Economía

La compra del Santander por FirstBank deja a Puerto Rico sin bancos foráneos

22 octubre, 2019 18:35

San Juan, 22 oct (EFECOM).- La compra de los activos del Santander en Puerto Rico por FirstBank consolida el sector de la banca comercial en tres grupos locales, operación que deja el negocio financiero sin prácticamente entidades foráneas en la isla, sumida en una crisis económica que lastra el consumo.

La vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos de Puerto Rico, Zoimé Álvarez, dijo este martes en un escueto comunicado que le desea a FirstBank "el mayor de los éxitos en sus gestiones futuras".

"Esta transacción representa el fortalecimiento de FirstBank en la isla para su desarrollo como institución financiera", indicó Álvarez.

Las palabras de la directiva llegan después que el lunes ambas entidades financieras anunciaran un acuerdo para la venta de la filial de banca minorista en la isla del grupo español, Santander Bancorp, a FirstBank Puerto Rico por aproximadamente unos 1.100 millones de dólares.

La operación tiene calado, ya que el Banco Santander Puerto Rico es el cuarto mayor banco de la isla, con una cuota de mercado en depósitos de un 8 %, 27 sucursales, 1.000 empleados y unos activos totales de 6.200 millones de dólares.

El Santander esgrimió que la situación del sector financiero en Puerto Rico, donde el 70 % del mercado está en manos de tras bancos, no permitiría al grupo español alcanzar una posición de liderazgo.

La consecuencia más destacada de la operación es que ya no hay entidades financieras extranjeras en Puerto Rico, salvo la residual de CitiBank, banco centrado en la isla en operaciones corporativas y que no cuenta con sucursales.

El adiós de la última entidad extranjera de banca comercial en Puerto Rico supone culminar un proceso de consolidación bancario que comenzó allá por 2010, cuando las autoridades federales forzaron el cierre de operaciones de Eurobank, R-G Premier Bank of Puerto Rico y Westernbank por su crítica situación.

El comisionado de Instituciones Financieras de Puerto Rico de entonces, Alfredo Padilla, dijo que la isla disponía de un sistema financiero "diversificado e internacionalizado" con la presencia del grupo Santander, BBVA y Citibank.

El español BBVA alcanzó en 2012 un acuerdo para vender sus negocios en Puerto Rico a Oriental por 500 millones de dólares, en un momento en el que era una de las entidades con menor porcentaje de negocio.

Oriental precisamente anunció el pasado junio la adquisición de las operaciones en Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos del banco canadiense Scotiabank.

El fin de la banca comercial foránea en Puerto Rico se culminó el lunes con el anuncio del Santander de la venta de sus activos a FirstBank.

Santos Negrón, antiguo jefe de Análisis y Estudios Económicos del estatal Banco Gubernamental de Fomento (BGF) de Puerto Rico, dijo a Efe que no es sorprendente esta última operación financiera dada la situación de la economía de Puerto Rico.

El experto indicó que el ambiente económico en la isla, sumida desde hace más de una década en una profunda crisis, no favorece el consumo y por lo tanto ha podido explicar que los bancos extranjeros, ante las dificultades para obtener rentabilidades, optaran por poner fin a sus operaciones.

"Antes los márgenes de ganancia eran grandes, pero la situación ha cambiado", indicó Negrón, para quien es obvio que un panorama de crisis, emigración y falta de perspectivas no hacen a Puerto Rico atractivo para obtener beneficios en la banca de consumo.

La venta anunciada el lunes deja a Puerto Rico con tres grandes bancos locales que se reparten el negocio financiero más el residual Citibank, encabezados por el Banco Popular, Oriental y el FirstBank.

El Banco Santander en Puerto Rico, a 30 de junio de 2019, tenía 6.200 millones de dólares en activos, 3.100 millones de dólares en préstamos y 5.000 millones de dólares más en depósitos.

Una vez finalizada la transacción, FirstBank alcanzará 17.600 millones de dólares en activos, 12.000 millones en cartera de préstamos y más de 14.000 millones en depósitos.