Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, durante la rueda de prensa tras el consejo de ministros.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, durante la rueda de prensa tras el consejo de ministros. Matias Chiofalo Europa Press

Observatorio de la Energía

El Gobierno convierte el plan contra la guerra en un decreto escoba y 'cuela' el impulso a las renovables tumbado en verano

Ayudas al autoconsumo, a las bombas de calor, la repotenciación renovable o la mejora de las redes eléctricas son solo algunas medidas.

Más información: Las medidas anticrisis reducirán la factura de la luz un 13% y gasolina y diésel bajarán el precio del litro 30 céntimos

Publicada

Las claves

El Gobierno ha incluido medidas para impulsar las energías renovables y el autoconsumo dentro del nuevo plan de respuesta a la crisis de Oriente Próximo.

El decreto contempla deducciones fiscales para instalaciones de placas solares, puntos de recarga, bombas de calor y almacenamiento eléctrico.

Se introduce una prestación por reserva de conexión para liberar capacidad en la red y evitar la especulación con puntos de acceso eléctrico.

El decreto también exige que los proyectos renovables generen beneficios en el territorio y establece estándares de calidad y criterios sociales y ambientales.

El conflicto de Oriente Próximo ha tendido un puente para que el Gobierno pueda 'colar' medidas que el Congreso tumbó en julio pasado del 'decreto antiapagones'.

Se trata de ayudas a la instalación de autoconsumo, impulsar las bombas de calor, el vehículo eléctrico o desatascar los puntos de acceso y conexión a la red eléctrica. Todas ellas se repiten y esta vez con la oportunidad de ver la luz.

Se incluyen dentro del plan integral de respuesta a la crisis de Oriente Próximo, que ha aprobado este viernes en un Consejo de Ministros extraordinario. Es "un paquete masivo de deducciones", vía Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Se dirigirán a la instalación de placas solares, así como a puntos de recarga, bombas de calor o climatización de edificios, y se enmarcan en ese eje del plan más de "naturaleza estructural" y estratégica orientado a impulsar la soberanía energética, ha dicho el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la rueda de prensa posterior.

Asimismo, se incluyen medidas para la "agilización" de la instalación de renovables, salvando así los 'cuellos de botella' que pudieran existir, facilitando el incremento de la capacidad de almacenamiento eléctrico mediante baterías o la declaración de utilidad pública de bombeo hidroeléctrico.

'Antiapagón' y 'anticrisis'

Ambas normas comparten el mismo espíritu de electrificar la economía. "Si el objetivo es dejar de depender de combustibles fósiles y por tanto, que no nos afecten tanto los conflictos que se producen por su control, no hay otra alternativa que apostar por la electrificación del país", han señalado fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica en un encuentro con los medios.

"Hay que reforzar la resiliencia del sistema, poner más control sobre los agentes y dar un empuje a almacenamiento, renovables y electrificación", y por eso, el nuevo decreto “hereda” y ajusta parte de lo que ya traía aquel fracasado RDL 7/2025.

Por ejemplo, en el RDL 7/2025 se quería haber reforzado el papel de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) en el seguimiento del control de tensión de la red eléctrica, con informes periódicos y un plan de inspección extraordinario.

El nuevo real decreto vuelve a apostar por esa línea: consolida y afina esas obligaciones de supervisión y control de tensión, manteniendo los informes periódicos de la CNMC y las inspecciones sobre distribuidoras y generadores como pieza central del “antiapagones”.

Prestación por reserva

También se quiere solucionar el colapso que existe para que la demanda pueda acceder a un punto de acceso y conexión, en concreto el 87% ya están ocupados, pero la demanda eléctrica sigue teniendo los mismos picos de consumo que hace 20 años.

"Las redes eléctricas están saturadas administrativamente pero no físicamente. Y para que se entienda se puede poner como ejemplo, que la situación es como si yo reservo siete habitaciones del hotel, pero no las utilizo ni dejo que nadie que lo necesite lo haga, mientras hay lista de espera para dormir", señalan las mismas fuentes.

Por eso, el Gobierno incluye un nuevo término: prestación por reserva de conexión. "El punto de acceso concedido está ahí, para mí, guardado, por tanto nadie lo puede usar, pero hay que pagar una tasa que cada semestre irá aumentando", explican.

De esa manera, "se desincentivará a los especuladores y liberará una parte importante de la capacidad que no se está utilizando y que se necesita. Ahora deberán cumplir con hitos de que el proyecto va avanzando y además deberá coincidir con la actividad declarada en la solicitud, y si no los cumple, pierde el punto de conexión".

El Gobierno reconoce que hay proyectos que tienen un tiempo de maduración, como es el caso de la descarbonización de la industria, urbanizar con nuevas viviendas y otros proyectos, pero "los que no avancen podrían tener un carácter especulativo" aseguran.

Para conocer cuál es la realidad de este mercado, primero se publicará un informe para saber cuánta demanda hay concedida por tipología, y para que las administraciones públicas puedan saber qué empresas, qué tipo, en qué estado está y cuánto tiempo lleva con el punto de acceso concedido.

Renovables, bombeo y biogás

También retoma el plan del RDL 7/2025 para impulsar el almacenamiento por bombeo, reservando capacidad en la red eléctrica para futuros desarrollos o la repotenciación renovable.

"No solo hace falta electrificar, sino que sean renovables 'bien hechas', es decir, renovables sí pero no así. Deben ser respetuosas, bien integradas en el territorio y con sensibilidad social, económica y ambiental".

Por tanto, el nuevo RD se consagra la obligatoriedad de que un proyecto renovable tiene que tener beneficios directos o indirectos sobre el territorio, se establece un sello o un estándar de calidad de los proyectos renovables, que puntuará en la solicitud de ayudas o en subastas públicas, y se definirán dentro del país, zonas prioritarias.

"Y también se retrasa el hito para finalizar los proyectos renovables hasta 2030, para que se puedan llevar a cabo con una mejor planificación".

El decreto desarrolla un nuevo concepto de centros de datos verdes. "El Gobierno regulará criterios sociales, y ambientales y para cada unidad de consumo nuevo deberá hacer matching con nueva generación renovable".

Y por último también incluye al biometano. "Se pondrán obligaciones mínimas para las comercializadoras, condicionando a que esos proyectos cumplan con criterios de excelencia social y ambiental".