Central hidroeléctrica de Alpiq en Suiza.

Central hidroeléctrica de Alpiq en Suiza. Alpiq

Observatorio de la Energía

La suiza Alpiq busca proyectos de bombeo hidráulico en España: "El almacenamiento forma parte de nuestro ADN"

La compañía suma 420 MW de capacidad instalada y más de 2,3 GW de representación de activos de terceros.

Más información: La energética suiza Alpiq invierte en bombeo reversible hidroeléctrico en España

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Las claves

La suiza Alpiq busca crecer en el almacenamiento energético en España, centrándose en proyectos de bombeo hidráulico y baterías.

El proyecto estratégico de Alpiq en España es el bombeo reversible de Navaleo, que tratará agua contaminada de antiguas minas en Ponferrada y se estima operativo en 2032.

Alpiq defiende la importancia de la flexibilidad en el sistema eléctrico y considera el almacenamiento hidráulico como uno de los activos más gestionables.

La compañía destaca la necesidad de mecanismos de capacidad en España para fomentar la inversión y estabilidad en proyectos de almacenamiento y flexibilidad.

Desde el corazón de los valles alpinos, el grupo suizo Alpiq, experto en grandes centrales hidroeléctricas, considera España estratégica para sus proyectos renovables. El plan de esta compañía es continuar en la gestión del mercado eléctrico y en comercializar energía, como viene haciendo desde hace más de dos décadas.

En concreto, la estrategia de Alpiq en España es crecer en bombeo y baterías, buscando oportunidades de compra o colaboración en etapas finales de desarrollo o en proyectos comerciales, en lugar de desarrollar desde cero. Alpiq tiene una larga historia y "ADN" en esta tecnología.

"Estamos especializados en centrales hidroeléctricas de bombeo, y en el caso de España, lo consideramos como uno de los pilares estratégicos para la transición energética y una vía de crecimiento complementaria a las baterías", explica a EL ESPAÑOL-Invertia Lola Sánchez, Head of Business Development Spain en Alpiq desde mayo de 2024.

"En España, Alpiq tiene el proyecto estratégico de bombeo reversible de Navaleo, que ha adquirido recientemente y que fue desarrollado por Erbienergía, en el que mantiene una participación en el proyecto".

"Este proyecto es el primero de este tipo y tamaño que Alpiq ha anunciado fuera de Suiza".

"Navaleo es un proyecto de interés común europeo, con importantes beneficios medioambientales al tratar el agua contaminada de antiguas minas en Ponferrada, y un impacto local positivo al traer industria energética y sostenible a una zona minera".

"Se estima que el proyecto estará operativo en 2032", señala. Alpiq tiene una amplia experiencia en bombeo hidroeléctrico, con más de 3 GW instalados en Suiza, donde han operado estos activos por más de 100 años y han construido Nant de Drance, una de las centrales de bombeo más importantes de Europa (900 MW) terminada en 2022.

La flexibilidad, esencial

Alpiq considera la flexibilidad como la capacidad de adaptarse a los cambios de generación y demanda en tiempo real. Para lograr esto, se necesitan activos que puedan operarse inmediatamente.

"La flexibilidad es crucial para la integración de las energías renovables y para la seguridad del suministro", señala Lola Sánchez, cuyo periplo profesional de más de 15 años en la industria energética le llevó a conocer a fondo los mercados anglosajón y suizo, pero también en otros continentes.

"Los activos flexibles se contraponen a las energías renovables, que generalmente no se pueden gestionar porque dependen de recursos meteorológicos incontrolables".

Hay varios tipos de activos flexibles, los ciclos combinados, la nuclear y sobre todo, el almacenamiento, con baterías, hidráulica o bombeo hidráulico. Estos dos últimos son considerados "uno de los activos gestionables más importantes".

Pero Sánchez enfatiza que la flexibilidad no sólo proviene del almacenamiento, sino que también "debe haber un cambio en el consumidor (mayor gestión de la demanda) y que la propia generación, incluso la renovable, debe ser flexible".

"Observamos que cada vez más energías renovables participan en los mercados de balance, lo que les otorga cierta flexibilidad, pero hay que ampliarlo".

Alpiq cree que es muy importante considerar todos estos aspectos de la flexibilidad para contribuir a la eficiencia del sistema y evitar un exceso de almacenamiento innecesario.

España "siempre ha tenido un mix energético muy diversificado y bueno, con mucha hidráulica instalada que ha proporcionado flexibilidad al sistema, además de la energía nuclear y el gas", asegura. Esto ha hecho que la necesidad de almacenamiento a gran escala haya sido relativamente reciente en comparación con otros países europeos.

Mecanismos de capacidad

Pero para todo ello, es necesario que España dé luz verde a los esperadísimos mecanismos de capacidad. "Son muy importantes para el mercado de flexibilidad, no solo por el missing money (ingresos adicionales), sino también como una señal de inversión que proporciona un 'confort relativo' y estabilidad, lo que es crucial para la bancabilidad de los proyectos flexibles", dice la experta.

Alpiq ve una diferencia fundamental entre las baterías y el almacenamiento en general, especialmente el bombeo hidráulico, aunque considera que ambas son tecnologías complementarias y vías de crecimiento estratégico.

"Son animales distintos, son vías de crecimiento complementarias, aunque ambos son formas de almacenamiento, sus características operativas, de desarrollo y de impacto son diferentes".

Las principales diferencias son el tamaño y la complejidad de los proyectos.

"Los proyectos de bombeo hidráulico son mucho más grandes y tardan muchísimo más en construirse en comparación con las baterías". La construcción de una central de bombeo "no tiene absolutamente nada que ver" con la de baterías en términos de planificación y equipos técnicos requeridos.

En contraste, su experiencia con baterías, aunque creciente y significativa (con parques operativos y en construcción en varios países europeos), es más reciente.

También para las baterías, "estamos buscando oportunidades de compra o colaboración en etapas finales de desarrollo o en proyectos comerciales, incluyendo hibridaciones y proyectos stand alone, aprovechando nuestro conocimiento en desarrollo, construcción y operación de baterías", concluye.

Un poco de historia

Alpiq se ha consolidado en la última década como un actor discreto pero cada vez más influyente en el negocio eléctrico español, especialmente en el suministro a gran industria, la gestión de activos y la estructuración de PPAs para renovables.

Cuando en 2009, compró Hispaelec, la entonces comercializadora de EDF en España, se convirtió en el mayor suministrador de electricidad no español del país por volumen de ventas.

A día de hoy, la compañía suma más 420 MW de capacidad instalada y más de 2,3 GW de representación de activos de terceros y casi 100 empleados.