Daniel Figueras y Pablo Cánovas, en una de las instalaciones de AWS en Aragón.

Daniel Figueras y Pablo Cánovas, en una de las instalaciones de AWS en Aragón. DISRUPTORES

Tecnológicas ESPECIAL / ESPACIO AWS

Hay viajes que terminan en casa: el regreso de los emigrantes que trabajan en los centros de datos de Aragón

Pablo Cánovas y Daniel Figueras desarrollaron parte de sus carreras profesionales en Dublín, desde la hostelería hasta unos grandes almacenes, antes de incorporarse a los centros de datos de AWS en Dublín.

Su regreso a España, gracias a las inversiones de la compañía en Aragón, les permite continuar en el sector tecnológico mucho más cerca de sus familias.

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Pablo Cánovas y Daniel Figueras iniciaron su trayectoria en Dublín tras trabajar en la hostelería y el comercio hasta incorporarse a los centros de datos de Amazon Web Services (AWS).

La expansión de la infraestructura de centros de datos de AWS en Aragón ha facilitado el retorno a España de ambos profesionales, reduciendo la distancia geográfica con sus familias.

Tanto Cánovas como Figueras ocupan actualmente puestos técnicos y de jefatura en la instalación de servidores en el clúster aragonés, aprovechando la experiencia y el idioma adquiridos en Irlanda.

Marcharse de España formaba parte del plan. Regresar, en cambio, no tenía fecha. Pablo Cánovas y Daniel Figueras habían encontrado en Dublín aquello que fueron a buscar fuera: una experiencia internacional, un mejor dominio del inglés y, con el tiempo, una carrera profesional prometedora en el siempre pujante sector tecnológico. Los dos terminaron trabajando para AWS en Irlanda y los dos han acabado recorriendo el camino inverso para incorporarse a las operaciones de la compañía en Aragón.

Sus historias tienen muchos puntos en común, aunque parten de lugares completamente distintos. Cánovas es de un pueblo de Murcia y comenzó su trayectoria mientras estudiaba el Ciclo Superior de Administración de Sistemas Informáticos y Redes. Trabajó a través de una ETT, realizó sus prácticas en una empresa del sector y posteriormente se incorporó a ella con contrato indefinido. En 2021 decidió trasladarse a Dublín con un objetivo principalmente personal: mejorar su inglés y desenvolverse en un país cuyo idioma no era el suyo.

Eso fue a mediados de 2022. Pasó alrededor de dos años en Arnotts, unos grandes almacenes de Dublín, antes de poder volver a donde siempre se sintió cómodo: el ámbito tecnológico. Primero entró en contacto con AWS a través de una empresa proveedora de servicios y, aproximadamente un año después, pasó a formar parte directamente de la plantilla de la compañía. Allí se comenzó a fraguar la historia que hoy le ha devuelto hasta la península.

Por su parte, Figueras había trabajado anteriormente en Barcelona y Tarragona, tanto en la industria digital como en otros sectores. También se marchó a Dublín movido por el idioma: "Mi principal motivación para emigrar fue mejorar mi nivel de inglés. Quería crecer tanto personal como profesionalmente, y vivir en otro país era la mejor manera de conseguirlo", recuerda.

Al igual que su compañero, sus primeros pasos en Irlanda fueron en un terreno mucho menos lustroso: la hostelería. Tardaría también un tiempo antes de acceder al sector de los centros de datos con Amazon Web Services.

El camino de Dublín a Aragón

El regreso de Cánovas comenzó casi por casualidad. Durante un periodo de elevada carga de trabajo en Dublín, varios empleados de AWS destinados en Aragón viajaron a Irlanda para apoyar al equipo. Hasta entonces, asegura, desconocía la existencia de los centros de datos de la compañía en la comunidad.

"Fue una sorpresa cuando vinieron y vi que todos se comunicaban en español", relata a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL. Después de trabajar con ellos durante dos o tres semanas recibió la invitación para presentarse a una posición en Aragón. Aquella posibilidad introducía un cambio que Cánovas no esperaba todavía en su trayectoria: "Volver a casa".

No se trataba, en su caso, de regresar exactamente al lugar del que había partido. Cánovas es murciano y actualmente vive en Huesca. La distancia sigue existiendo, pero ha cambiado de escala: "Es de agradecer estar de vuelta y saber que puedo ir a mi tierra en tren, autobús o coche en cualquier momento, sin depender de las aerolíneas y sus precios", explica.

Pero la decisión suponía también desmontar una vida que llevaba años construyendo en Irlanda: "Implicaba volver a empezar de cero y dejar atrás mi vida en Dublín, los amigos que hice allí y grandes compañeros de trabajo". Pese a ello, cree que la oportunidad alteró unos planes que probablemente le habrían mantenido bastante más tiempo fuera de España. "Siento que, de no ser por esta oportunidad, probablemente hoy seguiría en el extranjero, lejos de mi familia y mis amigos".

Pablo Cánovas, trabajador de AWS que ha regresado de Irlanda a Aragón.

