Instalaciones de Nortegas.

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Observatorio de la Energía

Nortegas reordena su deuda con una recompra y emisión de bonos antes de la gran reforma retributiva del gas

La distribuidora anuncia una oferta de recompra de parte de su histórico bono emitido en 2017, del que quedan en circulación 575 millones.

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Las claves

Nortegas ha lanzado una recompra anticipada de parte de su bono de 2017, con 575 millones de euros aún en circulación, y planea emitir nuevos bonos a tipo fijo para reorganizar su deuda.

La recompra de bonos busca reducir la concentración de vencimientos en 2027 y fortalecer la posición financiera de la compañía, dependiendo del éxito de la nueva emisión.

Esta operación se realiza antes de la próxima reforma retributiva del gas que definirá la CNMC para el periodo 2027-2032, tras un periodo anterior de fuertes recortes en el sector.

El regulador ha endurecido el control sobre el endeudamiento del sector, aplicando recientemente ajustes negativos a la retribución de Nortegas y otras empresas por superar ciertos ratios financieros.

Nortegas -uno de los principales distribuidores de gas natural en España- ha iniciado una operación financiera clave para reorganizar su deuda en un momento decisivo para el sector.

La compañía ha anunciado una oferta de recompra anticipada de parte de su histórico bono emitido en 2017, que alcanzaba los 750 millones de euros y vence en 2027. Actualmente, quedan en circulación 575 millones de euros de este bono.

La propuesta permite que los inversores vendan voluntariamente parte de sus títulos a un precio cercano al nominal (99,125%), más los intereses devengados. El periodo de solicitud se extiende del 12 al 19 de enero, y el pago está previsto para el 23 de enero de 2026.

Con esta operación, Nortegas busca “gestionar de forma eficiente el perfil de vencimientos de la deuda y optimizar la estructura de balance”, según explica a sus bonistas.

Para ello, la compañía planea emitir paralelamente nuevos bonos a tipo fijo bajo su programa de medio plazo de hasta 2.000 millones de euros.

Eso sí, la recompra de los bonos antiguos dependerá del éxito de esta nueva emisión y de la decisión de la compañía sobre cuántas solicitudes acepta, hasta un límite máximo equivalente al valor de los nuevos bonos.

Los fondos obtenidos se destinarán a recomprar y cancelar parte de la deuda actual, reduciendo la concentración de vencimientos en 2027 y reforzando la posición financiera de Nortegas.

Cabe recordar que en 2017, la compañía gasista realizó una emisión de bonos en dos tramos. Uno de 550 millones de euros con vencimiento en 2022 y otro de 750 millones a 2027, la mayor emisión inaugural de bonos de una empresa española desde 1999.

Aquella operación permitió a fondos como JP Morgan Infrastructure, Swiss Life (actuales accionistas) y al fondo soberano de Abu Dabi (ex-accionista) refinanciar parte de la adquisición de la compañía, vendida ese mismo año por 2.600 millones de euros por el grupo portugués EDP.

Desde entonces, Nortegas ha ido recomprando y refinanciando parte de su deuda. En julio de 2020 lanzó una primera oferta de recompra, adquiriendo 175 millones del bono 2027 con caja disponible y reduciendo su endeudamiento bruto y coste financiero.

En enero de 2021 emitió uno nuevo a diez años por 550 millones de euros al 0,905%. Con los fondos recaudados realizó una segunda oferta de recompra de 407 millones del bono de 2022 (el 74 % del total), destinando el resto a pagarlo con la caja generada durante ese año.

Próxima retribución

Con esta operación, Nortegas refuerza su estrategia financiera de manera anticipada, asegurando liquidez y estabilidad. Y lo hace antes de la próxima etapa regulatoria del sector, que abarcará el periodo 2027-2032 y estará definida por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Se trata de una revisión retributiva de gran relevancia, similar a la polémica reforma del sector eléctrico debatida en 2025. En el caso del gas, esta nueva revisión llega tras el periodo 2021-2026, marcado por ajustes significativos que afectaron a todas las distribuidoras españolas.

Según fuentes del sector, la anterior reforma supuso un recorte acumulado total de más de 2.500 millones de euros en seis años.

Actualmente, la retribución de la distribución de gas se calcula mediante una fórmula paramétrica establecida por la CNMC, que cuenta principalmente el número de clientes conectados y el volumen de gas distribuido cada año.

Este 2026 la CNMC debe revisar la fórmula, ajustar los parámetros o redefinir los criterios para determinar la “rentabilidad razonable” en su nueva propuesta.

Esta revisión permitirá que la regulación continúe adaptándose a la evolución del mercado y a las necesidades del sector. Los ingresos regulados de Nortegas, que representan cerca del 96% del total del grupo, seguirán siendo la base de su estabilidad financiera y su capacidad de inversión.

Ratios de deuda de la CNMC

En paralelo, en los últimos años el regulador ha endurecido el foco sobre el endeudamiento del sector a través del Índice Global de Ratios (IGR), una especie de test de resistencia financiera para las compañías con actividades reguladas de luz y gas.

Este índice combina varios ratios de apalancamiento, cobertura y liquidez para detectar posibles excesos de deuda que puedan poner en riesgo la viabilidad de las empresas y, con ello, la seguridad del suministro.

Los últimos resultados del IGR reflejan tensiones en la distribución de gas. En la liquidación correspondiente a 2026, la CNMC aplicará un ajuste negativo en la retribución de tres compañías: Nortegas, Redexis y Domus Mil Natural.

El año anterior fueron cinco las empresas penalizadas, ya que también se vieron afectadas Madrileña Red de Gas y Gasificadora Regional Canaria.

Las penalizaciones del regulador han generado importantes críticas del sector, que considera que algunos parámetros del índice no se adaptan bien a la realidad de los negocios regulados y penalizan estrategias de inversión intensivas en red.