César Tello, director general de Adigital.

César Tello, director general de Adigital.

Opinión Escala España / Adigital

La reindustrialización tecnológica como proyecto de país

César Tello
Publicada

2025 ha cerrado con cifras que en otro momento habrían sido motivo de celebración. Durante los primeros nueve meses del año, la inversión en startups creció un 15% interanual y el número de scaleups alcanzó las 484 en España. Estos datos reflejan el dinamismo de un ecosistema tecnológico europeo que, en la última década, ha crecido de forma exponencial hasta representar ya el 15% del PIB, con una tendencia alcista del 4% anual desde 2016. Sin embargo, lo que hace una década habría sido recibido como un éxito indiscutible, hoy se interpreta en un contexto marcado por la urgencia.

La Comisión Europea ha puesto sobre la mesa herramientas ambiciosas para acelerar la transformación digital y reforzar la competitividad del continente: el Régimen 28, que busca liberar a las empresas de la maraña de 27 normativas nacionales; el paquete Ómnibus Digital, orientado a reducir cargas administrativas; y el fondo para scaleups que se lanzará en abril. Una serie de iniciativas para impulsar la creación de campeones tecnológicos en un momento en el que hay un nuevo modelo productivo marcado por la transformación digital.

España está ante el reto de retomar la senda de la reindustrialización tecnológica que estamos viviendo y que nos ofrece una segunda oportunidad de convertirnos en un país más competitivo y productivo. Pero la reindustrialización que vivimos hoy nos ofrece una segunda oportunidad. Tenemos infraestructuras de conectividad que nos sitúan como líderes dentro de la Unión Europea, contamos con un ecosistema emprendedor dinámico y cinco de nuestras ciudades (Barcelona, Madrid, Valencia, Bilbao y Málaga) están dentro de las 25 ciudades más atractivas para los emprendedores.

A pesar de todos estos factores, el elefante sigue dentro de la habitación: ¿llegaremos a tiempo? La ventana de oportunidad es estrecha y si queremos servir de ejemplo, necesitamos actuar con determinación.

En noviembre de 2024 presentamos el Plan Nacional para la Escalabilidad, una hoja de ruta que establece 10 prioridades para apoyar a las empresas tecnológicas de alto crecimiento. Pero un año después, muchas de sus propuestas permanecen pendientes. Publicamos este manifiesto con el propósito de que medidas como la inversión pública sostenida, incentivos fiscales competitivos así como una apuesta clara por retener y atraer talento tecnológico se materialicen. Necesitamos que este plan no quede relegado a una promesa de futuro, sino que se convierta en una realidad operativa que forme parte de un ecosistema lógico que permita impulsar a los actores del nuevo modelo productivo.

Otra de las palancas necesarias para conseguir llegar a tiempo a esta reindustrialización pasa por una mayor articulación entre el sector público y privado, especialmente en áreas estratégicas como inteligencia artificial, ciberseguridad, semiconductores y biotecnología. La autonomía estratégica abierta requiere colaboración, no solo dentro de nuestras fronteras, sino también a nivel global. España debe posicionarse como un hub de cooperación tecnológica entre Europa y América Latina, aprovechando nuestros vínculos históricos, culturales y geográficos.

Es momento de construir capacidades tecnológicas propias que nos permitan competir y cooperar en igualdad de condiciones con Estados Unidos o Asia, tener los instrumentos, las infraestructuras y los campeones tecnológicos necesarios para negociar desde la fortaleza, para establecer estándares globales y para proteger nuestros valores democráticos en el espacio digital.

Nuestro país debe diversificar sus fuentes de competitividad y la tecnología es un instrumento imprescindible. Tenemos las herramientas, la conectividad y el talento. Lo que necesitamos ahora es una estrecha colaboración público-privada con visión a largo plazo y velocidad de ejecución.

2026 debe ser el año en que España dé un salto más en la carrera por convertirnos en un actor clave en la reindustrialización, entendiendo que la cooperación internacional y la autonomía estratégica son las dos caras de una misma moneda. El momento es ahora. Tenemos la oportunidad de liderar la transformación digital europea con una posición clara: un mercado único sin barreras, financiación pública real para el sector tecnológico y una unión efectiva de mercados de capitales. Para ello, debemos ser una economía abierta e interconectada con un marco normativo que genere seguridad jurídica sin frenar la innovación.

Es momento de liderar.

***César Tello es director general de Adigital.