El ministro Óscar López, durante su intervención en 'DigitalES Summit 2026'. DigitalES
Del laboratorio a la soberanía y la ética: la carrera por la inteligencia artificial se juega en el tablero político
La edición anual del evento 'DigitalES Summit' confirma que el debate actual en torno a la IA pasa por las estrategias de las instituciones españolas y europeas frente a otros bloques geopolíticos.
"Vamos a acoger una gigafactoría de IA muy pronto", ha asegurado Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública.
Más información: La Administración Pública avanza hacia una IA transparente, ética y al servicio de la ciudadanía
La inteligencia artificial sigue siendo el gran éxito de toda conversación que se da en los mentideros tecnológicos. Sin embargo, algo ha cambiado de un año a esta parte. Ya no se debate tanto qué va a aportar a empresas, administraciones públicas y ciudadanos, sino cómo lo va a hacer.
Es decir, hemos pasado de la técnica a la legislación, la transparencia y la ética de la aplicación de una herramienta que tiene que confluir con unos estándares, sobre todo en Europa, relacionados con la posición central del ser humano dentro de este paradigma y con la búsqueda de soberanía frente a Estados Unidos y China.
Al menos, esta es la prédica que han llevado las instituciones al ‘DigitalES Summit 2026’, el evento anual de la patronal tecnológica, celebrado esta semana en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, y que han estado encabezadas por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, y por María González Veracruz, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial.
No obstante, también ha habido mucho lugar para las ‘telecos’. La propia DigitalES nació hace casi una década para dar cobijo a estas compañías, aunque su evolución le haya dado pie a llegar a agrupar al gran grueso de la industria tecnológica.
De hecho, el propio López, proclive a anunciar nuevas estrategias e inversiones en todo tipo de actos, ha lanzado, en esta ocasión, la “garantía por ley” para que, en caso de un apagón general como el del pasado 28 de abril de 2025, haya una autonomía de cobertura móvil de unas cuatro horas.
El político aspira a que la medida, que obligará a las operadoras a instalar sistemas de respaldo energético -como baterías- en sus infraestructuras, se apruebe antes de finales de año mediante el Decreto sobre Seguridad y Resiliencia de las Redes de Comunicaciones.
“La conectividad es uno de los tres grandes pilares tecnológicos de España junto con el talento y nuestra energía limpia”, ha dicho durante la apertura de la segunda jornada del encuentro, que ha congregado a menos gente en comparación con las 600 personas que acudieron al día inaugural.
En este sentido, ha recordado que España camina un lustro por delante en cobertura de fibra con respecto a la media continental y que, en el terreno de la formación, es el segundo país del mundo en número de licenciados TIC solo por detrás de Estados Unidos, y que ha generado más de medio millón de empleos STEM (Ciencias, Tecnologías, Ingeniería y Matemáticas, de sus siglas inglesas) en la última década.
“Vamos a tener una gigafactoría europea de IA en muy poco tiempo”
En lo referente a inteligencia artificial, ha destacado la importancia de la última dotación de 300 millones del Ejecutivo para tratar de albergar una de las cinco gigafactorías de IA que se implementarán en el Viejo Continente. Es más, ha indicado: “Lo vamos a conseguir en muy poco tiempo”.
Esta se sumaría a las dos fábricas locales que alberga en el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y en el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA) y que, según el ministro, posicionarán al país en un lugar destacado en el desarrollo de esta tecnología, también a nivel geoestratégico.
“La soberanía es un concepto políticamente obligatorio, socialmente necesario y empresarialmente útil”, ha subrayado. “Queremos utilizar la IA para crecer, para nuestro bienestar y para reforzar las infraestructuras públicas de una manera transparente, ética y sostenible. No solo estamos convencidos de ello por principios, sino por estrategia”.
Por último, ha hecho mención al aporte de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) en inversiones a empresas punteras del ecosistema nacional como Multiverse Computing, Diamond Foundry o la firma valenciana de chips fotónicos Attypics. Y ha señalado que el 30% del PIB español ya procede del sector digital.
Una infraestructura crucial
En la misma línea, González Veracruz ha manifestado la convicción del Gobierno de que “la inteligencia artificial no es un lujo, sino una infraestructura crucial para la ciudadanía".
Ahora que el acceso a internet es prácticamente total en España, ha proseguido, la batalla actual se combate en el terreno de la capacidad de adopción de esta tecnología. Para ello, ha indicado, “la gente tiene que confiar en ella”.
En cualquier caso, el país sí que se mantiene en el liderato en cuanto a desarrollo y competitividad global: la Universidad de Stanford (San Francisco, Estados Unidos) le otorga el séptimo puesto en el ranking.
La secretaria de Estado también ha hecho alusión a que “nuestra soberanía está en juego”. Al respecto, ha defendido el posicionamiento europeo “con voz propia” por elevar una inteligencia artificial “diversa”.
La secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González Veracruz. DigitalES
Inteligencia Humana
El apunte filosófico lo ha aportado el reputado paleontólogo y Premio Príncipe de Asturias Ignacio Martínez Mendizábal. En conversación con el presidente de DigitalES, Federico Linares, ha defendido que la “inteligencia artificial es muy humana porque la hemos creado las personas”.
Para el experto, “la tecnología es a los humanos lo que las alas a las moscas. […] Si no nos extinguimos hace más de dos millones de años es porque empezamos a hacer tecnología. Se trata de un acto de rebeldía cósmica: de forzar la voluntad de las personas contra la impuesta por la naturaleza”.
Mendizábal cree que las máquinas lleguen a tener sentimientos nunca porque no nos interesa transferírselos. Aunque, le da miedo que esto se vea más como un desafío que como un interés. “El primer sistema operativo de la historia es el emocional”, ha concluido.
Ignacio Martínez Mendizábal, en su intervención en el evento. DigitalES