El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la cumbre de líderes europeos de Eslovenia la semana pasada

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la cumbre de líderes europeos de Eslovenia la semana pasada UE

Energía

España, Francia, Italia y Polonia, aliadas frente a Bruselas para forzarla a bajar el precio de la luz de manera conjunta

Von der Leyen presentará el miércoles su 'caja de herramientas' para amortiguar el impacto de la crisis de precios, sobre la que no hay consenso.

10 octubre, 2021 02:05
Bruselas

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El alza imparable de los precios de la energía ha abierto una nueva fractura entre los países de la Unión Europea. La división ya no es Norte contra Sur, como en la crisis del euro; ni tampoco Este contra Oeste, como ocurrió en la crisis de refugiados o ahora con la deriva autoritaria en Polonia y Hungría.

Ahora el Este y el Sur (liderados por España, Francia, Italia y Polonia) han forjado una alianza inédita para reclamar a Bruselas medidas inmediatas a corto plazo con el fin de amortiguar el impacto de la subida de la luz. Enfrente tienen a Alemania, Holanda y los países nórdicos, que rechazan una intervención fuerte a escala de la UE.

Esta división se reproduce dentro de la propia Comisión Europea, aunque aquí el reparto de fuerzas se complica todavía más. Paradójicamente, los comisarios directamente responsables del departamento de Energía -el holandés Frans Timmermans y la finlandesa Kadri Simson- son los más reticentes a actuar.

En contraste, el comisario de Asuntos Económicos, el italiano Paolo Gentiloni, apoya abiertamente la compra conjunta de gas, una de las propuestas centrales de Madrid y París. No ha firmado la carta de España y Francia pero está con ellos. La gran sorpresa es que la presidenta, la alemana Ursula von der Leyen, ha ido un paso más allá y ha defendido romper el vínculo entre el precio del gas y el de la electricidad, la demanda más urgente de los países del Sur y del Este. 

Esta profunda división dificulta una respuesta conjunta de la UE al encarecimiento de la factura eléctrica, tal y como se evidenció en la reunión de ministros de Medio Ambiente celebrada la semana pasada. "Creemos que esta es una situación excepcional, que no se veía desde el rally de precios del petróleo a principios de los años 70, y que si no reaccionamos a la altura del problema que tenemos por delante, lo vamos a pasar mal", avisó la vicepresidenta Teresa Ribera

La vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, durante la reunión de ministros de Medio Ambiente de la UE

La vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, durante la reunión de ministros de Medio Ambiente de la UE UE

"Queremos que la Comisión presente propuestas para una regulación más eficaz del mercado de la electricidad", sostiene el representante francés. "No podemos quedarnos quietos sin hacer nada frente a este problema", dijo el ministro griego, Kostas Skrekas. "Las iniciativas que prepara la Comisión no son nada nuevo", se quejaba su homólogo portugués, Joao Pedro Matos.

En el extremo contrario, el secretario de Estado holandés, Dilan Yesilgöz-Zegerius, sostiene que "no debemos interferir en el mercado único de la energía ni del CO2 con medidas ad hoc". "Aunque es una situación grave, es muy importante que no tomemos decisiones drásticas que tengan consecuencias a largo plazo y de largo alcance", coincide el ministro danés, Dan Jorgensen. "Somos muy escépticos sobre cualquier intento de influir en el mercado libre", dijo la alemana Svenja Scuhlze.

Como telón de fondo del debate está el oscuro papel que juega Rusia en esta crisis. La sola sugerencia por parte del presidente Vladimir Putin de que podría estar dispuesto a aumentar la producción de gas provocó la semana pasada una fuerte caída de precios. Polonia acusa a Moscú de "manipular el mercado" y de tratar el suministro de gas como "una herramienta política".

"La Comisión debería probablemente investigar estas prácticas comerciales desleales", ha pedido el secretario de Estado polaco, Adam Guiborugé-Czetwertynski. El Ejecutivo comunitario responde que de momento Rusia está respetando todos sus contratos, pero Von der Leyen se ha quejado ya varias veces de que Moscú no ha aumentado la producción, como sí ha hecho Noruega para frenar la escalada de precios.

Caja de herramientas

En este contexto de fractura total, el Ejecutivo comunitario tiene previsto presentar el próximo miércoles 13 de octubre una "caja de herramientas" con medidas para amortiguar el encarecimiento de la factura de la luz. Una propuesta que se debatirá en el próximo Consejo Europeo del 21 y 22 de octubre. Las discrepancias internas en el colegio de comisarios hacen que hasta el último momento pueda haber cambios. Estos son los instrumentos que sopesa Bruselas.

