José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Empleo

Un tercio de las oficinas de la Seguridad Social está en riesgo de cierre por falta de personal

En los últimos dos años, este departamento ha perdido a más de 2.000 trabajadores. Solo quedan 25.000 empleados, un 20% menos que en 2010. 

1 agosto, 2021 01:08

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El Consejo de Ministros aprobó la mayor oferta pública de empleo de la historia el pasado martes.34.000 nuevas plazas que vendrán a reforzar las plantillas de la Administración General del Estado (AGE). Al menos 450 de ellas (sin contar administrativos y auxiliares) son para la Seguridad Social y sus centros de atención al público en toda España, cuya situación seguirá siendo critica a pesar de este refuerzo.

Según datos del Ministerio que dirige José Luis Escrivá, un tercio de las oficinas del Instituto de Seguridad Social corre el riesgo de cerrar por la falta de personal y un 29% de los centros de la Tesorería afrontan problemas de funcionamiento por la escasez de recursos humanos. 

Las cifras no dejan lugar a dudas. El Instituto de Seguridad Social (que gestiona el reconocimiento y control del derecho a las prestaciones económicas como la pensión de jubilación o la incapacidad temporal) tiene 432 oficinas repartidas por toda España. De ellas, 132 (un 32%) cuentan solo con tres o menos empleados. Esto para el ministerio implica que están en riesgo de cierre.

De hecho, Seguridad Social ya ha tenido que cerrar, en los últimos meses, 24 oficinas (un 6% del total) por la escasez de personal. La situación en el caso de la Tesorería (que se dedica a la gestión y control de la cotización y de la recaudación de las cuotas y demás recursos de financiación del Sistema de la Seguridad Social) también es inquietante. 

De sus 477 oficinas, 138 (un 29%) están gestionadas por seis o menos trabajadores. Para el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, esto significa que afrontan "problemas de funcionamiento". 

Esta carestía de recursos humanos se extiende por todas las comunidades autónomas, aunque se centra en las que tienen mayor extensión geográfica, particularmente Andalucía, Castilla y León y Castilla-La Mancha

Desde el Ministerio muestran extrema preocupación ante la constante pérdida de efectivos que están afrontando en los últimos años. De hecho, en 2020 se jubilaron unos 1.100 trabajadores y en 2019 casi mil. Es decir que, en dos años, Seguridad Social ha perdido unos 2.000 empleados. Todo ello con una tasa de reposición mínima, según las fuentes consultadas. 

La previsión es que este fenómeno empeore. El propio ministro José Luis Escrivá, en sus intervenciones parlamentarias de este año, alertaba de que cuenta con una plantilla muy envejecida, con una media de 55 años. Solo el 5% de ellos son menores de 40% años y espera que el 10% de la plantilla se jubile en los próximos tres años.

En estos momentos, la plantilla de la Seguridad Social está conformada por unos 25.000 efectivos, una cifra un 20% menor que hace 10 años. Está claro que tiene que crecer. Pero, ¿hasta qué número? 

Por lo pronto, desde el departamento descartan retomar los efectivos que no se han repuesto. "Lo ideal sería recuperar el total perdido en los últimos años pero asumimos que la Seguridad Social puede funcionar adecuadamente con un número menor de funcionarios por las ganancias de eficiencia alcanzadas, los cambios tecnológicos previstos y siempre que se realicen cambios organizativos".

De hecho, cabe recordar que la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, dentro de la reforma del sistema que ha propuesto, ha recomendado crear una agencia de la Seguridad Social. "Pensamos que lograría mejorar la eficiencia", valoran desde el departamento. 

Necesidades

Mientras, las necesidades de personal son acuciantes. Así lo demuestra que la gestión del Ingreso Mínimo Vital (IMV) atascara en su momento las oficinas de la Seguridad Social, que se vieron superadas por el tsunami de más de un millón de solicitudes que tuvieron que afrontar. Por ello, se tuvo que 'fichar' a mil interinos a través de Tragsatec. 

La pérdida de efectivos entre el cuerpo funcionarial en la última década ha sido una constante en el Estado. Según los datos de Comisiones Obreras, entre 2011 y 2021, la Administración General del Estado ha perdido unos 46.000 efectivos. Trabajo y Seguridad Social son los ministerios que más han sufrido este fenómeno, con un recorte de plantillas medio del 25%. Es decir, todavía mayor que las estimaciones gubernamentales.