Atardecer en un parque eólico.

Atardecer en un parque eólico. Invertia

Observatorio de la Energía

Señales de desaceleración de la industria eólica europea: en 5 años el valor de Orsted cae hasta un 76% y el de Vestas, un 40%

La alemana Nordex (Acciona) es la única que se revaloriza y mucho, más del 130%, mientras que Gamesa se difumina en Siemens Energy.

Más información: La eólica europea llama a la acción para impulsar la independencia energética y la competitividad de Europa

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No sopla el viento a favor para el sector eólico europeo desde hace ya cinco años. El gigante danés Ørsted, empresa que impulsa algunos de los parques eólicos marinos más grandes del mundo, arrastra una caída de su valor del 75,84%, una señal de la desaceleración de este sector industrial en el Viejo Continente.

Detrás le sigue su compatriota Vestas, el fabricante de aerogeneradores, que ha perdido en el mismo período hasta un 40% de su precio en bolsa.

Su principal competidor, el hispano-alemán Siemens Gamesa, ha ido a otro destino, al haber sido absorbido por su matriz Siemens Energy y excluirse de la bolsa en febrero de 2023. Sin embargo, hasta esa fecha, sus acciones fueron cayendo hasta un 45% de su valor máximo en 2021.

"Siemens Energy se disparó hace dos años, por su apuesta en redes eléctricas y centros de datos", explica a EL ESPAÑOL-Invertia Francisco Méndez, responsable sindical de CCOO en renovables en Galicia.

La compañía ahora se encuentra entre las empresas que se benefician de una avalancha de inversiones en centros de datos hambrientos de energía en EEUU, lo que está impulsando los pedidos de disyuntores y transformadores.

Buena marcha de Nordex

En los últimos cinco años, la evolución de Nordex, fabricante alemán de aerogeneradores cuyo principal accionista es Acciona, con el 47,1% de las acciones, ha sido marcada por una fuerte volatilidad bursátil, mejoras tecnológicas y una notable recuperación financiera en 2025 tras varios ejercicios negativos.

Hasta ahora, el precio de la acción ha subido un 130,23% respecto a hace cinco años, principalmente ha sido en lo que va de 2025. Sin embargo, este crecimiento viene tras fuertes caídas anteriores, en 2021 cayó un 37% y en 2023, un 21%.

"Después de todo lo que hemos pasado, de unos años duros, déjame disfrutar de la buena marcha de la compañía", decía José Manuel Entrecanales, presidente ejecutivo y CEO de Acciona, a preguntas de EL ESPAÑOL-Invertia en febrero pasado.

El fabricante eólico alemán logró un beneficio de 39 millones de euros en los seis primeros meses de 2025, un espectacular aumento frente a los 8,8 millones de todo el 2024 y las pérdidas registradas entre 2020 y 2023 (por ejemplo, −302 millones en 2023 y −497 millones en 2022).

Impacto de las políticas de Trump

La industria eólica en Europa atraviesa un periodo de alta inestabilidad por la subida de costes, problemas de calidad industrial, conflictos laborales y dificultades para financiar nuevos proyectos en un entorno regulatorio y macroeconómico desafiante.

WindEurope, en su reunión anual de abril pasado en Copenhague (Dinamarca), advertía de que Europa se enfrentaba a retos de competitividad y seguridad sin precedentes, con un desarrollo demasiado lento.

En su análisis señalaba que el Viejo Continente no construye suficientes parques eólicos nuevos por la falta de permisos, la lentitud en la construcción de la red, un diseño deficiente de las subastas y una electrificación insuficiente.

Y las políticas al otro lado del Atlántico con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca han sido la puntilla.

Hace tan solo cinco días, S&P Global Ratings rebajaba la calificación crediticia de Ørsted a 'BBB', apenas un escalón por encima del nivel considerado como "bono basura", desde la anterior calificación de BBB. La agencia justifica esta decisión por el aumento de los riesgos que enfrenta la división de energía eólica marina de Ørsted en Estados Unidos.

La postura inflexible del presidente de EEUU contra la energía eólica ha reducido drásticamente el valor de sus proyectos allí.

Todo ello confirma la advertencia de la Asociación Empresarial Eólica (AEE) sobre que las inversiones en nuevos parques eólicos se han ralentizado, y la insuficiencia de infraestructura y apoyo regulatorio pone en riesgo el cumplimiento de las metas para 2030.