Por qué España no puede salir unilateralmente del mercado eléctrico europeo

Por qué España no puede salir unilateralmente del mercado eléctrico europeo Laura Ojea

Energía

Por qué España no puede salirse del mercado eléctrico europeo

El Gobierno español ha pedido en Bruselas modificar el sistema de fijación de precios de la electricidad en la UE con poco resultado.

26 octubre, 2021 16:14

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¿Es posible que España pueda salirse unilateralmente del mercado eléctrico europeo? Es la amenaza del Gobierno en Bruselas ante la negativa de la mayoría de los países miembros de tomar medidas más contundentes para parar la escalada sin precedentes de los precios de la luz. 

"Generaría una situación kafkiana", explica a EL ESPAÑOL-Invertia Jordi Martínez, socio director en AEC (Advanced Energy Consulting). "Es cierto que la situación actual nos ha permitido detectar ciertas ineficiencias del diseño del mercado eléctrico europeo, pero no se pueden tomar medidas que tengan un efecto de un día para otro".

"No tendría sentido salirse de un mercado tan interconectado, donde se integran mercados intradiarios, diarios, servicios de ajuste... de hecho, el camino en la UE es justo hacia la dirección contraria, hacia la integración". Aún así, el experto coincide en que "la situación no es sencilla y Bruselas ha decidido que cada uno aguante su vela estos meses".

"Es una declaración sin recorrido", señala por su parte Javier Colón, gerente y socio en la consultora especializada en mercado eléctrico, Neuro Energía. "Suena más bien a desviar la atención y echar la culpa a Bruselas". 

"Es muy difícil que se pueda llevar a cabo porque afecta también a los intercambios con otros países", puntualiza Pedro Linares, director de la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad de la Universidad Pontificia de Comillas y cofundador del Instituto de Investigación Tecnológica (IIT).

"Posible, es posible si se sigue la estela del Brexit en Reino Unido" explican fuentes del sector renovable. "Otra cosa es que sea interesante desde un punto de vista económico. Si nos salimos del sistema eléctrico europeo, por ejemplo, no se va a poder importar electricidad de Francia, que es más barata que la que se genera aquí, y eso supone hasta 4 TWh al año. No sería la única consecuencia. Fuera de la Unión Europea hace frío".

"Creo que la secretaria de Estado de Energía no hablaba de salirnos del mercado europeo, sino de decoupling (desacoplamiento) entre el precio de la electricidad que sale en el mercado mayorista y lo que realmente van a recibir las productoras eléctricas", explican fuentes jurídicas del despacho de abogados Cuatrecasas a este diario.

"En particular las que tienen menos costes (costes variables, se entiende; las renovables) y desvincular la retribución de estas últimas del precio del gas (otra forma de “desacoplamiento”). En el fondo, lo que está proponiendo es buscar otra forma de poner precio a la electricidad que viene de cada tipo de tecnología de generación".

Los expertos coinciden. La advertencia del Gobierno español en Bruselas tiene poco recorrido. Y si ha sido una medida de presión tampoco ha servido de mucho. La comisaria de Energía, Kadri Simsons, ya lo ha vuelto a rechazar.

Además, el equipo de Ursula von der Leyen ve problemas prácticos a la compra conjunta de gas y avisa de que la reforma del mercado europeo de la electricidad que plantea España aumentaría el riesgo de apagones, que el actual sistema ha eliminado.

"Si España quiere hacer algo, podría mirar a los países vecinos como Italia o Portugal, que han conseguido bajar el precio de la luz con medidas fiscales más agresivas, y evitar declaraciones que no tienen ningún alcance", concluye Jordi Martínez de AEC.