Pablo Cánovas, trabajador de AWS que ha regresado de Irlanda a Aragón. DISRUPTORES

El regreso de Figueras fue más deliberado. Ya trabajaba para AWS en Dublín cuando supo que la compañía estaba desarrollando centros de datos en Zaragoza. Preguntó a compañeros que trabajaban allí y, cuando aparecieron las vacantes, participó en el proceso de selección hasta conseguir el traslado.

Para alguien natural de Cunit, en Tarragona, el cambio redujo considerablemente la distancia con su lugar de origen. Desde Zaragoza calcula unas dos horas y media en coche. Después de años fuera, esa proximidad adquirió un peso propio.

"Cuando llevas tiempo viviendo fuera con un trabajo que te apasiona, poder seguir desarrollándote profesionalmente cerca de los tuyos es una motivación increíble. Algo que solo entiende de verdad quien ha vivido esa experiencia de estar lejos de casa", afirma a este medio.

Volver sin abandonar la carrera construida fuera

El regreso a España podría haber implicado para ambos empezar profesionalmente de nuevo. En sus casos sucedió algo distinto: la experiencia acumulada en Irlanda viajó con ellos.

Cánovas trabaja actualmente como técnico de instalación en centros de datos. Su equipo se ocupa del cableado y de preparar las conexiones necesarias antes de la llegada de los servidores, de forma que la infraestructura esté lista para su instalación. El trabajo guarda muchas similitudes con el que desempeñaba en Dublín, pero encuentra una diferencia fundamental en la fase en la que se encuentra la operación aragonesa.

"En Aragón estamos arrancando un gran clúster prácticamente desde cero, lo que supone un reto ilusionante y la posibilidad de aportar y construir equipo desde el principio", explica. Frente a unas operaciones en Dublín mucho más consolidadas, considera que el crecimiento previsto en Aragón puede abrir nuevas posibilidades profesionales a medida que aumente la actividad y aparezcan nuevos puestos.

Figueras ocupa actualmente la jefatura del equipo de instalación de servidores y supervisa tanto el despliegue de los racks como al equipo encargado de instalarlos. Su trayectoria dentro de AWS también ha avanzado desde aquella etapa irlandesa y, tras dos años en Aragón, destaca especialmente la posibilidad de continuar creciendo en el sector de los centros de datos desde España.

Daniel Figueras, trabajador de AWS que ha regresado de Irlanda a Aragón.

Daniel Figueras, trabajador de AWS que ha regresado de Irlanda a Aragón. DISRUPTORES

"La diferencia más importante para mí es poder crecer dentro de un sector tan pujante como el de los centros de datos, pero haciéndolo en mi propio país y cerca de mi gente. Eso, para mí, lo cambia todo", sostiene.

La estancia en el extranjero tampoco queda relegada a una etapa anterior. Figueras reconoce que el inglés que salió a buscar a Irlanda forma ahora parte de las capacidades que amplían sus oportunidades profesionales en España: "La experiencia en el extranjero me ha abierto puertas que antes tenía cerradas".

En el caso de Cánovas, trabajar durante años fuera también ha hecho que algunos aspectos aparentemente menores del regreso cobren importancia. Su rutina, admite, no ha cambiado radicalmente; sí lo han hecho el clima y, sobre todo, el idioma que escucha al salir a la calle. Volver a trabajar cada día en español forma parte de una adaptación que, gracias a la experiencia previa adquirida en AWS Dublín, describe como fluida.

Figueras menciona una sensación parecida. En Irlanda acudía al trabajo en bicicleta y ahora lo hace en coche, pero sitúa también el idioma entre las diferencias más apreciables. "Poder hablar español en el día a día es algo que se valora mucho cuando has pasado años comunicándote en otro idioma. Es un alivio y una alegría a la vez".

La decisión de regresar

Cánovas tenía asumido que volvería algún día a España, lo que no contemplaba era hacerlo tan pronto. Antes de conocer la posibilidad de trasladarse a Aragón pensaba continuar varios años más en el extranjero, pero la oferta de AWS cambió esos cálculos.

"Tras hablarlo con mi pareja, decidimos que oportunidades así no se presentan todos los días y que teníamos que cogerla", recuerda. Su consejo para quienes trabajan ahora fuera y se encuentran ante una posibilidad semejante es que valoren la oportunidad si existe un deseo previo de regresar: "Si en algún momento les surge este tipo de oportunidad y desean 'volver a casa', no la dejen pasar y, al menos, se planteen lo que se les está ofreciendo".

Figueras introduce un matiz en ese momento clave de decidir acerca del futuro. Para él, regresar no tiene por qué ser la respuesta adecuada para todos los profesionales españoles que viven en el extranjero, ya que conoce a personas satisfechas con su vida fuera y, por ello, evita convertir su experiencia en una receta universal. Para quienes sí echen de menos la proximidad de familia y amigos, sin embargo, su recomendación es clara.

"A quienes se sientan más identificados con mi historia y prefieran estar cerca de los suyos, les diría que vuelvan sin miedo. Todo lo aprendido fuera les habrá servido más de lo que creen", asegura. Y, para quienes asocien el regreso con el riesgo de quedarse profesional o personalmente estancados, añade otra posibilidad que él mismo conoce bien: "Siempre hay tiempo para volver a vivir una nueva aventura si así lo desean".