Jon Fuller, CEO de Catalyse Europe, durante su reciente visita a Valencia.

Jon Fuller, CEO de Catalyse Europe, durante su reciente visita a Valencia. Vicent Bosch

Europa

Catalyse, un 'think tank' de energía limpia que aboga por que Europa "gane confianza" y "defienda su soberanía 'tech'"

El CEO de esta entidad, Jon Fuller, atiende a DISRUPTORES y afirma que a nivel continental "somos buenos inventando, pero cuando las empresas crecen y llegan al valle de la muerte es cuando los inversores institucionales lo ven muy arriesgado".

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Las claves

Catalyse Europe es un think tank sin ánimo de lucro en Bruselas que impulsa la transición energética, la seguridad nacional y la competitividad económica en Europa.

La colaboración público-privada es clave para alcanzar los objetivos de cero emisiones, ya que al menos el 95% del capital necesario debe ser privado.

El CEO de Catalyse destaca la necesidad de reforzar la confianza europea y defender la soberanía tecnológica ante desafíos globales y la competencia de EEUU y China.

España y ciudades como Valencia son ejemplo en el desarrollo de energías renovables y baterías, gracias a la cooperación entre autoridades, empresas y la comunidad local.

En cualquier ecosistema de innovación, el papel de los llamados think tanks suele tener cierta importancia. Este tipo de entidades son grupos de expertos dedicados a analizar todo lo que rodea a un determinado sector, elaborar informes, generar conocimiento… y también convertirse en una influencia para la toma de decisiones por parte de los organismos públicos.

Hace unos días, Base2, el hub impulsado por Innsomnia Group y Startup Valencia, acogió el encuentro de Loom Strategy, el centro internacional especializado en crear nexos de unión entre los principales líderes del sector de la industria, la energía sostenible y la defensa, entre otros ámbitos.

Un buen momento para acercarse a determinados think tanks con el objetivo de conocer de cerca el minuto y resultado de un sector como el de la energía limpia a escala local, nacional, europea y mundial.

Una de las entidades presentes en el evento fue Catalyse Europe. Su CEO, Jon Fuller, atendió a DISRUPTORES para reflexionar sobre el estado del arte de este sector.

Dejó claro Fuller que la entidad que dirige "es una organización sin ánimo de lucro con sede en Bruselas centrada en la intersección del clima y la transición energética con la seguridad nacional, la defensa y la competitividad económica de Europa".

En este sentido, recuerda que Catalyse nació de Breakthrough Energy Europe, la organización creada por Bill Gates en 2015 durante la cumbre del clima celebrada en París. Además, afirma el CEO, "mi presidenta, Ann Mettler, fue directora general en la Comisión Europea y es una voz muy firme en favor de la energía limpia y la competitividad".

Teniendo en cuenta sus conocimientos, la primera pregunta es obligada: ¿cree que Europa está preparada para defender su soberanía tecnológica?

"Es una pregunta muy oportuna. Estamos viendo el colapso del multilateralismo posterior a la Guerra Fría. El papel de EEUU como garante mediante sus fuerzas armadas está llegando a su fin, algo que Irán está demostrando. También hemos visto el ascenso de China y una Rusia más militarizada; tenemos la guerra a las puertas de Europa. Vivimos tiempos históricos. En Europa solemos menospreciarnos culturalmente; pensamos que EEUU es genial inventando cosas y que China es buena construyendo a escala, lo que genera una crisis de confianza. Pero tenemos aspectos positivos innatos: el estado de derecho y la democracia", reflexiona Fuller.

Ahora bien, el CEO de Catalyse Europe reconoce que "se pueden hacer las cosas más rápido en Europa pero defender la soberanía tecnológica europea es algo crítico y tenemos los ingredientes básicos para mantener esa posición".

Al respecto, la expresión 'colaboración público-privada' es el pilar fundamental. "De hecho, creamos nuestra organización para impulsar asociaciones público-privadas y asegurar que la voz del sector privado y de los inversores sea escuchada. No se puede alcanzar el objetivo de cero emisiones netas sin el sector privado; al menos el 95 % del capital necesario tendrá que ser privado", afirma.

