Roberto Oliveira, CEO y cofundador de Blip.
Roberto Oliveira, CEO de Blip: "Si usamos Whatsapp para hablar con todo el mundo, ¿por qué no también con las empresas?"
El orquestador de agentes inteligentes para las conversaciones entre usuarios y compañías que ha triunfado en Brasil quiere ganar tracción en Europa. "Es un mercado con un gran potencial", defiende su CEO y cofundador en entrevista con DISRUPTORES.
Más información: Blip, el laboratorio mundial de la inteligencia artificial conversacional
Un contador en una pantalla aumenta cada segundo, y en tiempo real, el impacto económico que Blip genera a sus clientes. Cuando su CEO y cofundador, Roberto Oliveira, se sube al escenario del centro de exposiciones de São Paulo (Brasil), la cifra, que partió de cero al comienzo de su año fiscal, asciende a 30.000 millones de reales (unos 5.000 millones de euros).
“Sabemos que la inteligencia artificial -base de su plataforma- no es para todo ni para todos”, dice ante las 6.000 personas que han acudido al evento. “Tiene que generar valor”.
Esta última frase define a la perfección la fuerza que ha adquirido este unicornio en los últimos años, al menos en el país latinoamericano. Su valor reside en que ha sabido combinar la IA conversacional con un fenómeno social y cultural que se ha asentado en la región: la gran mayoría de la población brasileña utiliza WhatsApp como principal canal de relación con todo tipo de corporaciones.
Aunque aún pueda sonar extraño en Europa, realizar transacciones con los bancos, reclamar facturas, comparar catálogos y comprar productos o contratar servicios son solo varios ejemplos de transacciones que se han convertido en rutinarias para su ciudadanía. Incluso, pagar en mercadillos ambulantes vía aplicación de mensajería instantánea es moneda común para ellos.
De este modo, Blip se ha posicionado como la capa intermedia, el “director de orquesta” de agentes inteligentes que promueven esa conversación y facilitan el negocio entre las empresas y los usuarios. Más allá del caso de uso, lo que Blip evangeliza es navegar prácticamente por una ‘superapp’: un todo en uno donde la frontera entre mensajería, comercio y servicios se difumina.
“No somos un generador de chatbots, sino el habilitador que promueve resultados de negocio con una interfaz conversacional”, matiza el directivo como punto final a su intervención.
El salto a Europa
Horas más tarde de la alocución, el contador sigue sumando reales y Oliveira se sienta a conversar con DISRUPTORES – EL ESPAÑOL y un medio de comunicación mexicano. Países elegidos minuciosamente por su equipo para cubrir el evento debido a que son la base de su expansión internacional.
La firma entró en España tras la compra de GUS en 2023 y desde hace tres ejercicios fiscales, y bajo la dirección de Jaime Navarro, la filial encadena un crecimiento a triple dígito. Eso sí, todavía quedan muchas barreras por sortear, como el recelo por parte de las grandes corporaciones hacia todo lo relacionado con los datos, sobre todo en cuanto a privacidad. Y más si hablamos del WhatsApp y del ecosistema Meta.
Roberto Oliveira durante su intervención en el evento de su compañía.
También, enfrenta ese desafío cultural que nos aleja de los brasileños en cotas de adopción de la tecnología móvil como herramienta para cualquier trámite. Estos últimos son conocidos como los early adopters más prolíficos del planeta.
Sin embargo, con toda la confianza del mundo, y unas Nike diseñadas para la ocasión que calzan todos los ejecutivos de la firma, Oliveira resuelve que, en el plazo de un lustro, espera que su tecnología se haya democratizado en nuestro del mismo modo que lo ha hecho en Brasil: como una progresión natural de la digitalización.
"Europa es un lugar gigantesco, mucho más grande que Brasil en términos de negocio"
“Si ya utilizáis WhatsApp para hablar con todo el mundo, ¿por qué no puedes también hacerlo con una marca?”, inquiere. “Para nosotros, esto trata de comunicación y de conseguir que las empresas puedan interactuar con sus usuarios en cualquier momento y de cualquier manera: generar interacción, marketing, ventas, atención al cliente o fidelización”.
