Ángel Gómez de Ágreda, escritor y coronel del Ejército del Aire y del Espacio en la reserva.

Ángel Gómez de Ágreda, escritor y coronel del Ejército del Aire y del Espacio en la reserva.

España ENTREVISTA

Ángel Gómez de Ágreda: “Hay que encuadrar la tecnología en aspectos sociológicos y geopolíticos”

El experto en nuevas tecnologías y coronel del Ejército del Aire y del Espacio en la reserva defiende, en su nuevo ensayo, la necesidad de ganar concienciación y espíritu crítico ante la era de los algoritmos y la manipulación.

Más información: El sector TIC se debate entre las críticas y los apoyos a la prohibición de las redes sociales a los menores de 16 años

Madrid
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Las claves

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Ángel Gómez de Ágreda advierte sobre la manipulación de la realidad actual a través de algoritmos, redes sociales y deepfakes, lo que redefine el orden mundial.

Subraya la importancia de analizar la tecnología desde perspectivas sociológicas, políticas y geopolíticas, y no solo técnicas.

Considera que Europa está rezagada respecto a Estados Unidos y China en soberanía tecnológica y ciberseguridad, y destaca la necesidad de desarrollar herramientas propias.

Insiste en la importancia de la concienciación y formación continua para adaptarse al nuevo orden digital y proteger la libertad individual, especialmente entre los jóvenes.

Dice Ángel Gómez de Ágreda que el título Un mundo falaz (Ariel) puede resultar un “remedo facilón” de la histórica obra de Aldous Huxley, Un mundo feliz. Pero en este caso, su nuevo ensayo no trata de poner en boga una sociedad distópica, sino de confrontar al lector con una era -la actual- dominada por los algoritmos y la manipulación en favor de crear un nuevo orden mundial.

Si en su anterior obra, Mundo Orwell, describía un escenario de posverdad, ahora sitúa la tecnología en el epicentro y, con armas tan poderosas como la inteligencia artificial, relata un contexto en el que “directamente” se está creando una realidad totalmente moldeada sin que nos demos cuenta.

Estamos viviendo el guion de una película generada por las redes sociales a través de los deepfakes”, cuenta en conversación con DISRUPTORES – EL ESPAÑOL en una céntrica cafetería madrileña.

Por ello, este coronel del Ejército del Aire y del Espacio en la reserva, experto en geopolítica y herramientas digitales, escribe a “título informativo”. Para “despertar” espíritu crítico y poder “ser más libres tomando conciencia del mundo en que nos movemos”.

“Evidentemente, no podemos prescindir de la IA porque está aportando avances espectaculares en industrias clave como medicina o ingeniería, entre otros”, asegura. “Pero, con las capacidades y los conocimientos actuales, hay muchas maldades que se pueden hacer”.

"Tenemos que dejar de hablar de ética para la IA para empezar a hacerlo de la de sus usuarios"

En este sentido, hace una distinción entre lo que considera que debería ser ética para humanos e instrucciones para las máquinas. “Los únicos seres morales y con capacidad para tomar decisiones deberíamos ser nosotros. También los responsables de las indicaciones que les damos a los sistemas. Tenemos que dejar de hablar de ética para la IA y empezar a hacerlo de la de sus usuarios”.

Además, cree que la posibilidad de llegar a alcanzar una inteligencia artificial general es una “milonga”: “¿Quién determinará que lo hemos conseguido? Ese término no es más que una excusa para alimentar la carrera tecnológica y armamentística entre las grandes potencias. Todo esto trata de un estado progresivo, no se alcanza nunca”.

Perspectiva global

Para combatir el mundo falaz, Gómez de Ágreda sugiere la necesidad de ganar perspectiva. Algo que él ha construido en la multitud de viajes que ha realizado a lo largo de su carrera y, concretamente, en el último lustro, en el que ha sido agregado de Defensa en Corea del Sur y Japón.