REBAJA DE IMPUESTOS Y COSTES DE RED: Bruselas dará barra libre total a los Estados miembros para que rebajen todos los impuestos que gravan la luz y para que saquen de la factura todo tipo de costes regulados y los financien mediante los presupuestos generales del Estado. Una medida insuficiente para el Gobierno de Pedro Sánchez, que ya ha agotado buena parte del margen impositivo. De hecho, el Ejecutivo español se abre a mantener suspendidos los impuestos a la luz también en 2022.

La comisaria de Energía, Kadri Simson, no quiere actuar a nivel de la UE

La comisaria de Energía, Kadri Simson, no quiere actuar a nivel de la UE Parlamento Europeo

AYUDAS CONTRA LA POBREZA ENERGÉTICA: "La prioridad inmediata debe ser mitigar el impacto social y proteger a los hogares vulnerables, garantizando que no se agrave la pobreza energética", dijo la comisaria de Energía la semana pasada en la Eurocámara. El Ejecutivo comunitario ve con buenos ojos realizar pagos directos a los hogares más vulnerables o dar ayudas públicas a las empresas, en particular a las pymes. Eso sí, usando los presupuestos nacionales.

Grecia ha planteado crear a escala europea un fondo de entre 5.000 y 8.000 millones de euros para este invierno, que se repartiría de forma proporcional entre los Estados miembros y se financiaría con los ingresos del sistema europeo de comercio de emisiones de CO2. Una iniciativa que no ha encontrado ningún eco en Bruselas.

COMPRA CONJUNTA DE GAS EN LA UE: La puesta en marcha de una plataforma europea de compra conjunta de gas, una medida planteada por España y Francia con el fin de amortiguar el alza de precios y reforzar el poder de negociación de la UE frente a productores como Rusia, cosecha un apoyo creciente entre los Estados miembros. El ejemplo a seguir es el de las vacunas contra la Covid-19. Grecia, Rumanía, República Checa, Italia o Portugal están también a favor.

La comisaria de Energía se ha declarado dispuesta a estudiarlo, pero se declara escéptica. "No es una nueva idea y se ha discutido antes, pero su complejidad y los obstáculos prácticos han pesado siempre más que los beneficios", dijo Simson en la Eurocámara. "No estamos convencidos en este momento de que las compras conjuntas de gas puedan ofrecer realmente una solución", coincide la ministra belga, Céline Tellier.

La presidenta Ursula von der Leyen sí apoya romper el vínculo entre el precio del gas y el de la electricidad

La presidenta Ursula von der Leyen sí apoya romper el vínculo entre el precio del gas y el de la electricidad CE

REFORMA DEL SISTEMA DE FIJACIÓN DE PRECIOS: Es la propuesta estrella de España y de Francia y recibió la semana pasada un impulso inesperado por parte de Von der Leyen. "Si los precios de la electricidad están altos es debido a los elevados precios del gas. Tenemos que examinar la posibilidad de desvincularlos dentro del mercado, porque tenemos energías mucho más baratas, como por ejemplo las renovables", afirmó la presidenta.

Sin embargo, la comisaria de Energía dio marcha atrás apenas horas después. "Algunos apuntan al diseño del mercado eléctrico europeo como parte del problema. Sin embargo, cuando la demanda y los precios son altos en todo el mundo, es imposible que la UE sea inmune. El diseño del mercado de la electricidad está hecho a medida para ofrecer más energías renovables y energía más barata a todos los consumidores y mejorar la integración transfronteriza", sostiene Simson. La finlandesa asegura que "no hay tabús", pero en realidad lo único que está dispuesta a ofrecer es un estudio del diseño actual del mercado eléctrico.

COMBATIR LA ESPECULACIÓN DEL CO2: Este es uno de los cinco pilares de la declaración conjunta firmada por España, Francia, Grecia, Rumanía y República Checa. También cuenta con la simpatía de Polonia. "Hay una preocupación sobre una posible burbuja especulativa en el mercado de emisiones de CO2 y debemos reducir el poder de los especuladores. El alza de los precios de los permisos de emisión ponen en cuestión la capacidad de nuestras empresas energéticas de financiar su transición", avisa el ministro polaco.

También aquí, el Ejecutivo comunitario es escéptico y reticente a actuar con el argumento de que no hay pruebas de manipulación del sistema europeo de comercio de emisiones.