Edificio de la sede de Naturgy en Madrid.

Edificio de la sede de Naturgy en Madrid. EP

Energía

Naturgy espera a conocer en detalle la reforma del mercado eléctrico para reactivar su proyecto de escisión

El proyecto Géminis, la división de su negocio regulado y liberalizado, alarga aún más su paralización por el cambio regulatorio que se avecina.

25 enero, 2023 02:37

Primero fue la invasión rusa en Ucrania, que distorsionó los precios energéticos de toda Europa, después el tope al gas, el mecanismo ibérico, y ahora la reforma del mercado eléctrico de la UE y las compras conjuntas de gas.

Todo se vuelve en contra del proyecto estrella de Naturgy, conocido como Géminis, para separar la compañía en dos partes, una para el negocio regulado y otra para el liberalizado.

Por el momento, el proyecto está en hibernación y no se espera que ni a corto ni a medio plazo se vuelva a reactivar. Según fuentes jurídicas consultadas por EL ESPAÑOL-Invertia, "si se tiene que esperar a que se apruebe la reforma del mercado eléctrico europeo, nos podríamos ir perfectamente a 2 ó 3 años".

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Es la tormenta perfecta para no mover ficha hasta que se vea cuáles son los efectos en la economía de tantos cambios regulatorios. "Sigue siendo una buena operación para crear valor, aunque todo el proceso para elaborar la escisión no se ha iniciado", señalan por su parte fuentes cercanas a la compañía.

"Lo que ocurre en Naturgy no es nuevo. Muchas operaciones internacionales parecidas están esperando a que amaine el temporal", añaden. Incluso la propia vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ya dijo meses atrás que no veía este proyecto viable. "La segregación de Naturgy no es conveniente en este momento", dijo en una entrevista en octubre pasado.

El fondo IFM y Géminis

La presentación de su plan de escisión coincidió en el tiempo con la reorganización de su consejo de administración tras la opa parcial de IFM y la entrada Jaime Siles como representante del fondo australiano. 

Según fuentes conocedoras, aunque inicialmente parecía que todos remaban en la misma dirección, "el fondo australiano siempre se ha mostrado más favorable a invertir en una energética integrada que dividida, así que no tiene ninguna prisa por que se reactive el plan de Francisco Reynés de escindir los dos negocios en dos nuevas compañías". 

Aún así, y pese a que el proyecto Géminis no está muerto, solo hibernando, IFM sigue comprando acciones de la compañía. Desde el 10,83% conseguido tras la opa, ya escala por encima del 14% y las mismas fuentes aseguran que "seguirán comprando", aunque a un precio muy superior al que pagó en la opa, 22,07 euros por título. 

El precio de la acción, a cierre del mercado de ayer, se sitúa ya en los 26 euros, un nivel en el que se mantiene desde principios de enero. 

IFM tenía como objetivo hacerse con -al menos- el 17% de la compañía. Una cifra que le permitía, según sus cálculos, tener presencia en el consejo con dos miembros, pero todavía le queda sumar un 3% más, lo que podría cambiar el equilibrio del consejo de administración, actualmente compuesto por 12 miembros.

Desde febrero de 2022 está repartido entre CriteriaCaixa, con Fainé a la cabeza, que reforzó su posición pasando de dos a tres consejeros. El holding posee un 27% del capital de la gasista y le siguen los fondos CVC y GIP, con un 21% cada uno y dos asientos también cada uno. La estatal argelina Sonatrach tiene el 4,1%, con un asiento, e IFM, otro. Cierran la lista tres dominicales.

Reforma del mercado eléctrico

La decisión de Naturgy de esperar a conocer más el detalle de la reforma que plantea Europa para su mercado eléctrico coincide con el sentir de todo el sector. Grandes eléctricas, sector renovable, empresas de ingeniería que se dedican al montaje y mantenimiento de instalaciones eléctricas y las de bienes de equipo ya han dicho que no les gusta el plan de Ribera.

Las principales alegaciones en contra señalan a la incertidumbre regulatoria y la afectación a las inversiones que el sector tiene que llevar a cabo para ejecutar la transición energética como principales damnificadas.

[De las grandes empresas a los instaladores: Ribera se pone en contra al sector eléctrico con su reforma del mercado]

Pero también repercutir en el impulso de un nuevo sector que pretende ser líder en el escenario internacional: el del hidrógeno verde. Este diario ya contó que se necesita que haya excedente de capacidad renovable instalada para poder producirlo a un precio competitivo. Es decir, que haya más generación que demanda y que se abarate para que sea rentable producirlo.