El presidente estadounidense, Donald Trump.

El presidente estadounidense, Donald Trump.

Macroeconomía

Estados Unidos mantiene los aranceles sobre productos españoles

Las modificaciones anunciadas este jueves entrarán en vigor el 1 de septiembre para productos como el vino o el aceite.

13 agosto, 2020 08:38

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha anunciado que mantiene los aranceles que impuso a la Unión Europea en un 15% para los productos de aviación civil y un 25% para los demás, entre los que se incluyen el vino o el aceite, por un valor total de 7.500 millones de dólares (unos 6.348 millones de euros).

En los cambios de la lista -que han calificado como "cambios modestos"- se han sacado productos de Grecia y Reino Unido, y se han sumado otros de Francia y Alemania. Las modificaciones anunciadas este jueves entrarán en vigor el 1 de septiembre de 2020.

"La UE y los estados miembros no han tomado las acciones necesarias para cumplir con las decisiones de la OMC", ha afirmado el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, según recoge el comunicado de la USTR.

Asimismo, ha señalado que Estados Unidos "iniciará un nuevo proceso con la UE" para "llegar a un acuerdo que remedie la conducta que perjudicó a la industria y los trabajadores de la aviación estadounidense" y se garantice "la igualdad de condiciones para las empresas estadounidenses".

La Administración estadounidense comunicó en octubre el incremento de los aranceles a la Unión Europea a partir del 10% en el caso de productos de aviación civil -en marzo los aumentó hasta el 15%- y del 25% para productos agrícolas y otras importaciones. El impuesto afectó principalmente a Alemania, Reino Unido, Francia y España, especialmente al sector del vino y el aceite.

Airbus

La percha de Estados Unidos para mantener los aranceles continúa siendo la disputa comercial a raíz del conflicto por los subsidios que recibió el constructor aeronáutico europeo Airbus en detrimento de su rival estadounidense Boeing, que la OMC resolvió en favor de Washington al autorizar que impusiera gravámenes a productos de la UE y el Reino Unido valorados en 7.500 millones.

Por esa razón, productos como el aceite, el queso, el vino y las aceitunas, que suman exportaciones a EEUU por valor de unos 1.000 millones de euros al año, seguirán sufriendo un sobreprecio del 25%.

En medio de la disputa por los subsidios de Airbus, Estados Unidos sí ha modificado la lista de productos para introducir productos como las mermeladas alemanas y los cuchillos de carnicero franceses y a cambio saca de la lista otros artículos de Grecia o el Reino Unido, con tasas entre el 15% y el 25%.

Retirada de barreras

Un grupo de 13 senadores, tanto republicanos como demócratas, han solicitado formalmente esta semana a través de una carta al USTR que retirase los gravámenes a los productos europeos ante la pronunciada crisis económica que vive EEUU por la pandemia del coronavirus.

"La demanda de estos productos ha caído, dejando a importadores y distribuidores con producto por valor de meses, muchos de ellos perecederos, en almacenamiento y tránsito sin una fecha final a la vista por la pandemia", citaron los senadores, entre los que figuran los demócratas Robert Menendez y Dianne Feinstein, y los republicanos John Barrasso y Pat Toomey.

La renovación de los aranceles sobre Europa llega solo unos días después de que Trump aplicase un arancel del 10% al aluminio de Canadá, apenas un mes después de ratificar el nuevo tratado comercial entre EEUU, México y Canadá.

La medida enfureció al Gobierno del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y avivó la guerra comercial entre Washington y aliados tradicionales.

Aranceles "injustificados"

En Europa, después de que la OMC determinara el pasado octubre los efectos adversos para Boeing en relación con cinco campañas de venta de aviones que Airbus ganó entre 2011 y 2013, Airbus anunció que renunciaba a las condiciones preferentes en los créditos concedidos por España y Francia para la construcción de su avión A350, que fueron considerados por la OMC como ayudas ilegales.

Por ese motivo, la OMS autorizó a Estados Unidos la imposición de gravámenes a productos de la UE y el Reino Unido por unos 7.500 millones de dólares.

Tras la adopción de esta medida, el comisario europeo de Comercio, Phil Hogan, solicitó en julio a Washington que levantara estos aranceles "injustificados", sin respuesta hasta ahora desde la administración de Donald Trump.

"La Unión Europea ha realizado propuestas específicas para alcanzar un acuerdo negociado en las prolongadas disputas transatlánticas de fabricantes de aviones civiles y sigue abierta a trabajar con EEUU para alcanzar una solución justa y equilibrada", apuntó Hogan.

La UE y Estados Unidos son aliados tradicionales, pero desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, en enero de 2017, se ha deteriorado la confianza mutua y hora ambas partes se miran con recelo.

EEUU, principal destino comercial

El sector del aceite de oliva español y la aceituna de mesa son líderes mundiales en producción y comercializaciónPrecisamente, EEUU es el principal destino comercial fuera de la UE de productos agroalimentarios, con un volumen de exportaciones de 2.032 millones de euros. También es el principal origen de las importaciones españoles, con 1.998,38 millones de euros.

El sector ya alertó entonces de las graves consecuencias que supondrían las tasas de Trump ante la bajada en los precios que conllevaría a los productos agroalimentarios. La imposición de aranceles suponen alejar el objetivo de ganar cuota de mercado y trabar más la comercialización de los productos agroalimentarios.

Para contrarrestar esta situación, la propia industria reclamó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, liderado por Luis Planas, la regulación de las ayudas de Airbus o una acción política “contundente” ante la Unión Europea.

Igualmente, solicitaban intensificar desde España las relaciones bilaterales con EEUU y, en caso de que no sean favorables, aplicar represalias contra sus productos. A todo ello se sumaría la petición de medidas compensatorias ante el “apoyo urgente” que el sector necesita.