Ahora reside en Doha (Qatar), desde donde dice tener “los ojos lo bastante separados” como para tener un punto de vista de la realidad en todas sus dimensiones. “No podemos ver el mundo desde Europa y relacionarlo todo con este continente. El terreno se expande mucho más allá”.

De este modo, se permite subrayar en el libro que estamos experimentando una regresión de la libertad de expresión y defender que “no nos podemos limitar a hablar sobre tecnología: hay que cuadrarla en aspectos sociológicos, políticos y geopolíticos. Todas las grandes potencias, y las que aspiran a serlo, ya están compitiendo en este campo”.

Dentro de estos bloques, analiza también el papel que juegan las grandes tecnológicas norteamericanas. “Las que tienen las principales nubes, donde se concentran los datos, y las que los operan para desarrollar sus sistemas de IA”.

"Decir que vamos a alcanzar una inteligencia artificial general es una milonga"

Aquí destaca la figura de Elon Musk, dueño de compañías como la red social X, Starlink para ofrecer conectividad por satélite o SpaceX en la carrera aeroespacial, entre otras. “Se podría hacer un estudio de todos los magnates de la industria. Algunos de ellos son muy interesantes”, indica.

“Pero Musk es un gran empresario, sin duda. Ha creado el ecosistema completo: controla la infraestructura y el relato”.

Soberanía y ciberseguridad

En estas instancias, la partida se juega en el terreno de la soberanía tecnológica, con la ciberseguridad y la defensa como conceptos clave. Y la posición de Europa no está precisamente aventajada con respecto a Estados Unidos y China.

“Ahora mismo está a años luz”, reflexiona el experto. “No tiene la capacidad para igualar la tecnología y tampoco quiere pasar por una travesía en el desierto en la que se quede sola en el desarrollo. Ha estado jugando a otro juego distinto durante muchos años”.

En su opinión, el Viejo Continente tiene que desarrollar sus propias herramientas pero tardará años en hacerlo.

"Europa trata de conseguir soberanía estratégica sin tener soberanía tecnológica ni industrial"

“Mientras no establezcamos un firewall, como ha hecho China respecto a las soluciones externas, no se van a incentivar los productos interiores”.

En conclusión a este tema, añade: “Europa está intentando tener una soberanía estratégica sin tener una soberanía digital ni industrial […] Si te roban los datos e interfieren en tus comunicaciones está claro que no controlas el escenario”.

Eso sí, como parte positiva, la región despunta en talento. Pero, tal y como afirma Gómez de Ágreda, hay que luchar por retenerlo. “No puede ser que se vaya a otros sitios y con el dinero que estamos invirtiendo en ciberseguridad compremos tecnología de terceros”.

Redes sociales

En este punto de la conversación, el coronel vuelve a insistir, como receta para poder adaptarnos a este nuevo orden social y mundial, en la importancia de la concienciación y la formación continuas.

“Cuando surgieron las redes sociales, se comprobó que nos privaban de algunas capacidades básicas como recordar, por ejemplo, un número de teléfono. Problemas menores. Ahora, que vivimos con ellas, vemos que generan una dependencia del relato que no nos permite desarrollar criterios para ser libres”.

“Esto para un adolescente es letal”, responde preguntado por la oleada legislativa en distintos países de Europa, entre los que se encuentra España, para prohibir estas aplicaciones a los menores de 16 años. Además, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha desplegado un discurso muy bélico contra sus propietarios.

“El mensaje es perfectamente lógico y digno de ser apoyado”, indica, asegurando que él, en su vida privada, no tiene redes sociales más allá de Linkedin y las de mensajería. “Pero antes de entablar batallas, buscaría tener la fuerza suficiente para ganarlas”.

“Es una buena iniciativa que no podemos abordar solos. Las empresas de las que hablamos tienen una capitalización bursátil mayor que el PIB de España. Controlan el relato mucho más que cualquier gobierno”, finaliza.