Fotomontaje de Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, y Ursula von del Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Fotomontaje de Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, y Ursula von del Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Invertia

Observatorio de la Energía

Ribera planta cara a Von der Leyen por su apoyo a la energía nuclear y así defender su cierre de las centrales en España

Mientras la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen aboga por la energía nuclear, su segunda de a bordo, Teresa Ribera, dice lo contrario.

Más información: Von der Leyen anuncia 200 millones para minirreactores: “Europa se equivocó al dar la espalda a la energía nuclear”

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Las claves

Teresa Ribera ha rechazado el apoyo de Ursula von der Leyen a la energía nuclear, defendiendo la autonomía de cada país de la UE para decidir su política energética.

Ribera insiste en que España mantiene su plan de cierre de centrales nucleares y apuesta por las energías renovables como modelo energético nacional.

La presidenta de la Comisión Europea considera que Europa cometió un error al alejarse de la nuclear y promueve inversiones en nuevos reactores nucleares.

El Gobierno español, a través de la sucesora de Ribera, Sara Aagesen, reafirma que la apuesta ganadora para España son las energías renovables, no la nuclear.

No hay acuerdo ni en el seno de la Comisión Europea. Mientras la presidenta, Ursula von der Leyen, ha dicho que "Europa se equivocó al dar la espalda a la energía nuclear", la vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha dicho todo lo contrario.

"No puede intervenir en la política energética" de los 27 Estados miembro de la UE, le ha contestado la que fuera hasta hace poco menos de dos años la ministra para la Transición Ecológica en España a la presidenta de la Comisión.

Ribera ha advertido que cada país de la UE, "de acuerdo con sus circunstancias, preferencias culturales e industriales y capacidades geográficas", puede decidir su 'mix' eléctrico, sin que nadie le diga que "actúe de forma distinta".

Ribera rechaza así el papel que quería darle von der Leyen como responsable última de su plan de movilizar inversión privada en minirreactores nucleares lanzado una garantía europea de 200 millones de euros.

A la ex ministra española no le conviene convertirse ahora en figura clave del renacimiento nuclear europeo, mientras en España está pendiente la decisión del Gobierno sobre el futuro del cierre de Almaraz, que deberá anunciarlo en los próximos meses, una vez que tenga el informe favorable del CSN (Consejo de Seguridad Nuclear).

Ribera, en España y en la UE

Pese a que en España Teresa Ribera siempre fue contraria a fomentar la energía nuclear y el gas, de las que decía que "no son energías verdes ni sostenibles", cuando llegó a Bruselas, su discurso se suavizó, y pasó de criticar abiertamente la nuclear en Bruselas a decir que no pondrá obstáculos a los países que quieran desarrollarla y a reconocer su papel en la descarbonización.

Desde su cartera de Transición Ecológica, defendía que incluir ambas tecnologías en la taxonomía verde de la UE sería "un paso atrás" y mandaría "señales erróneas" a los inversores y a la transición energética. Después asumió que es una tecnología "baja en emisiones de carbono" relevante para los objetivos climáticos.

Ahora se enfrenta a la posición de la Comisión Europea que esta misma semana ha declarado su apuesta decidida por desarrollar nuevas centrales nucleares o SMR (reactores modulares pequeños) como parte del Clean Industrial Deal y del Plan de Acción para una Energía Asequible.

"En 1990, un tercio de la electricidad europea era de origen nuclear; hoy apenas llega al 15%. Esta caída fue una decisión política. Creo que fue un error estratégico que Europa diera la espalda a una fuente fiable y asequible de energía con bajas emisiones", ha dicho Von der Leyen durante su discurso en París.

"La energía nuclear es fiable y proporciona electricidad todo el año, las veinticuatro horas del día. Por tanto, el sistema más eficiente combina energía nuclear y renovables, respaldadas por almacenamiento, flexibilidad y redes", sostiene Von der Leyen.

El enfrentamiento entre las dos cabezas visibles del Gobierno europeo no favorece la necesidad de mantener la imagen de una Europa unida en un contexto geopolítico tan conflictivo. "Tenemos que sobrevivir en un mundo de depredadores", decía Gonzalo Escribano, investigador principal y director del Programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano, en una jornada sobre el conflicto en Oriente Próximo.

Aagesen, su sucesora

Desde que en 2019, como ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera firmara junto con los titulares de las plantas el cierre escalonado de las nucleares españolas entre 2027 y 2035, el contexto geopolítico y energético ha evolucionado hacia el objetivo de la seguridad energética, acentuado con la invasión rusa en Ucrania, y también la opinión pública.

Sin embargo, la sucesora en el cargo de Ribera, Sara Aagesen, no ha dudado en sostener la posición de la vicepresidenta europea. "La apuesta ganadora en España es la de las energías renovables", ha dicho al ser preguntada por las palabras de este martes de la presidenta de la Comisión Europea.

"En España tenemos un recurso ilimitado que es renovable. Tenemos sol, tenemos viento, tenemos talento, tenemos empresas que han apostado todos estos años (...) por las renovables. Es una apuesta que es la ganadora en nuestro país. Esas empresas no han apostado por nueva inversión en generación nuclear, lo quiero destacar, eso es así", ha señalado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.