Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol.

Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol. Repsol

Observatorio de la Energía

Repsol consigue un beneficio neto de 1.899 millones, un 8% más, con un dividendo récord de 1,051 euro/acción en 2026

La compañía abonó en 2025 un dividendo de 0,975 euros por acción, un 8,3% más que en 2024 y con una retribución total de unos 1.800 millones.

Más información: Repsol se aleja de sus máximos históricos y pone en peligro el soporte de los 16,02 euros

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Las claves

Repsol obtuvo un beneficio neto de 1.899 millones de euros en 2025, un 8,1% más que el año anterior, y prevé un dividendo récord de 1,051 euros por acción en 2026.

La compañía ha reforzado su cartera de activos, saliendo de Colombia e Indonesia para centrarse en mercados estratégicos como Estados Unidos, donde ha iniciado nuevos proyectos petrolíferos.

Repsol avanza en combustibles renovables con nuevas plantas en Puertollano y Tarragona, así como la producción de gasolina 100% renovable en 30 estaciones de servicio.

El resultado neto ajustado del área industrial cayó un 33,4% en 2025, afectado por la volatilidad de materias primas y el apagón general, aunque el refino mejoró en la segunda mitad del año.

Repsol ha obtenido un resultado neto de 1.899 millones de euros en 2025, un 8,1% más que el año anterior. El resultado neto ajustado, que mide específicamente la gestión ordinaria de los negocios, se situó en 2.568 millones de euros, lo que representa un descenso del 15,1% respecto a 2024.

Estos resultados se han logrado en un contexto complejo, marcado por la elevada volatilidad en los mercados energéticos -que ha lastrado el precio del barril de Brent, hasta 69,1 dólares de media en 2025 (-14,5%)-, una creciente incertidumbre geopolítica y el impacto del apagón en España del pasado 28 de abril.

En este entorno, Repsol refuerza su cartera de activos, mantiene la disciplina financiera y consolida la retribución al accionista, una de las más atractivas del mercado español.

Además, para 2026, la energética prevé acelerar en su estrategia y aumentar su compromiso con sus accionistas, destinando cerca de 1.900 millones de euros, con el objetivo de distribuir 1,051 euros brutos por acción de dividendo en efectivo en 2026, un 7,8% más que en 2025, incluyendo los 0,5 euros abonados el pasado mes de enero.

Adicionalmente, el consejo de administración ha aprobado un primer programa de recompra de acciones de hasta 350 millones de euros, con el objetivo de reducir capital social.

El foco en EEUU

A lo largo del año, Repsol ha seguido trabajando en mejorar la cartera de activos del área de Exploración y Producción (Upstream), focalizándose en aquellos con mayor potencial de creación de valor.

Este esfuerzo ha sido clave para que el resultado neto ajustado del negocio se situara en 957 millones de euros en 2025, un 6,9% inferior, en un contexto retador de volatilidad de los precios energéticos y la depreciación del dólar frente al euro.

Durante el ejercicio, se completó la salida de Colombia e Indonesia para concentrar las operaciones en geografías con mayores ventajas competitivas, como Estados Unidos.

En este país, considerado clave, Repsol ha seguido fortaleciendo su posición con el inicio de la producción de petróleo en Leon-Castile.

Adicionalmente, en marzo de 2026, comenzará la primera fase del proyecto Pikka, en Alaska, donde se prevé alcanzar una producción de 80.000 barriles de petróleo brutos al día en el segundo semestre de 2026.

El pasado mes de noviembre, la compañía se adjudicó 45 bloques de exploración en una ronda estatal en Alaska. Un mes más tarde, también se adjudicó doce bloques exploratorios en una subasta en el Golfo.

En el Mar del Norte de Reino Unido, Repsol fusionó sus activos de exploración y producción con NEO Energy en una joint venture en la que, meses más tarde, se acordó dar entrada a TotalEnergies UK, creando el mayor productor de petróleo y gas del Mar del Norte británico, con una producción bruta esperada para 2026 de aproximadamente 250.000 barriles de petróleo equivalente al día.

Ya en 2026, Repsol ha resultado adjudicataria de dos nuevos bloques de exploración en la ronda de licencias en Libia, lo que abrirá una nueva etapa de crecimiento y afianzará la presencia a largo plazo de la compañía en el país.

Fruto de esta mejora de la cartera, la producción media diaria ascendió a 548.000 barriles equivalentes de petróleo al día, en línea con lo previsto en el plan estratégico. Para 2026, la compañía prevé alcanzar entre 560.000 y 570.000 barriles al día, sin tener en cuenta el posible incremento de la producción en Venezuela.

En este sentido, el pasado viernes, la administración estadounidense emitió nuevas licencias que permiten retomar operaciones de petróleo y gas en el país caribeño.

Transformación industrial

En el negocio Industrial, Repsol ha avanzado en su estrategia de combustibles renovables, con la construcción de su segunda planta de combustibles renovables en Puertollano, que entrará en operación en 2026.

Con una capacidad de producción anual de 200.000 toneladas, se sumará a la instalación ya en marcha de Cartagena. Además, Repsol ha producido por primera vez gasolina 100% renovable a escala industrial, que ya comercializa en 30 estaciones de servicio.

En este ámbito, la compañía anunció una inversión histórica de más de 800 millones de euros para construir la Ecoplanta de Tarragona, un proyecto pionero en Europa para transformar residuos urbanos en combustibles renovables y productos circulares, convirtiéndose en una solución para la reducción de emisiones de CO2 en el transporte.

La nueva planta, prevista para 2029, tendrá capacidad para producir 240.000 toneladas de metanol renovable y circular y ha sido seleccionada por la Unión Europea para recibir financiación a través del programa Innovation Fund.

En hidrógeno renovable, la compañía ha aprobado la inversión en sus dos primeros electrolizadores a gran escala, ambos de 100 MW de capacidad, en Cartagena y Bilbao.

Repsol empleará el hidrógeno renovable resultante como materia prima para fabricar productos esenciales con menor huella de carbono, dando un paso significativo para sustituir el hidrógeno convencional en sus centros industriales.

El resultado neto ajustado del área Industrial se situó en 963 millones de euros en 2025, un 33,4% menos, lo que refleja la volatilidad de las materias primas, los menores resultados de la química y los efectos del apagón general ocurrido en España el pasado 28 de abril.

En cambio, en la segunda parte del año, el momento positivo del refino ha permitido capturar mayores márgenes y obtener un resultado en el cuarto trimestre de 423 millones de euros, 168 millones más que en el mismo periodo del año anterior (+66%).