El argentino Javier Milei, el uruguayo Luis Lacalle, la presidenta Ursula von der Leyen, el brasileño Lula da Silva y el paraguayo Santiago Peña, durante el anuncio del acuerdo UE-Mercosur en diciembre de 2024 en Montevideo

El argentino Javier Milei, el uruguayo Luis Lacalle, la presidenta Ursula von der Leyen, el brasileño Lula da Silva y el paraguayo Santiago Peña, durante el anuncio del acuerdo UE-Mercosur en diciembre de 2024 en Montevideo Comisión Europea

Economía

La UE aprueba el polémico acuerdo comercial con Mercosur pese al 'no' de Francia y las protestas agrícolas

Italia se pasa al bando del 'sí' tras la nueva ronda de concesiones de Bruselas y permite a Von der Leyen viajar a Paraguay el 17 de enero para firmar definitivamente el pacto tras 26 años de negociaciones.

Más información: Bruselas propone medidas para abaratar los fertilizantes con el fin de ganar el 'sí' de Italia al pacto con Mercosur

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Las claves

La UE ha aprobado el acuerdo comercial con Mercosur pese al rechazo de Francia y las protestas agrícolas.

Italia fue clave para la aprobación, cambiando su voto tras concesiones para el sector agrícola, como adelantos de la PAC y medidas para abaratar fertilizantes.

El acuerdo crea un mercado de 700 millones de habitantes, reduce aranceles y podría aumentar un 39% las exportaciones de la UE a Mercosur.

España se beneficia especialmente por su peso comercial e inversor en Mercosur; el pacto incluye mecanismos para proteger productos agrícolas europeos sensibles.

Tras 26 años de negociaciones agónicas y cuando ya todo parecía perdido, llegó la fumata blanca. Los países de la Unión Europea han aprobado este viernes el polémico acuerdo de libre comercio con Mercosur -bloque formado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay- pese al 'no' de Francia, principal potencia agrícola comunitaria y las protestas del campo.

El voto decisivo ha sido el de la italiana Giorgia Meloni. En diciembre se alió con Emmanuel Macron para forzar un nuevo aplazamiento de la firma con Mercosur, pero este viernes se ha pasado al bando del ‘sí’ tras la última ronda de concesiones al sector agrícola de la Comisión de Ursula von der Leyen, según han confirmado fuentes europeas.

En concreto, Bruselas ha puesto esta misma semana sobre la mesa un paquete de medidas para abaratar los fertilizantes y ha ofrecido adelantar a 2028 el pago de hasta 45.000 millones de euros de la PAC correspondientes al periodo 2028-2035. No hay dinero nuevo, pero Roma se da por satisfecha.

En contraste, Macron se ha atrincherado en el 'no' por considerar insuficientes las concesiones del Ejecutivo comunitario. Lo cierto es que el presidente francés se ha opuesto desde el principio al acuerdo comercial con Mercosur para proteger a la industria cárnica francesa.

"Pese a los avances indiscutibles, debe constatarse un rechazo político unánime al acuerdo, como han puesto claramente de manifiesto los recientes debates en la Asamblea Nacional y en el Senado. En este contexto, Francia votará en contra de la firma", anunció el presidente galo en un comunicado difundido a última hora del jueves.

Tampoco han apoyado el acuerdo con Mercosur Polonia, Hungría, Bélgica, Irlanda y Austria, pero no alcanzan la minoría de bloqueo necesaria para frenarlo. Tras constatar que existe una mayoría cualificada suficiente, la presidencia chipriota ha lanzado un procedimiento escrito para autorizar la firma que ha culminado con éxito a las 17:00 horas.

"Este acuerdo es importante para la soberanía y la autonomía estratégica de la UE: con este acuerdo, la UE está dando forma a la economía global", celebra el presidente del Consejo Europeo, António Costa. "Europa está enviando una señal fuerte: nos tomamos en serio la creación de crecimiento y empleo y la protección de los intereses de los consumidores y las empresas europeas", ha dicho Von der Leyen.

El resultado supone una victoria política en la UE para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y para el canciller alemán, Friedrich Merz, los principales impulsores en los últimos meses del acuerdo con el bloque latinoamericano. 

Ambos lo consideran como una prioridad estratégica, por considerar que permitirá a la UE abrir nuevos mercados para compensar la subida de aranceles decretada por Trump y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de China en productos clave como las tierras raras.

"España es un país clave en el comercio de la UE con Mercosur y gracias a los profundos vínculos culturales puede reforzar su papel de conexión", ha destacado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.

Nuestro país tiene un peso significativo en el total de comercio UE-Mercosur, al representar el 9% de las exportaciones y el 18% de las importaciones totales de la UE al bloque latinoamericano en 2024. España ocupa además una posición destacada como inversor en los países de la región, en sectores como energía, infraestructuras, telecomunicaciones, servicios financieros o transporte.

"Se trata, por tanto, de un acuerdo estratégico para España y Europa, que no sólo amplían su red de socios y acceso a nuevos mercados, sino que también refuerzan su autonomía estratégica mediante el refuerzo de cadenas de suministro y la diversificación de fuentes críticas", asegura Cuerpo.

"El acuerdo UE-Mercosur constituye un hito en la política comercial europea y una clara señal de nuestra soberanía estratégica y capacidad de acción. Esto es positivo para Alemania y para Europa", ha escrito Merz en su cuenta de X.

Con el visto bueno de los países de la UE, la presidenta Von der Leyen tiene ya vía libre para viajar a Paraguay -que ostenta la presidencia de turno de Mercosur- y firmar el pacto, a la espera de su ratificación por el Parlamento Europeo. La rúbrica está prevista para el sábado 17 de enero, según ha informado el ministro de Exteriores de Argentina.

El acuerdo con el bloque latinoamericano -que se basa en el canje de carne de vacuno y productos agrícolas latinoamericanos por coches y maquinaria de la Unión Europea- formará un mercado de 700 millones de habitantes y ahorrará a los exportadores europeos 4.000 millones de euros al año en aranceles, según la Comisión.

En concreto, se recortan los "aranceles prohibitivos" de Mercosur sobre productos industriales clave como automóviles (actualmente 35%), maquinaria (14-20%) y farmacéuticos (hasta 14%), 

Se calcula que el acuerdo puede incrementar las exportaciones anuales de la UE a Mercosur hasta un 39% (49.000 millones de euros), apoyando más de 440.000 empleos en Europa.

Aunque el pacto ha provocado un fuerte rechazo en el sector primario (con protestas en numerosas capitales de la UE), Bruselas sostiene que permitirá aumentar en un 50% las exportaciones agroalimentarias europeas a Mercosur, gracias a la rebaja de aranceles en productos clave como vinos y licores (hasta el 35%), chocolate (20%) y aceite de oliva (10%).

Además, el pacto protege frente a cualquier imitación 344 indicaciones geográficas comunitarias. Para los productos más sensibles (carne de vacuno, pollo, arroz y azúcar), la UE ha aprobado un mecanismo de vigilancia y alerta temprana para detectar cualquier aumento brusco de las importaciones, que permitiría reintroducir aranceles.