En definitiva, prosigue, se trata de todo lo relacionado con la posibilidad de comunicarse “allí donde los usuarios ya están hablando con sus familiares y amigos”.
No en vano, Oliveira reconoce que, por alguna razón que se le escapa, el mercado europeo es mucho más conservador en estas cuestiones relacionadas con la regulación de la información. Pero esto es algo que no ahuyenta a Blip, más bien todo lo contrario, es un reto motivador: “Es un lugar gigantesco, mucho más grande que Brasil en términos de negocio y de población”.
“Y nos gusta también porque es un mercado limpio y estamos haciendo exactamente lo mismo que en Brasil hace años: evangelizar, invertir y contribuir a su desarrollo. Cuando voy allí y hablo con los clientes, las conversaciones me recuerdan a las que manteníamos aquí al principio”.
Por ello, se reafirma en sus convicciones de pegar un salto meteórico en unos pocos ejercicios: “En los negocios nunca tienes una certeza del 100%, pero es una cuestión de ejecución y de capacidad. Creemos que somos una de las compañías más preparadas para ello”.
De las melodías por SMS al ‘caso Netflix’
Blip nació en 1999 bajo el nombre de Take. En aquella época, vendía canciones por SMS y tenía el monopolio de los tonos de llamada en Brasil. Desde entonces, refiere el CEO, “hemos entendido el poder de la interacción móvil. Para nosotros, nunca se ha tratado de marketing o ventas, sino de entender el comportamiento del consumidor”.
De este modo, en 2014 la tecnológica advirtió de un cambio paradigmático en el usuario: todo el mundo adoptó WhatsApp como principal canal de comunicación instantánea.
"Las empresas tienen que estar allí donde los usuarios ya están hablando"
Entre este fenómeno y la salida de la IA generativa, con 2022 como efeméride de la explosión de ChatGPT, Blip ha conseguido armar una solución que en Brasil ha dejado casos de éxito tan curiosos como populares.
Uno de ellos es el de Netflix. Básicamente, la plataforma de series y películas en streaming creó una campaña de stickers con los personajes favoritos de la gente para WhatsApp a fin de anunciar de que estaban disponibles en ese canal a través de un número telefónico.
“La gente se volvió loca con los stickers”, indica Oliveira. “Llegaron a interactuar con millón y medio de personas al día. La campaña se convirtió en viral muy rápidamente y, para mí, sinceramente, fue una gran sorpresa”.
“¿Es algo realmente divertido, no?”, pregunta a los periodistas, quizás, con el anhelo y, por supuesto, con la confianza de que este tipo de iniciativas puedan despegar definitivamente fuera de Brasil.
Próxima parada, ¿la voz?
El ejemplo anterior también da cuenta de las capacidades infinitas que puede aportar el binomio IA-humano. De hecho, a lomos de esta tecnología, Blip ha dado un salto cuántico en su oferta.
"Esperamos incorporar muy pronto la voz a nuestras soluciones"
Una de sus principales bazas técnicas es Studio -antes conocida como Builder- que permite orquestar los agentes conversacionales en un proceso que va desde el aprendizaje del contexto de negocio hasta la integración de las fuentes de datos de las compañías y la monitorización de todo lo que sucede en las conversaciones.
“Es un verdadero círculo virtuoso que escucha, entiende el contexto, genera demanda y ejecuta”, expresa Oliveira. Por ello, la siguiente pregunta obligada es si el próximo paso natural es dotar a esos agentes de voz.
“Sí, lo es”, responde por primera vez parco en palabras. “¿Cuándo?”, se le vuelve a plantear. “Lo antes posible”, dice.
Una vez que se arranca, completa la explicación: “Estamos viendo que en Estados Unidos hay empresas similares a Blip cuyo crecimiento está impulsado por las aplicaciones de voz. También escuchamos que en Europa está repuntando más rápido que en otros lugares”.
Por lo tanto, concluye: “Estamos evolucionando la plataforma para incorporar esa capacidad. No será algo complicado porque se basa en la misma tecnología que utilizamos. Esperamos verla muy pronto”.
Cuando nos levantamos de la conversación, un vistazo a la pantalla, y el impacto de negocio sigue creciendo en el contador.