Bruselas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, considera una "muy buena noticia" el acuerdo alcanzado este jueves por el Consejo Europeo para aprobar definitivamente el fondo anti-Covid de 750.000 millones de euros y el presupuesto plurianual de la UE tras superarse el veto de Polonia y Hungría, según han informado fuentes de Moncloa. El paquete de estímulo -cuyo importe total asciende a 1,8 billones de euros- se diseñó pensando en salir al rescate de España e Italia, los países más golpeados de la pandemia.

Sánchez prevé que ahora se aceleren los trámites finales y se recupere el tiempo perdido, de forma que las ayudas comunitarias empiecen a llegar a España antes del verano de 2021, como estaba inicialmente previsto. El Gobierno español es uno de los que necesitan de forma urgente los fondos europeos y de los que más han apremiado en Bruselas para que se aprueben cuanto antes.

"Creemos que es una muy buena noticia que esto ya se haya desbloqueado. Todo el mundo está por la labor de avanzar lo más rápidamente posible. "Siempre hemos hablado de antes del verano. Ahora tenemos que correr, olvidar que ha habido este bloqueo con el tema del mecanismo de condicionalidad, que ya se ha resuelto, y seguir avanzando lo más rápidamente posible", señalan las fuentes consultadas.

Emmanuel Macron, Angela Merkel, Charles Michel, Viktor Orban y Mateusz Morawiecki, en el momento del acuerdo UE

El compromiso será confirmado por la Eurocámara y los Gobiernos en los próximos días. Después, la decisión que permite a la Comisión Europea endeudarse en los mercados para crear el fondo anti-Covid tiene que ser ratificada por todos los parlamentos nacionales. Un trámite que normalmente cuesta más de un año pero que ahora se comprimirá al máximo.

Líder en recesión, paro y déficit

Según las últimas previsiones de la UE, la economía española sufrirá este año el mayor desplome de toda la UE (-12,4%). Nuestro país lidera también las previsiones de paro (17,9% el año que viene, por delante incluso de Grecia) y de déficit público (12,2% en 2020). De ahí la urgencia de Sánchez por recibir las ayudas europeas, ya que la falta de margen presupuestario limita la capacidad del Gobierno para dar subvenciones como hacen otros países como Alemania.

Sánchez prevé recibir hasta 140.000 millones de euros, de los que 72.700 millones serán transferencias a fondo perdido. El Gobierno de PSOE y Unidas Podemos ya ha presupuestado 27.000 millones en los presupuestos de 2021, aunque no está claro que vaya a llegar esa cantidad.

Pedro Sánchez conversa en segundo plano con Ursula von der Leyen durante el Consejo Europeo UE

A partir del 1 de enero de 2021 se abrirá el plazo oficial para que España presente su plan de inversiones y reformas, la condición que exige la UE a cambio de las ayudas. Sánchez ya presentó una primera versión en octubre, que ponte todo el énfasis en las inversiones pero que apenas habla de reformas. En una reciente entrevista con EL ESPAÑOL, el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, insistía en que estas reformas son ahora imprescindibles.

De hecho, las ayudas no empezarán a fluir hasta que Bruselas apruebe el plan español, algo que se prevé que suceda en abril si el plan de reformas de Sánchez convence a la UE. La vicepresidenta Nadia Calviño ya negocia con el Ejecutivo comunitario reformas en pensiones y mercado laboral.

Además del dinero del fondo de rescate, España tiene adjudicados en el presupuesto plurianual de la UE un total de 35.400 millones en fondos estructurales, 34.124 millones en pagos agrícolas directos y 7.801 millones para desarrollo rural. Es decir, al menos 77.300 millones sin contar otras partidas como inmigración, I+D o Erasmus.

Angela Merkel ha sido la artífice del acuerdo para desbloquear el fondo anti-Covid UE

El Gobierno de Sánchez insistió hasta el último minuto en que España prefería una solución a Veintisiete, sin excluir a Polonia y Hungría del fondo anti-Covid. El secretario de Estado para la UE, Juan González-Barba, ha viajado en las últimas semanas a Budapest y Varsovia para convencerles de que levantaran su veto.

Para la delegación española no plantea ningún problema la solución que al final ha encontrado la presidencia alemana: una declaración política que no modifica el reglamento sobre condicionalidad en materia de Estado de derecho.

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