Economía

España pierde la ocasión de ser referencia "fintech" sin el banco de pruebas

17 febrero, 2019 10:04

Madrid, 17 feb (EFECOM).- El sector financiero y las empresas financieras y aseguradoras de base tecnológica ("fintech" e "insurtech") creen que si no se aprueba la creación del banco de pruebas ("sandbox") España perderá la oportunidad de convertirse en centro de referencia para testar los productos más innovadores.

Así lo ha asegurado a Efe el presidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), Rodrigo García de la Cruz, que ha destacado también el alto potencial impulsor del "sandbox" en las empresas más innovadoras, puesto que permitiría aumentar las cifras de empleo e inversión en un 25 %.

La creación de este "sandbox" está recogida en un Anteproyecto de Ley que el Gobierno anunció que aprobaría en breve pero que la convocatoria electoral podría dejar en papel mojado porque, incluso aunque lo aprobara y entrara en el Congreso, decaería con la disolución de las Cámaras, el próximo 5 de marzo.

García de la Cruz cree que España, que iba a convertirse en una referencia europea en la creación del "sandbox", pierde ahora una ocasión "de oro" para atraer capital y proyectos innovadores.

Las cifras de la AEFI reflejan que el sector factura ya en torno a 1.000 millones de euros, da empleo ya a más de 9.000 personas, que serán 4.500 adicionales a cierre de este año.

El "sandbox" es un banco de pruebas que permite a las empresas que trabajan en nuevos desarrollos y modelos de negocio financieros innovadores lanzar y testar sus productos en un entorno controlado, con el respaldo de los reguladores y sin que los potenciales riesgos afecten al consumidor final.

La primera experiencia se desarrolló en Reino Unido, y Singapur y Australia son también referentes en este ámbito.

De haber salido adelante, España se hubiera convertido en el primer país de habla hispana en ponerlo en marcha y uno de los pioneros en Europa, y se situaría estratégicamente como plataforma europea e internacional para empresas que están naciendo ("start up").

Entre las ventajas de implantarlo destaca la reducción de costes y del tiempo de lanzamiento al mercado de productos y servicios financieros innovadores, un mejor acceso a la financiación, la incentivación del emprendimiento y la atracción de inversión extranjera.

En el anteproyecto de ley que ahora decaerá con la disolución de las Cortes, se recogen dos modalidades: exención (en el caso de actividades que se sitúan bajo el paraguas del regulador con la normativa actual) o no sujeción (si son actividades aun no expresamente reguladas por su carácter innovador).

Bajo la modalidad de exención, el "sandbox" daría a las entidades innovadoras un periodo de pruebas en el que poder ir cumpliendo los requisitos (de capital, solvencia, gobierno corporativo, entre otros) para conseguir la licencia que les permita operar en el mercado.

En la modalidad de no sujeción, el "sandbox" sería un campo de actuación para las "fintech" e "insurtech" que realicen actividades no expresamente reguladas (por ejemplo, la intermediación de criptomonedas).

Puede servir también de banco de pruebas para los legisladores y reguladores puesto que permite hacer un seguimiento de la actividad para desarrollar la regulación futura y para mantener a los consumidores a salvo de los riesgos que pudieran entrañar este tipo de productos.

La licencia "sandbox" debería establecer criterios como la duración de las pruebas, el número máximo de clientes o la tipología de clientes a los que se pueden dirigir los servicios y productos.

El anteproyecto que pusieron en marcha la CNMV, el Tesoro Público y la Asociación Española Fintech establece que las pruebas se harán bajo tres condiciones: vigilancia de las autoridades competentes; delimitación de la duración y características de las pruebas, y máxima garantía para los participantes cuando se requiera de clientes reales.