Cartel del Foro Económico Mundial en la ciudad de Davos (Suiza).

Cartel del Foro Económico Mundial en la ciudad de Davos (Suiza). WEF

Política Digital

Davos pone a debate el plan soberano digital de Europa e impulsa la IA como motor de prosperidad económica

Aprovechar el máximo potencial de la inteligencia artificial y garantizar la competitividad de Europa han sido los puntos centrales de la conversación en materia digital en la edición número 56 del Foro de Davos.

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Las claves

El Foro de Davos 2024 ha centrado su debate en la digitalización soberana de Europa y el papel de la inteligencia artificial como motor de la prosperidad económica global.

Líderes tecnológicos como Satya Nadella (Microsoft) y Jensen Huang (Nvidia) han defendido la importancia de la IA y la soberanía tecnológica para la competitividad y seguridad de las naciones.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha subrayado la necesidad de una regulación competitiva y de colaboración público-privada para impulsar la innovación y proteger los derechos digitales.

España ha estado representada por el ministro de Economía tras la ausencia de Pedro Sánchez, defendiendo los fondos Next Generation como motor de transformación digital y el modelo europeo basado en cooperación e innovación.

Bajo el lema “Un espíritu de diálogo”, el ya tradicional Foro de Davos, organizado por el Foro Económico Mundial (WEF, de sus siglas inglesas), ha abierto esta semana un nuevo curso de la convulsa geopolítica mundial. Cerca de 3.000 representantes de gobiernos, empresas privadas y sociedad civil han desfilado por esta ciudad suiza para analizar un terreno de juego en el que el sector tecnológico cobra cada vez más peso.

Aunque el deseo -y el desafío a Europa- del presidente norteamericano Donald Trump de anexionarse la isla danesa de Groenlandia haya acaparado gran parte del debate y del foco mediático, la presencia, de nuevo, de los máximos representantes de gigantes digitales como Microsoft o Nvidia -empresa más valiosa del mundo- ofrece una imagen fidedigna de la estrecha relación que guarda esta industria con el avance económico.

Incluso Elon Musk, otrora muy crítico con el simposio, ha intervenido en esta ocasión. Además, el magnate se ha referido a España en parte de su discurso. El ínclito dueño de compañías como la red social X (antes Twitter) o Space X, entre otras, ve en el enclave, junto a la isla de Sicilia, “la central eléctrica de Europa” si llena de placas solares sus zonas más despobladas.

Pero en concreto, esta edición, la número 56, se ha destacado por centrar la conversación en los retos de la inteligencia artificial como futurible motor de la prosperidad global y en el papel que ha decidido jugar el Viejo Continente, con su visión soberana por bandera, en aras de su competitividad.

De este modo, hemos asistido a una serie consecutiva de advertencias, ataques y defensas de la aproximación comunitaria. Un modelo que, por otra parte, está en proceso de revisión dada la moratoria a los artículos más conflictivos de la ley de inteligencia artificial -los que entran en choque con los hiperescalares estadounidenses- hasta diciembre de 2027.

Defensa pública del enfoque europeo

Sobre estas vicisitudes, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, ha mencionado la necesidad de contar con una regulación competitiva para hacer frente a los bloques de Estados Unidos y China en términos de productividad. Asimismo, se ha referido a la industria tecnológica como una “infraestructura crítica” sinónimo de seguridad, defensa y cooperación.

Por otra parte, la presencia pública española se ha destacado en estos cinco días por la renuncia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a participar en el foro tras el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz.

El político, muy ducho a versar sobre transformación digital en estos encuentros, ha delegado la representación local al ministro de Economía, Carlos Cuerpo. Además, el titular de la cartera de Transformación Digital y para la Función Pública sí que ha participado en un diálogo al respecto junto con el secretario de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick; y el presidente de Advanced Machine Intelligence, Yann LeCun.

En el mismo, López ha defendido la estrategia soberana basada en la cooperación y la defensa de los derechos digitales, así como en la innovación, punto central del debate. Asimismo, cree que la colaboración público-privada es esencial para sostener el avance.

“El destino del mundo depende de encontrar un equilibrio entre proteger a la ciudadanía e impulsar la innovación”, ha afirmado. “De ahí el apoyo a las normas digitales europeas y, al mismo tiempo, al mercado único y los esfuerzos por inyectar financiación pública en las empresas digitales”.

Por último, ha defendido la valía de los fondos Next Generation, “que se han convertido en el Plan Marshall que España nunca tuvo”.

La opinión de los gigantes tecnológicos

Los mandatarios de las principales tecnológicas norteamericanas sí que han deslizado alguna crítica a la senda que está recorriendo Europa. Por ejemplo, Satya Nadella, presidente y director ejecutivo de Microsoft, ha incidido en que la clave reside en reflexionar lo que significa el concepto de soberanía.

“Si hablamos de inteligencia artificial, no se debate sobre las empresas. Pero si tu compañía no logra incorporarla no tendrá soberanía por definición”, aclaraba. “No importa el centro de datos donde se ejecute, sino el conocimiento tácito y la gobernanza de los modelos”.

En cualquier caso, Nadella también tuvo buenas palabras para un continente que lleva creciendo económicamente los últimos tres siglos porque ha sido capaz de producir cosas que todo el globo necesitaba. “La cuestión es cuál va a ser la próxima partida de productos que se genere aquí. Por ejemplo, todos los bienes industriales ya están incorporando toda la inteligencia posible”.

En otro orden de cosas, también se ha mostrado convencido del poder de la IA. Tanto que aseveró que va a doblar la curva de la productividad y a generar excedentes económicos en todo el mundo. Eso sí, para ello hay que sortear retos como garantizar el acceso universal y contar con las infraestructuras y la potencia de energía adecuadas para que ninguna geografía se quede atrás.

Una de las recetas pasa por repartir los beneficios de esta tecnología con equidad en todo el mundo, paso obligatorio también para evitar posibles burbujas, aunque el directivo no ha advertido aún señales de que pueda llegar a producirse este fenómeno.

Por su parte, Jensen Huang, CEO de Nvidia, estimó que se ha llegado el fin de la etapa experimental de la IA para dar paso a la integración industrial masiva. El directivo del fabricante de chips ha dicho que ya se ha logrado que la IA entienda estructuras complejas, lo que permite pasar a la fase de la digitalización de las habilidades físicas.

Y, en alusión a las naciones, ha concretado que las naciones no deben depender de modelos importados para sus infraestructuras críticas. “La soberanía tecnológica ya no es una opción, sino un imperativo de seguridad nacional” y quien no posea su propia capacidad de cómputo y sus propios modelos entrenados con su cultura y datos, quedará rezagado.