Subida del precio de la gasolina.

Subida del precio de la gasolina. Europapress

Observatorio de la Energía

Cinco países europeos, entre ellos España, piden a Bruselas un impuesto sobre los beneficios de las energéticas

Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal, pretenden amortiguar el impacto económico del encarecimiento del petróleo.

Más información: Los ministros de Energía de la UE se reúnen este martes para coordinar una respuesta a la guerra en Irán

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Las claves

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España, Alemania, Italia, Austria y Portugal piden a la Comisión Europea un impuesto coordinado sobre los beneficios extraordinarios de las energéticas.

La medida busca amortiguar el impacto económico del encarecimiento del petróleo por el conflicto en Oriente Próximo y con Irán.

La iniciativa se basa en el precedente de 2022, cuando la UE aplicó una contribución solidaria sobre beneficios extraordinarios de petroleras y gasistas debido a la invasión rusa de Ucrania.

Los ministros resaltan la necesidad de una respuesta europea coordinada para evitar que la crisis recaiga solo en consumidores y fondos públicos, mostrando cohesión política ante las consecuencias de la guerra.

Los ministros de Economía de España, Alemania, Italia, Austria y Portugal han pedido formalmente a la Comisión Europea que ponga en marcha un nuevo impuesto coordinado sobre los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas.

La propuesta pretende amortiguar el impacto económico derivado del encarecimiento del petróleo tras la escalada bélica en Oriente Próximo y el conflicto con Irán.

En una carta fechada el 3 de abril, los titulares de Finanzas de estos cinco países europeos reclaman al comisario de Clima, Cero Emisiones Netas y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, que elabore un marco jurídico robusto para gravar las ganancias inesperadas del sector.

El propósito declarado es evitar que el coste de la crisis energética recaiga exclusivamente sobre los consumidores y sobre las arcas públicas.

El escrito lleva la firma del ministro español de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos Giancarlo Giorgetti (Italia), Joaquim Miranda Sarmento (Portugal), Lars Klingbeil (Alemania) y Markus Marterbauer (Austria).

Los firmantes defienden que la elevada volatilidad actual del mercado, alimentada por las tensiones geopolíticas, ha provocado distorsiones que hacen necesaria una actuación inmediata a escala comunitaria.

El documento fundamenta la iniciativa en el precedente de 2022, cuando la Unión Europea aprobó —a través del el Reglamento (UE) 2022/1854— una contribución temporal de solidaridad para hacer frente a la crisis de precios desencadenada por la invasión rusa de Ucrania.

Esa norma introdujo una contribución solidaria obligatoria del 33% sobre los beneficios extraordinarios de las compañías petroleras y gasistas que superasen en más de un 20% la media de los cuatro ejercicios anteriores.

En su carta, los ministros sostienen que este antecedente jurídico aporta las garantías necesarias para responder con rapidez a la actual volatilidad del mercado del crudo. Asimismo, consideran que la coyuntura actual presenta similitudes técnicas y fiscales que avalan la puesta en marcha de un mecanismo equivalente, compatible con las medidas que cada Estado miembro decida aplicar por su cuenta.

En el texto, los ministros insisten en la importancia de lanzar un mensaje de cohesión política frente a las consecuencias de la guerra.

"Una solución europea de este tipo actuaría como una señal para los ciudadanos de nuestros Estados miembros y para la economía en general, demostrando que estamos unidos y somos capaces de tomar medidas. También enviaría el mensaje claro de que quienes se benefician de las consecuencias de la guerra deben poner de su parte para aliviar la carga sobre el público general", dice la misiva

La fuerte dependencia de Europa del combustible importado la expone al impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios mundiales de la energía. Los precios del gas en Europa han aumentado más del 70 % desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán el 28 de febrero.

El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, afirmó que Bruselas está especialmente preocupada a corto plazo por el suministro europeo de productos petrolíferos refinados, como el combustible para aviones y el diésel.