Un instante del foro organizado por IndesIA.

Un instante del foro organizado por IndesIA. DISRUPTORES

España

La IA apenas llega al 4,1% de las pymes industriales españolas pese a duplicar su adopción desde 2024

El Barómetro IndesIA 2026 constata una implantación todavía minoritaria y una fuerte brecha según el tamaño de las compañías. El sector reclama acelerar los proyectos y conseguir que la inversión tecnológica se traduzca en resultados económicos medibles.

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Solo el 4,1% de las pymes industriales españolas usa IA, frente al 2,1% de 2024; la adopción crece con el tamaño empresarial y Madrid lidera por comunidades.

La IA generativa y la automatización de decisiones ganan peso, mientras el sector afronta el reto de traducir la implantación tecnológica en mejoras económicas medibles.

Aunque el 89% de las organizaciones ha incorporado IA en alguna función, solo el 6% logra un impacto real sobre su EBITDA, según datos expuestos en el Foro IndesIA.

La inversión pública en IA ascendió a 4.609 millones de euros en 2025, pero los territorios con mayor presupuesto no coinciden necesariamente con los de mayor adopción empresarial.

La inteligencia artificial continúa ganando terreno entre las pymes industriales españolas, pero su penetración sigue siendo reducida. Solo el 4,1% utiliza ya estas tecnologías, según el Barómetro IndesIA 2026, presentado durante la quinta edición del Foro IndesIA en Madrid. El porcentaje prácticamente duplica el 2,1% registrado en 2024 y supera el 2,9% de 2025, aunque deja la adopción todavía restringida a una pequeña fracción de las compañías analizadas.

El estudio, elaborado a partir de una muestra de 131.554 empresas, revela además una relación clara entre tamaño y adopción. La IA está presente en el 6,5% de las compañías medianas de entre 50 y 250 empleados, frente al 5,1% de las pequeñas de entre 10 y 50 trabajadores y el 3,6% de las microempresas. Madrid encabeza la implantación con un 6,3%, seguida de Cataluña, con un 4,9%, y el País Vasco, con un 4,2%. Por tecnologías, la IA generativa y la automatización de flujos de decisión están ganando protagonismo frente a soluciones como el machine learning.

Los datos han marcado buena parte de un Foro IndesIA que reunió esta semana a alrededor de 300 asistentes y que colocó el foco sobre uno de los principales obstáculos que afrontan las organizaciones: transformar la incorporación de nuevas herramientas en mejoras económicas concretas. Pablo de la Puente, vicepresidente de IndesIA y CIO de Gestamp, defendió durante la apertura la necesidad de acelerar la implantación, especialmente entre las pymes, y reclamó una mayor colaboración entre empresas y Administraciones para impulsar esa transformación.

"El reto no es solo reflexionar sobre la IA, sino conseguir que su implantación se traduzca en resultados tangibles y un impacto real, especialmente en las pymes", señaló De la Puente, quien vinculó además la adopción de estas tecnologías con la necesidad de reindustrializar España y reforzar su posición ante una competencia internacional creciente.

La distancia entre desplegar inteligencia artificial y obtener rendimiento económico apareció también en la intervención de Lieven Van der Veken, Global Leader de QuantumBlack, AI by McKinsey, y Senior Partner. Según las cifras expuestas durante el encuentro, el 89% de las organizaciones ya ha adoptado IA en al menos una función de negocio, mientras que solo el 6% consigue un impacto real sobre su EBITDA.

"La IA avanza a una velocidad extraordinaria y está transformando empresas e industrias, pero para capturar su valor necesitamos pasar de la adopción a la ejecución, con casos de uso concretos, decisiones estratégicas y modelos de trabajo más ágiles que permitan generar resultados tangibles", afirmó Van der Veken.

La posición europea en la carrera tecnológica ocupó asimismo parte del debate. José Moisés Martín, director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), sostuvo que Europa parte con una desventaja tecnológica en la competición global por la IA, aunque situó a España en una posición destacada. Según explicó durante el foro, el país ocupa el séptimo puesto por dinamismo inversor en inteligencia artificial y dispone de potencial para competir.

Pilar Manchón, directora de Estrategia de Investigación en IA de Google, introdujo la dimensión regulatoria y social de ese despliegue. La directiva defendió una inteligencia artificial centrada en las personas y vinculó la confianza de los usuarios con la capacidad de las compañías para desarrollar estas tecnologías de manera responsable. También reclamó adaptar las reglas al nuevo escenario mediante una regulación que aporte seguridad sin limitar la innovación.

Valero Marín, presidente de IndesIA, durante el foro celebrado esta semana.

Valero Marín, presidente de IndesIA, durante el foro celebrado esta semana. DISRUPTORES

La supervisión humana de los sistemas fue otro de los asuntos tratados durante la jornada. Lorena Fernández, responsable de la Comisión de Inteligencia Artificial, alertó del sesgo de automatización y de la tendencia a conceder credibilidad a las respuestas simplemente porque proceden de una máquina. "Debemos desterrar el mito de que 'si lo dice la máquina, será correcto' y aprender a verificar siempre las respuestas de la IA", afirmó.

Fernández insistió además en que "la responsabilidad última debe seguir recayendo firmemente sobre hombros humanos y nunca sobre la IA", una cuestión que considera determinante para saber si estas herramientas terminan aumentando o reduciendo la eficiencia de los procesos.

Más inversión pública sin una correspondencia directa con la adopción

El Barómetro IndesIA incorpora este año un análisis de la inversión pública destinada a inteligencia artificial. En 2025 alcanzó los 4.609 millones de euros, un 0,5% más que el ejercicio anterior. Comunidad Valenciana, Cataluña y Madrid concentraron el mayor volumen de recursos, aunque el informe señala que los territorios que destinan más presupuesto no coinciden necesariamente con aquellos que presentan mayores niveles de adopción empresarial.

IndesIA plantea por ello mejorar la alineación entre la inversión pública, las necesidades de cada territorio y los sectores con mayor capacidad de adopción, con el objetivo de elevar el impacto económico y social de estos recursos. La diferencia entre el dinero movilizado y la implantación efectiva de la tecnología fue utilizada por la asociación para reclamar mayor velocidad en el despliegue.

"Los datos de este barómetro demuestran claramente que tenemos que seguir trabajando más, ya que existe una brecha evidente con las pymes que nos tiene que hacer pensar en cómo ir más rápido y cómo escalar, porque la tecnología avanza a una velocidad vertiginosa", señaló Valero Marín, presidente de IndesIA. "Aunque hemos ayudado a las pymes, necesitamos más ambición y seguir apostando por la colaboración público-privada".

El encuentro también acogió la entrega del Premio Impacto IndesIA a Carla Gómez, fundadora de Theker Robotics, por su contribución a la transformación y modernización industrial. La compañía desarrolla robots dotados de inteligencia artificial para sectores como retail, logística, gestión de residuos y distribución, capaces de detectar, identificar y manipular materiales en entornos industriales cambiantes sin necesidad de programar individualmente cada uno de sus movimientos.

Tras recoger el galardón, Gómez reivindicó la capacidad española para generar y atraer profesionales especializados. "España tiene una capacidad espectacular tanto para formar talento propio como para atraerlo, además de contar con los recursos y la ambición necesarios para liderar", afirmó.