Barco de GNL (gas natural licuado)
El precio del gas en Europa cae rozando a mínimos preCovid: EEUU lidera los suministros y Noruega vive sus años dorados
Estados Unidos ha multiplicado por cuatro su producción de gas en lo que va de año, y ha doblado su capacidad desde la invasión rusa en Ucrania.
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Ni la incertidumbre sobre el acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania ni la llegada del invierno en el hemisferio norte han hecho cambiar una tendencia que lleva produciéndose desde hace varios meses. El precio spot del gas en Europa está en caída libre.
Tanto es así que ya está por debajo de los 28 euros/MWh, y se dirige a los mínimos en los que se situaba antes de la pandemia, apuntando a los 20 euros/MWh.
"En los últimos años, ha aumentado ligeramente la producción de gas en Estados Unidos, en torno a los 10 o 15 bcm al año, pero este año se ha disparado exponencialmente, hasta los 50 bcm", explican fuentes del sector gasista a EL ESPAÑOL-Invertia, eso es, se ha multiplicado por cuatro.
Y lo que se espera en los próximos dos años es mucho más. "Se están construyendo muchas más plantas y por eso, las previsiones apuntan a que aún se duplicará la capacidad", continúa. Y también hay que mirar a Canadá que también está desarrollando más plantas.
Actualmente, la UE ha reducido sus importaciones de gas por gasoducto en un 9% interanual durante el primer semestre de 2025, al llegar más por barco (GNL) y beneficiarse de los esfuerzos continuos para reducir la demanda de este combustible.
Rusia: Del 40% al 6%
La dependencia de Europa de las importaciones a través de gasoductos rusos se ha reducido de aproximadamente el 40% al 6% del total de las importaciones desde 2021.
Y Noruega también está aprovechando la ocasión. El sector noruego del petróleo y el gas está incrementando sus inversiones a un ritmo récord.
La última encuesta de Statistics Norway revela un panorama optimista para el sector. Se proyecta que las inversiones en petróleo y gas para 2025 alcancen la cifra récord de unos 26.000 millones de euros. Y para 2026, el pronóstico se ha revisado al alza a unos 22.000 millones, un aumento notable respecto de la estimación anterior de 210.000 millones.
"Sin embargo, Rusia ya ha aumentado el flujo a China, a través de las infraestructuras existentes, y de hecho, otra de las razones por las que ha bajado el precio internacional del gas es porque el gigante asiático ha aumentado la producción interna y consume más gas ruso", puntualizan.
Las mejoras de infraestructura y la menor demanda de gas han aliviado la congestión máxima que afectó al noroeste de Europa en 2022.
"Y aunque parezca una paradoja los precios bajos en pleno invierno, ya se verá cómo bajan aún más en la primavera de 2026, cuando toque llenar los almacenes, porque se espera incluso llegar a los veintipocos euros".
Además, "se empiezan a notar las medidas de eficiencia energética que se están tomando especialmente en el norte de Europa", continúan las mismas fuentes.
Las tres principales fuentes de importaciones de gas por gasoducto de la UE en el primer semestre de 2025 fueron Noruega (55%), Argelia (19%) y Rusia a través de Turquía (10%), según datos de ACER (Agency for the Cooperation of Energy Regulators).
Dadas las tendencias actuales del mercado, la IEEFA (Institute for Energy Economics and Financial Analysis) pronostica que el consumo de gas en Europa central y oriental podría caer de 181.000 millones de metros cúbicos (bcm) de 2024 a alrededor de 43.000 bcm en 2050, una disminución del 86%.
Del mercado a la factura
Sin embargo, estas buenas noticias no siempre llegan a industria y hogares europeos. Según ICIS (Independent Commodity Intelligence Services), en toda Europa, los costes energéticos siguen siendo elevados.
Según sus análisis, las tarifas e impuestos representan ahora una parte considerable de las facturas finales y se han convertido en un problema estructural de competitividad para el continente.
El impacto es aún más pronunciado en Europa central y oriental, donde la pérdida del suministro de gas ruso y el vencimiento de las reservas de capacidad de transmisión a largo plazo han socavado la estabilidad financiera de muchas redes.
Las tarifas se han duplicado o incluso triplicado desde 2021 y la tendencia se mantiene marcadamente al alza, ya que los operadores de sistemas de transmisión tienen dificultades para afrontar una serie de nuevos desafíos.
Además, ICIS recuerda que ahora es un dilema encontrar el equilibrio entre las necesidades de los operadores de sistemas de transmisión (OST) y los intereses de los consumidores.
"Muchos actores clave cuestionan la validez de los regímenes regulatorios que permiten a algunos operadores obtener beneficios. Afirman que las ganancias de los operadores de sistemas de transmisión deberían ser muy limitadas, debido a los gastos operativos", señalan los expertos.
Como conclusión, las fuentes del sector gasista europeo recuerdan que "pese a todo, no hay que distraerse con el precio que se publica como referencia, no tiene que ver con los precios de los contratos a largo plazo, que solo lo saben las dos empresas interesadas".
"De casi la mitad de GNL que llega a Europa, solo un tercio se compra en los mercados diarios, el resto son precios muy por debajo de lo que se comercia a contado", concluyen.