Europa, según admite, "tiene limitaciones fiscales y necesitamos el dinero público para hospitales, escuelas y carreteras, por lo que no tenemos el balance para financiar toda la transición".

"En EEUU están retrocediendo en sus ambiciones climáticas. En definitiva, para un joven graduado, Europa es un gran lugar".

¿Cuál es la solución? "Abogamos por llevar a Bruselas voces que no siempre se escuchan, como la de corporaciones tipo Iberdrola trabajando con empresas emergentes e innovadoras. Entender nuestras ventajas competitivas es clave, y España es un gran ejemplo de cómo se han desarrollado las renovables aprovechando su geografía".

La entrevista se desarrolla junto al mar, en Valencia, una ciudad que en los últimos tiempos ha querido posicionarse en el sector de la innovación en sostenibilidad, sobre todo, en lo que tiene que ver con las baterías.

"Lo que están haciendo las autoridades portuarias en electrificación es increíble. A veces la transición se ve como algo ideológico o solo por el planeta, pero en muchos lugares se hace por economía; es la energía más barata. En Valencia he visto una conexión real entre el municipio, la autoridad portuaria y la comunidad local. Con el enfoque del gobierno en renovables, las baterías tienen todo el sentido del mundo para dar flexibilidad a la red eléctrica. La tecnología de baterías mejora exponencialmente cada año. Necesitamos desarrollar una industria nativa propia en Europa", argumenta.

Es inevitable para Fuller mirar al futuro. "Trabajo de cerca con Cleantech for Iberia y están haciendo un trabajo increíble uniendo el ecosistema: empresas emergentes, doctores universitarios, innovadores e inversores de capital de riesgo", admite dando a entender que mirando el futuro es a este tipo de estrategias a las que debe darse continuidad.

Y vuelve a mencionar a Iberdrola. "En España, corporaciones como Iberdrola parecen jugar un papel importante asesorando y protegiendo a las empresas emergentes incipientes. El problema de la tecnología limpia es la escala. En Europa somos buenos inventando, pero cuando las empresas crecen y llegan al valle de la muerte es cuando los inversores institucionales lo ven muy arriesgado. Mi consejo es reforzar el diálogo público-privado para usar financiación estatal que ayude a reducir el riesgo de esos proyectos y atraer capital privado", concede el CEO de Catalyse Europe.

¿Retos para conseguirlo? Indudablemente, el talento. Pero Fuller tiene un discurso optimista. "En Europa nos enfocamos en lo que no tenemos, como un Silicon Valley, y pensamos que no asumimos riesgos. Pero si eres un inversor, quieres saber que el marco regulatorio será similar en dos o cinco años, y con el riesgo político actual en EEUU, no puedes estar seguro de eso. Europa es un destino atractivo por el estado de derecho. En EEUU están retrocediendo en sus ambiciones climáticas. En definitiva, para un joven graduado, Europa es un gran lugar".

Trabajo de los políticos

Aun así, también reconoce el CEO de Catalyse que la fuga de talento sigue siendo un hecho. "Lo es. Corresponde a los políticos trabajar con las grandes corporaciones para entender la economía de la transición", dispara.

¿Y su discurso ante la fuga de empresas desde Europa a otras regiones del globo? "Conozco directores generales de empresas avanzadas de tecnología limpia que ahora quieren venir a Europa. Europa es un destino muy caliente. No se centren solo en los incentivos fiscales a corto plazo; miren las tendencias macro a largo plazo y la situación geopolítica. Europa sigue comprometida con la transición verde".

Otra pregunta que surge en la conversación es sobre la unidad europea. ¿Tiene la sensación de que en Europa trabajamos en la misma dirección?, preguntamos. "Hay presión en Bruselas para moverse más rápido, pero la clase política entiende la gravedad de la situación. Tenemos la guerra en Ucrania, China dominando las tecnologías eléctricas y los minerales críticos, y no sabemos qué hará EEUU la próxima semana. Tenemos que rearmarnos y defendernos; no podemos depender de sus garantías. Europa debe mejorar en la toma de decisiones rápidas. Como dice el informe Draghi, los inversores quieren decisiones; una mala decisión es mejor que ninguna decisión", responde.