La economía digital ya supone un 27% del PIB en España.

La economía digital ya supone un 27% del PIB en España. Freepik

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La economía digital española supone ya 146.660 millones de euros, pero aumenta el déficit tecnológico exterior

El sector tecnológico español alcanza en 2025 su máximo histórico de facturación, empleo e impacto sobre el PIB, pero el barómetro de la patronal Ametic avisa también que cae la inversión TIC de la Administración Pública.

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Las claves

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La economía digital española alcanzó en 2025 una facturación récord de 146.660 millones de euros, representando el 27% del PIB y empleando a 842.596 personas.

España mantiene un déficit comercial tecnológico de 7.312 millones de euros, ya que importa más tecnología de la que exporta.

El gasto en digitalización de las administraciones públicas cayó un 7,2%, con descensos notables en comunidades autónomas y la Administración General del Estado.

El sector digital creció por quinto año consecutivo, impulsado por la inteligencia artificial y las tecnologías de la información, aunque la inversión en I+D sigue lejos de los estándares europeos.

La economía digital española ha alcanzado en 2025 una facturación récord de 146.660 millones de euros, emplea directamente a 842.596 personas y su impacto sobre el PIB se eleva hasta el 27% de toda la riqueza patria. Esos son los grandes números del barómetro que, como cada año, presenta la patronal Ametic en su tradicional encuentro en Santander. Cifras muy positivas, al menos en un vistazo a vuelapluma, donde el sector tecnológico concentra ya una quinta parte de las empresas privadas que realizan actividades de innovación.

El problema aparece cuando la fotografía se amplía y se mira qué hay detrás de ese crecimiento. Y es que, si bien España vende cada vez más tecnología al exterior, compra todavía más.

Así, las exportaciones TIC alcanzaron los 28.552 millones de euros en 2025 después de crecer un 10,5%, mientras las importaciones se dispararon hasta 35.864 millones, un 8,6% más. El resultado es un déficit comercial tecnológico de 7.312 millones.

La tecnología representa ya el 5,4% de todas las exportaciones españolas, mientras supone el 6,8% de las importaciones. En otras palabras, la tan proclamada soberanía digital sigue estando muy lejos de ser una realidad o, siquiera, algo plausible o imaginable.

Por si fuera poco, hay otra nota disonante que preocupa especialmente a la patronal: el gasto en digitalización del sector público. En ese sentido, las AA.PP. redujeron un 7,2% su inversión en tecnología, hasta 6.018 millones de euros, después de varios años de fuerte impulso asociado a los fondos europeos. Eso pese a que el pasado año todavía contábamos con los vientos de cola de este 'dopaje', con lo que las perspectivas de futuro ahora que se ha agotado la hucha europea son muy negativas.

El reparto territorial explica buena parte de la caída. La Administración General del Estado redujo su inversión un 5,7%, hasta 2.864 millones de euros, pero las Comunidades Autónomas sufrieron un descenso mucho mayor, del 21,8%, y quedaron en 1.927 millones. Sin embargo, las entidades locales evolucionaron en sentido contrario y elevaron su inversión un 25,1%, hasta 1.227 millones.

Buen momento general de la economía digital

Eso sí, hemos de tener en cuenta que esos 455.531 millones no son la facturación de las empresas tecnológicas. El concepto de economía digital utilizado por la asociación incluye las actividades basadas en bienes y servicios digitales, pero también los modelos de negocio transformados por la digitalización.

Es una medición mucho más amplia que los 146.660 millones de facturación puros del sector digital.

Empero, la patronal se muestra extraordinariamente orgullosa de que cada euro invertido en la industria generó en 2025 un impacto de 3,11 euros sobre el conjunto de la economía; un multiplicador que mejora un 3,3% respecto al año anterior.

Centrando el tiro en el sector puro, los 146.660 millones de euros de facturación representan un crecimiento del 6,4% respecto a 2024 y consolidan el quinto año consecutivo de evolución positiva. El sector mantiene así el ciclo expansivo iniciado en 2021 y vuelve a crecer por encima de las tasas globales de la economía española.

A nadie se le escapa que el contexto global de adopción tecnológica ayuda, en mucho, a estas buenas cifras. De hecho, Ametic vincula buena parte de esta evolución a la maduración de la inteligencia artificial, especialmente de la IA generativa.

La composición de esa facturación dice tanto como la cifra global. Las Tecnologías de la Información ya representan el 54,2% del negocio de todo el sector, con 79.486 millones de euros y un crecimiento del 9,3%. A su vez, las comunicaciones aportan 30.305 millones, el 20,7% del total, mientras que los contenidos digitales suman 20.850 millones, alrededor del 14,2% de la tarta. Por último, telecomunicaciones y electrónica aportan otros 16.019 millones, un 10,9% del conjunto.

No es solo una cuestión de volumen económico, puesto que la industria digital está adquiriendo un peso creciente en la estructura laboral española. El sector terminó 2025 con 842.596 empleados, un 2,4% más que un año antes y un 35,5% más que cinco años atrás. Si echamos la vista atrás, desde 2020 se han incorporado más de 220.000 trabajadores al ecosistema.

El propio ONTSI, con una medición que incluye a los especialistas tecnológicos que trabajan en empresas de cualquier sector, sitúa en 1.022.600 el número de profesionales TIC que había en España en 2025.

Pocas empresas patrias

Si el impacto económico y de empleo es sobresaliente, la nota pesimista la encontramos en el número de compañías tecnológicas patrias. En este campo, España cerró el pasado curso con 36.851 empresas del sector digital inscritas en la Seguridad Social, apenas un 0,4% más que el año anterior. Por ponerlo en contexto, suponen apenas el 2,7% del conjunto de empresas españolas con asalariados.

Eso sí, ese 2,7% de empresas tecnológicas representan el 20,1% de las empresas privadas que innovan en nuestro país.

El problema añadido es que el esfuerzo nacional en investigación sigue estando lejos de las referencias de las economías más avanzadas. España destinó un total de 23.932 millones de euros a I+D interna, un 6,9% más, pero esa inversión equivalió al 1,5% del PIB. Desde la patronal recuerdan que la cifra continúa muy lejos del objetivo del 3% marcado por Europa y el propio Gobierno.