerra lo duplicó hasta 60 euros de forma súbita. Y el posible acuerdo de esta semana lo ha puesto entre 40 y 42 euros.

Con estimaciones del mercado de futuros del gas, el CEO de Enagás estima que los precios se van a mantener en ese nivel elevado hasta que se recuperen las infraestructuras destrozadas en la guerra, sobre todo en Qatar.

Gonzalo Aizpiri ha participado este lunes en el curso de verano de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) que se celebra en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de Santander.

Eso condena al mercado a estar entre 18 y 24 meses con los precios altos en el gas natural, hasta que se recupere la "plena normalidad", que puede ser incluso a primeros de 2028.

Aun así, el responsable del operador de gas español advirtió que el impacto en nuestro país está siendo menor que en otras zonas, dado que apenas un 1,7% del suministro está comprometido en el paso de Ormuz.

Si bien la garantía de suministro de gas siempre ha estado bien cuidada en el caso español, Aizpiri ha reconocido que no se ha podido evitar el el efecto en los precios. En el caso español, el sobrecoste que se ha producido puede alcanzar los 1.000 millones de euros.

En cualquier caso, la capacidad de almacenamiento que alcanza España, que llega a ser el 37% de Europa, junto con una mayor puesta en el mercado del gas de Estados Unidos y Canadá, van a cambiar mucho el panorama a partir de 2028, aseguró el CEO de Enagás.

"Hoy se ha diversificado el suministro y podemos traer el gas licuado de veinte sitios distintos y hacer frente a este tipo de disrupciones con garantías", ha asegurado Aizpiri.

España tiene ahora mismo el 73% de sus depósitos de gas de reserva cubiertos, frente al 45% de la UE. Y la subasta recientemente realizada garantiza las descargas de gas hasta 2040.

La incógnita que queda por resolver de todo lo ocurrido tras Ormuz es la recomposición de las rutas marítimas, considerando que América del Norte se ha convertido en uno de los grandes proveedores.

Llevar desde allí en barco el gas a Asia, que es uno de los grandes consumidores y que depende en gran medida de Oriente Medio, supone dos semanas más de tardanza y entre 6 y 8 euros más de coste la tonelada equivalente.

Reto hidrógeno verde

A nivel europeo, el otro gran reto que presenta el sector gasista es la puesta en marcha de un mercado de hidrógeno verde que sea rentable y operativo para ahorrar costes en el sector y garantizar su descarbonización.

Según las estimaciones del CEO de Enagás, hasta finales de esta década no se podrá bajar de los niveles actuales, muy castigados por la inversión en electrolizadores, los costes financieros y la regulación.

Hay que bajar de un coste de cuatro euros el kilo, que lo hacen hasta ahora menos competitivo que el gas fósil. Y de forma paralela, España está a punto de introducir la normativa europea que obliga a introducir un porcentaje mínimo de hidrógeno verde en los combustibles de automoción.

Las reglas europeas obligarán además al mayor uso del hidrógeno verde en el combustible de los aviones y en el sector naviero, de forma que su uso se dispare a corto plazo. Además de su papel en la industria.

El colofón a todo ese proceso lo pondrá la puesta en marcha, en 2032, de la primera infraestructura para gas verde H2Med, la primera que se hace como nativa a nivel europeo.