Miguel Sánchez Galindo, director general de DigitalES, durante el evento celebrado en Madrid. DigitalES
Solo una de cada tres empresas conoce la existencia de la Carta de Derechos Digitales
La patronal tecnológica DigitalES busca elevar el conocimiento de este documento, que supuso un "hito" en 2021, dentro de las compañías.
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Solo una de cada tres empresas y el 24% de los trabajadores en España saben de la existencia de la Carta de Derechos Digitales, según los últimos datos arrojados por DigitalES. El documento, publicado en 2021 y confeccionado por el Gobierno junto con numerosos expertos en el ámbito, suponía una suerte de guía que promocionaba el desarrollo tecnológico ético, reconociendo las libertades y obligaciones del tejido social en este entorno.
A pesar de la buena acogida inicial, su carácter no vinculante para el legislador ha podido dejar en el ostracismo sus 27 preceptos. Algo similar sucede a escala continental: un año después, en diciembre de 2022, Bruselas aprobaba la Declaración Europea sobre Derechos y Principios Digitales, una iniciativa de marcado carácter humanista que tampoco ha acabado de calar en la población.
Diversos Eurobarómetros se han hecho eco a lo largo de estos años de que más de la mitad de la ciudadanía comunitaria desconoce su contenido. Es más, el escepticismo al respecto se ha disparado y gran parte de los encuestados no confía ni siquiera en las instituciones públicas como garantes y protectoras de dichos derechos.
Analizando el contexto, los retos no son baladís; pero desde la patronal tecnológica estiman que este tipo de redacciones, en concreto la nacional, siguen siendo una piedra de toque más que suficiente para promocionar e impulsar las buenas prácticas que concibe dentro de las compañías.
De hecho, el organismo está sumido en un programa, junto con distintas universidades de todo el territorio, organizaciones privadas y Red.es, para trasladar ese conocimiento al entorno laboral. Y es que, tal y como ha subrayado Miguel Sánchez Galindo, director general de DigitalES, durante un evento en Madrid, la Carta de Derechos Digitales supuso un hito “pionero” para el país.
“Construye la base de la protección de los derechos en internet”. Además, ha señalado, conlleva el acierto de dar “continuidad” al mundo digital sobre el analógico, esferas que ya han difuminado las fronteras en la vida cotidiana.
Eso sí, ha reconocido, muchos de sus puntos todavía no están regulados por la Unión Europea (UE), como la protección de los menores en distintos terrenos de la web. Este debate se ha servido en las últimas semanas tras el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de prohibir el acceso a redes sociales a los menores de 16 años y de poner freno a los magnates que se encuentran detrás de las redes sociales más influyentes.
Dudas en la era de la IA
La necesidad de influenciar en las prácticas corporativas se acentúa en la era de la inteligencia artificial. Esta tecnología ya está empezando a ser utilizada de manera masiva tanto entre empleados como por empresas, pero las conclusiones sobre su uso distan mucho de ser homogéneas.
Por ejemplo, una parte significativa de los trabajadores piensa que no está sometida a la utilización de la IA por parte de sus organizaciones, mientras que el 18% afirma que no sabe si se están utilizando este tipo de herramientas en sus oficinas. En paralelo, hasta el 20% de las compañías desconoce si está utilizando la inteligencia artificial de una manera adecuada.
Y, cuestionados por los sistemas para el control de las tareas, como cierto tipo de aplicaciones o soluciones biométricas, los trabajadores perciben un uso más intensivo de estas prácticas que el que reconocen sus directivos.
Pese a estas disonancias, Mari Luz Rodríguez, catedrática de Derecho de Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM), ha dicho que empieza a haber un optimismo moderado en los entornos laborales sobre la aplicación de los preceptos de la Carta.
Un debate “necesario”
Una de las entidades que forma parte de este proyecto, y que participó en la génesis de la Carta, es el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), dependiente de Red.es. Su subdirector, Juan Miguel Márquez, también ha querido defender que “lo digital’ no es un mundo aparte… Debemos tener los mismos derechos, con algunos matices, que en el plano físico”.
Asimismo, ha aseverado que su cumplimiento no socava en ningún caso la innovación y que desde su gestación siempre ha habido consenso al respecto. Es más, durante la jornada se ha deslizado que la Carta puede elevar sobremanera la competitividad de las compañías en el entorno digital.
El experto cree que estos derechos no solo crean uniformidad, sino “un espacio mínimo para el entendimiento”, que es donde empieza su promoción y conversación. Algo que estima, a pesar de los estudios presentados, ya se está consiguiendo.